La primera semana de agosto se celebra en todo el mundo la Semana de la Lactancia Materna, una campaña impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para proteger, promover y apoyar el amamantamiento. Y Rosario aprovechó la fecha para dar un paso concreto: inauguró dos nuevos lactarios que se suman a una red que ya alcanza los once espacios en toda la ciudad.
Los nuevos espacios habilitados son el Hospital Eva Perón y la Facultad de Ciencias Agrarias, dos instituciones de fuerte presencia en el tejido social y educativo rosarino. Ambos se incorporaron formalmente a la red de espacios amigos de la lactancia, una iniciativa que busca garantizar condiciones de privacidad, higiene y seguridad para que las personas que amamantan puedan extraer y conservar leche materna sin tener que recurrir a baños o espacios improvisados.
La existencia de lactarios en instituciones públicas responde a una demanda histórica de madres, puérperas y personas gestantes que muchas veces debían interrumpir la lactancia por falta de infraestructura adecuada. Amamantar en espacios públicos o en el trabajo sigue siendo un desafío cotidiano para miles de mujeres en Argentina, donde la Ley 26.873 de Lactancia Materna —sancionada en 2013— establece la obligación del Estado de promover y proteger esta práctica, aunque su implementación ha sido históricamente despareja.
La incorporación de una facultad universitaria a la red es especialmente significativa: las estudiantes y docentes que son madres lactantes suelen enfrentar la disyuntiva entre continuar sus estudios o actividades laborales y sostener la lactancia. Contar con un espacio habilitado dentro del propio ámbito académico elimina una barrera concreta que afecta principalmente a mujeres en etapa reproductiva.
El Hospital Eva Perón, por su parte, es uno de los principales efectores de salud pública del departamento Rosario y atiende a una población mayoritariamente de sectores populares. Su incorporación a la red de lactarios refuerza el mensaje de que la lactancia materna no es un privilegio, sino un derecho que el sistema de salud debe acompañar con infraestructura real.
Los lactarios cuentan con equipamiento básico que incluye sillones o sillas cómodas, enchufes para sacaleches eléctricos, heladeras o conservadoras para almacenar la leche extraída, y condiciones de privacidad que permiten a las personas amamantar o extraer leche sin exposición ni incomodidad. La higiene y la temperatura adecuada son requisitos fundamentales para preservar la calidad de la leche materna.
La OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, y su continuación complementada con otros alimentos hasta los dos años o más. Sin embargo, las tasas de lactancia prolongada en Argentina siguen siendo bajas en comparación con los estándares internacionales, en parte por la falta de condiciones que permitan sostenerla fuera del hogar.
Con esta ampliación, Rosario consolida una política de salud pública que pone el cuerpo —literalmente— al servicio de las familias. Once espacios distribuidos en hospitales, organismos públicos e instituciones educativas representan un avance concreto, aunque quienes trabajan en la promoción de la lactancia advierten que aún queda mucho camino por recorrer para que ninguna persona tenga que elegir entre amamantar y participar de la vida pública.

Comentarios (15)
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Qué buena noticia. Cuando tuve a mi nena en 2022 tuve que amamantarla en el baño de un shopping porque no había otro lugar. Es una vergüenza que recién ahora se estén poniendo las pilas con esto.
Once lactarios en toda la ciudad... para una ciudad de un millón de habitantes me parece muy poco. Igual bienvenido sea, algo es algo.
Me alegra que hayan incluido la Facultad de Ciencias Agrarias. Las estudiantes que son mamás la pasan muy mal. Una compañera mía dejó de amamantar antes de tiempo porque no tenía dónde hacerlo entre clase y clase.
Muy bien la iniciativa, pero me pregunto si estos espacios van a estar bien mantenidos o van a terminar siendo un depósito como pasa con tantas cosas en los hospitales públicos.
Che, ¿y en los centros de salud barriales? Porque el Eva Perón está bien, pero la mayoría de las mamás de los barrios van a los CAPS y ahí no hay nada de esto.
Totalmente de acuerdo con LaFlaca. Yo vivo en Ludueña y el CAPS más cercano no tiene ni silla cómoda para esperar, mucho menos un lactario. Que empiecen por los barrios.
Algo es algo, no? Mejor once que cero. Hay que valorar los avances aunque sean graduales.
Diego, no digo que esté mal, digo que las prioridades deberían ser otras. El Eva Perón ya tiene recursos, los CAPS de los barrios populares no tienen nada.
Soy enfermera y esto es fundamental. La falta de espacios para amamantar es una de las principales causas por las que las mamás abandonan la lactancia antes de tiempo. Cada lactario que se abre es un bebé que va a tener mejor alimentación.
¿Y en el sector privado? Las empresas también deberían tener esto obligatorio. Conozco mujeres que volvieron al trabajo y tuvieron que dejar de amamantar porque no tenían dónde sacarse leche.
La ley ya lo obliga al sector privado, el problema es que nadie la controla ni la hace cumplir. Eso es lo que falta: fiscalización.
mi señora tuvo que dejar de dar la teta cuando volvio al laburo xq no habia lugar. si hubiera habido un lactario capaz que seguia. estas cosas importan mas de lo que parece
Mientras tanto en el centro no podés caminar por los baches pero sí hay plata para sillones y heladeras. Prioridades raras las de este municipio.
Comparar baches con lactarios es no entender nada. Son presupuestos y áreas completamente distintas. Además, un lactario no cuesta lo mismo que arreglar una cuadra. Informate antes de opinar.
Ojalá esto se extienda a los shoppings y lugares privados también. Que una mamá tenga que amamantar en un baño en pleno siglo XXI es una barbaridad.