Veintiocho muertos en ocho meses. Ese es el número que pesa sobre la mesa cada vez que el Observatorio de Seguridad Vial se reúne en Rosario, y que volvió a marcar el tono de la última sesión donde funcionarios provinciales, municipales, concejales y representantes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se sentaron a discutir qué está fallando y qué hay que hacer.
La preocupación central, según trascendió del encuentro, apunta a las motocicletas. No es una novedad para quien conoce la ciudad: Rosario tiene una de las tasas de motorización más altas del interior del país, con miles de motos circulando a diario en condiciones que combinan velocidad excesiva, falta de casco, alcoholemia y una infraestructura vial que no siempre acompaña. El resultado es una estadística que duele.
El Observatorio de Seguridad Vial es un espacio interinstitucional que funciona con datos cruzados entre el municipio, la provincia de Santa Fe y la academia. Su existencia es uno de los pocos ejemplos de coordinación genuina entre distintos niveles del Estado en esta materia, algo que no abunda. Que la UNR tenga un rol activo en el análisis de datos le da un piso técnico que otras ciudades no tienen.
Los números de 2026 no son aislados. La siniestralidad vial en Rosario viene siendo un problema estructural que ninguna gestión logró resolver del todo. En años anteriores, la ciudad registró picos que superaron las 60 muertes anuales, con períodos donde el promedio rondaba una víctima fatal cada cinco o seis días. Llegar a agosto con 28 muertos implica que el ritmo no cede: si se mantiene la tendencia, el año podría cerrar por encima de las 40 víctimas fatales.
La discusión sobre las motos tiene varias capas. Por un lado, el perfil del conductor: en su mayoría varones jóvenes, muchos de ellos trabajadores de plataformas de delivery que circulan bajo presión de tiempo y sin los controles que debería haber. Por otro, la cuestión del registro habilitante: una parte significativa de los motociclistas que protagonizan siniestros graves no cuenta con licencia vigente o directamente nunca la tramitó. Los controles existen, pero la escala del problema los supera.
Desde el municipio, la respuesta habitual pasa por campañas de concientización, operativos de tránsito y la promesa de más tecnología —cámaras, radares— que tarda en llegar o que llega pero no alcanza. Desde la provincia, el rol es más de coordinación normativa y financiamiento. La tensión entre ambas jurisdicciones sobre quién hace qué y quién pone los recursos es un clásico de la política santafesina que en seguridad vial se repite con puntualidad.
Lo que el Observatorio tiene a favor es que junta a todos en la misma sala. Que concejales, funcionarios del Palacio de los Leones y técnicos universitarios analicen los mismos datos es, al menos, el primer paso para que las soluciones no sean parches de campaña sino políticas con sustento real. El desafío es que ese diagnóstico compartido se traduzca en acciones concretas antes de que el contador de víctimas siga sumando.
Rosario no puede darse el lujo de naturalizar estas cifras. Veintiocho familias rotas en ocho meses son veintiocho tragedias que el Estado, en todos sus niveles, tiene la obligación de evitar.
Con información de: La Capital

Comentarios (14)
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28 muertos y seguimos hablando de 'reuniones del observatorio'. Necesitamos hechos, no más mesas de análisis. Cuándo van a sacar las motos sin casco de circulación de una vez.
Che, fácil decirlo desde afuera. Los pibes que reparten en moto lo hacen porque necesitan laburar. El problema es el sistema, no el motoquero.
Nadie dijo que el motoquero es el culpable de todo. Pero andar sin casco y a 80 km/h por Pellegrini es una decisión personal que termina costando vidas, propias y ajenas. Eso no lo justifica ningún sistema.
Trabajo en el Hospital de Emergencias y les digo que los fines de semana es una tragedia. La mayoría de los politraumatizados graves llegan en moto. Es agotador ver eso semana a semana.
Y mientras tanto en mi barrio los controles de tránsito brillan por su ausencia. Última vez que vi un operativo fue en campaña electoral.
Que la UNR participe del Observatorio me parece bien. Al menos hay alguien que mira los datos con criterio técnico y no solo político.
Igual che, ¿de qué sirve el dato técnico si después no lo aplican? Llevan años con el observatorio y los muertos no bajan.
El problema de fondo es cultural. Acá nadie respeta nada: semáforos, velocidad, carriles. Hasta que no cambie eso, los operativos son parches.
yo laburo de delivery y les juro que las apps te presionan para llegar rápido. si tardas te bajan el puntaje. eso nadie lo dice en las reuniones del observatorio
Muy buen punto el del delivery. Las plataformas tienen una responsabilidad enorme que nadie les exige. Deberían estar sentadas en esa mesa también.
28 muertos en 8 meses. Eso es más de 3 por mes. Si fuera violencia narco estarían todos en cadena nacional. Pero como es tránsito, nadie se escandaliza.
Perdí a mi sobrino en un accidente de moto el año pasado. Tenía 22 años. No había tomado, tenía casco, pero el auto que lo chocó se fue. Esto no es solo un problema de los motociclistas.
Mis condolencias Patricia. Ojalá que casos como el de tu sobrino se investiguen y no queden impunes como pasa casi siempre.
La coordinación entre municipio y provincia en esto siempre fue un desastre. Cada uno tira para su lado y mientras tanto la gente muere. Pullaro tendría que poner esto como prioridad.