Lo que pasó este jueves en Paraguay al 1700, en pleno barrio Abasto, sacudió al macrocentro rosarino. Una joven de 18 años está internada en grave estado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) después de recibir múltiples cuchillazos presuntamente de manos de su novio, un chico de 19 años oriundo de Armstrong que alquilaba el departamento donde ocurrió el ataque.
El llamado al 911 llegó alrededor de las 16.15 del jueves. Vecinos del edificio de Paraguay 1779, quinto piso, reportaron una situación de violencia en el interior de uno de los departamentos. Cuando llegaron los efectivos de la Brigada Motorizada, la escena ya era un cuadro desesperante: la joven había sido trasladada de urgencia por el Sies al Heca, con heridas múltiples de arma blanca que la llevaron directo al quirófano.
El agresor, en tanto, también fue trasladado al Hospital Centenario, pero por las heridas que él mismo se habría provocado. Según los primeros testimonios recabados por los investigadores, el joven habría atacado a su pareja y luego intentado quitarse la vida. Ahora está bajo custodia policial, con personal de la Brigada de Orden Urbano apostado en el nosocomio.
¿Cuántas veces más vamos a leer esta misma historia? Un departamento, una pareja joven, un cuchillo. La violencia de género no tiene edad mínima ni máxima, y este caso lo confirma de la peor manera posible: dos pibes de menos de 20 años, uno en el quirófano y el otro detenido, con una vida que ya no va a ser igual para ninguno de los dos.
La cuadra de Paraguay al 1700 permaneció cortada al tránsito durante horas mientras la Justicia realizaba las tareas investigativas en el edificio. El caso quedó en manos de los fiscales de turno, que deberán determinar la carátula definitiva una vez que se estabilice el estado de la víctima y se pueda tomar declaración al imputado.
La joven, cuya identidad no fue revelada, permanece en estado grave al cierre de esta nota. Su situación clínica es el dato que más preocupa a los investigadores, porque de ella dependerá en gran medida la calificación legal del hecho. Por ahora, todo indica que estamos ante un caso de violencia de género de extrema gravedad.
Armstrong, la ciudad del sur santafesino de donde proviene el joven, queda a unos 120 kilómetros de Rosario. Muchos estudiantes del interior alquilan departamentos en el macrocentro para cursar en la ciudad. Ese contexto, lejos de casa y de la red familiar, a veces esconde situaciones que nadie ve venir hasta que es demasiado tarde.

Comentarios (13)
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Dios mío, 18 años. Una nena. Espero que se recupere y que a ese tipo le caiga todo el peso de la ley. Esto no puede seguir pasando.
Y después dicen que la violencia de género es un invento. Acá está, en carne viva, en pleno macrocentro.
Che, hay que esperar los detalles antes de juzgar. No sabemos qué pasó adentro de ese departamento.
¿Qué más detalles necesitás, Marcos? La chica está en el quirófano con cuchillazos. Eso ya es suficiente para saber quién es la víctima acá.
No digo que no sea víctima, digo que el periodismo amarillista saca conclusiones antes de que la Justicia investigue. Igual, si fue como dicen, que se pudra en cana.
Yo tengo una hija de 19 años que alquila en el macrocentro para estudiar. Me temblaron las piernas cuando leí esto. Por favor cuídense chicas.
El sistema de salud mental en Argentina está destruido. Estos pibes necesitan contención y no hay recursos. No lo digo para justificar nada, lo digo para que entendamos que el problema es más profundo.
Salud mental o no, si le metés un cuchillo a alguien tenés que ir preso. Punto.
Obvio que tiene que ir preso, nadie dijo lo contrario. Pero si solo metemos gente presa sin atender las causas, en diez años seguimos leyendo la misma nota.
Vivo a dos cuadras de ahí. Cuando vi el corte de calle no imaginé algo así. El edificio es tranquilo, hay muchos estudiantes del interior. Una locura.
Ojalá se recupere la chica. Y ojalá que cuando salga tenga la red de contención que necesita, porque las víctimas de violencia de género muchas veces quedan solas después del hecho.
Hay que llamar al 144 ante cualquier situación de violencia de género. No esperemos a que llegue a esto. El número es gratuito y funciona las 24 horas.
Que raro que no hay cámaras en los pasillos de esos edificios. Siempre pasa algo y nadie ve nada.