Lo que pasó en el quinto piso de Paraguay 1779, en barrio Abasto, este jueves a las cuatro de la tarde todavía no tiene respuesta oficial. Solo hay una certeza: Alison, de 18 años, lucha por su vida en la terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), con ambos pulmones comprometidos y múltiples órganos dañados.
La directora del HECA, Andrea Becherucci, fue contundente al describir el cuadro: heridas en el rostro, el cuello, el tórax y el abdomen, con daño en hígado, bazo, riñón y vasos internos que provocaron hemorragias en la cavidad abdominal. "Tiene lesiones a nivel del hígado, del bazo, del riñón, de algunos vasos internos que provocaron sangrados internos en la cavidad abdominal, como así también compromiso en ambos pulmones", detalló la funcionaria en declaraciones a El Tres.
Alison llegó al HECA consciente, pero la multiplicidad de las heridas no dejó margen: fue trasladada directamente al quirófano. Debió ser politransfundida —es decir, recibir múltiples transfusiones de sangre— y sometida a una intervención de alta complejidad para frenar los distintos focos de hemorragia. Las heridas profundas en ambas manos son un detalle que los médicos no pasaron por alto: todo indica que la joven intentó defenderse del ataque.
Tras la cirugía, fue trasladada a la unidad de terapia intensiva, donde permanece sedada, con asistencia mecánica respiratoria y sostenida con drogas inotrópicas para estabilizar su presión arterial. El panorama es serio. Becherucci pidió cautela: "Su cuadro es grave, es una paciente muy crítica. Hay que esperar, es una paciente joven, de 18 años, sana. Pero hay que esperar porque está cursando recién las primeras horas de un evento muy complejo".
¿Quién le hizo esto? Un llamado al 911 alertó sobre una situación de violencia en el edificio. Cuando llegó personal de la Brigada Motorizada, encontraron a Alison gravemente herida y a un joven de 19 años, identificado como Luciano G., también con lesiones. La hipótesis que manejan los investigadores es que el joven se autolesionó después de agredir a la chica.
Luciano G. quedó internado en el Hospital Centenario bajo custodia policial. Algunas versiones recogidas en el lugar apuntan a que ambos habrían sido pareja, pero ese dato no fue confirmado oficialmente. La Fiscalía trabaja para reconstruir la secuencia exacta de lo ocurrido dentro del departamento y determinar el vínculo entre los dos jóvenes.
El caso abre una pregunta que incomoda: ¿cuántos ataques de este nivel de brutalidad tienen como escenario una relación de pareja? Los números de violencia de género en Santa Fe no son un dato menor en este contexto. Mientras la Justicia investiga, Alison sigue conectada a un respirador, y su familia espera noticias en un hospital que ya conoce demasiado bien este tipo de tragedias.
Las próximas horas serán determinantes para saber si la joven puede estabilizarse. Por ahora, el pronóstico es reservado y la ciudad espera.

Comentarios (13)
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Dios mío, 18 años. Que se recupere esta chica, por favor. Y que la Justicia no lo deje salir a este tipo en dos años como pasa siempre.
Ya sé lo que va a pasar: sale en libertad, vuelve a buscarla y ahí sí terminamos llorando. El sistema no aprende.
Esperen los resultados de la investigación antes de condenar. Todavía no se sabe qué pasó exactamente adentro del departamento.
El HECA hace un trabajo increíble con los recursos que tiene. Ojalá Alison pueda salir adelante. Los médicos y médicas de ese hospital son de otro nivel.
Viví en ese edificio de Paraguay hace tres años. Es una zona tranquila, de familias. Esto te sacude. Uno no puede creer que pase esto a las cuatro de la tarde.
Fuerza Alison. No te conocemos pero toda Rosario está con vos esta noche.
Y el femicidio sigue. Porque esto es violencia de género, llamenlo por su nombre. No fue 'una situación de violencia', fue un hombre que casi mata a una mujer.
No confirmaron que sean pareja todavía. Cuidado con sacar conclusiones antes de tiempo.
Sean pareja o no, él la apuñaló en el rostro, el cuello, el tórax, el abdomen y las manos. Las manos porque se defendió. Eso no necesita más explicación.
Ojalá que el tipo no zafe con algún atenuante por haberse autolesionado. Esa maniobra la usan para generar lástima en el juicio.
Como mamá esto me parte el alma. 18 años. La misma edad que mi hija. Fuerza para la familia de Alison, que deben estar destrozados en esa sala de espera.
Que alguien le explique a la Fiscalía que 'reconstruir la secuencia' no puede tardar meses. Hay un tipo detenido y una chica en terapia intensiva. Apúrense.