El conflicto universitario en Rosario no encuentra techo. Después de una semana entera de huelga entre el 18 y el 22 de agosto, los docentes de la Universidad Nacional de Rosario ya tienen fecha para el próximo paro: jueves 27 y viernes 28, otras 48 horas sin clases.
El gremio Coad, que nuclea a los profesores universitarios de la UNR, confirmó las medidas de fuerza en el marco de una pelea que excede a Rosario: es una disputa nacional entre las universidades públicas y el Gobierno de Javier Milei por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, una norma que el Congreso aprobó y la Corte Suprema de Justicia ratificó, pero que el Ejecutivo, según denuncian los gremios, sigue sin aplicar.
El reclamo tiene varios frentes abiertos. Por un lado, la falta de actualización salarial que surgía de resoluciones judiciales y que el Poder Ejecutivo no habría implementado. Por otro, la ausencia de transferencia de un incremento del 20% destinado a gastos de funcionamiento de las casas de estudio. Y como si fuera poco, tampoco se habría girado una partida extraordinaria de $50.000 millones para los hospitales universitarios, que en el caso de Rosario incluye al Hospital Provincial del Centenario y al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, ambos vinculados a la órbita de la UNR.
¿Cuánto tiempo más puede sostenerse una universidad en estas condiciones? Esa es la pregunta que los docentes le están haciendo al gobierno, no con palabras sino con paros. La semana pasada fue la primera vez que el conflicto se extendió durante cinco días corridos en coordinación con todas las asociaciones de base del país, una señal de que la paciencia del sector se agotó.
Desde Coad insisten en que las medidas de fuerza no son un capricho gremial sino una respuesta a lo que describen como un incumplimiento sistemático de la ley. La normativa existe, fue debatida, votada y hasta avalada por el máximo tribunal del país. El problema, dicen, es que el dinero no llega.
El impacto en los estudiantes es concreto: miles de alumnos de las distintas facultades de la UNR —Medicina, Derecho, Ingeniería, Humanidades, Ciencias Económicas, entre otras— acumulan días sin cursada en lo que va del segundo cuatrimestre. Para muchos que trabajan y estudian, cada semana de paro es un costo real en tiempo y en organización.
Por ahora, no hay señales de negociación a la vista. El Gobierno nacional no ha convocado a una mesa de diálogo y los gremios no dan marcha atrás. El jueves, la UNR vuelve a parar.

Comentarios (12)
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Tercer semana con paros. Tengo parciales que se reprogramaron dos veces y no sé cuándo voy a poder rendir. Entiendo el reclamo pero los que pagamos los platos rotos somos los estudiantes.
Y dale con que 'los que pagan son los estudiantes'. Los docentes tampoco cobran bien, che. El problema es el gobierno que no manda la plata que la ley obliga. Apunten para el lado correcto.
No dije que los docentes tienen la culpa, dije que nosotros sufrimos las consecuencias. Hay diferencia. Pero bueno, acá todo se convierte en pelea política.
La Corte Suprema ya dijo que la ley es válida. Si el Ejecutivo no la cumple, eso se llama desacato. En cualquier otro contexto habría consecuencias. ¿Por qué acá no?
Porque son todos iguales, Marcelo. Kirchner tampoco financiaba bien las universidades cuando le convenía. Ahora se rasgan las vestiduras.
Falso. Los presupuestos universitarios en otros gobiernos no son comparables a este ajuste. Los números están publicados, no es opinión.
Trabajo en el Centenario. Los hospitales universitarios están al límite. Falta de insumos, equipos que no se pueden reparar. Esos $50.000 millones no son un capricho, son urgentes.
Paro semana completa, ahora otros dos días. ¿Y los alumnos que trabajan y estudian? ¿Nadie piensa en ellos? El gremio cuida al gremio, no a los estudiantes.
Soy docente de la UNR y te cuento que tampoco queremos parar. Perdemos presentismo, perdemos plata. Pero si no presionamos, el gobierno no mueve un dedo. Ya lo demostraron.
Mi hijo está en Ingeniería y ya perdió como 15 días de clases entre paros y asambleas. Ojalá se resuelva pronto porque el segundo cuatrimestre va a ser un desastre.
El problema de fondo es que nadie en el gobierno nacional parece entender que las universidades no son un gasto, son una inversión. O sí lo entienden y no les importa.
Apoyo total a los docentes. Que aguanten. La universidad pública es lo mejor que tiene este país y no la pueden dejar caer.