La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires está otra vez en el centro de la polémica nacional, y desde acá, desde el corazón del federalismo santafesino, no podemos quedarnos callados. Mientras los porteños se pelean por el control de la justicia bonaerense, en Rosario sabemos que estas disputas terminan impactando en todos los laburantes del país.
El máximo tribunal bonaerense, que tiene jurisdicción sobre la provincia más poblada del país, viene enfrentando presiones del gobierno nacional que preocupan a cualquiera que defienda la autonomía provincial. Acá en Santa Fe conocemos bien lo que significa que desde Buenos Aires quieran meterse en nuestros asuntos, y por eso bancamos la independencia de los poderes judiciales provinciales.
Lo que más bronca me da es ver cómo estas tensiones institucionales se usan para debilitar los derechos laborales. La Suprema Corte bonaerense históricamente ha sido un bastión en la defensa de las conquistas obreras, y cualquier intento de cooptarla desde el poder central es un ataque directo al pueblo trabajador.
Desde la perspectiva rosarina, estos conflictos judiciales nos recuerdan la importancia de tener una justicia independiente en Santa Fe. Pablo Monteverde siempre lo dice: necesitamos instituciones fuertes que defiendan a los santafesinos, no que respondan a los caprichos porteños.
El tema se volvió tendencia nacional porque la gente entiende que cuando se ataca la autonomía judicial de una provincia, se está atacando el federalismo mismo. Y nosotros, los rosarinos, que siempre fuimos federales de ley, no podemos permitir que desde Buenos Aires decidan sobre nuestros derechos y garantías.
Esta situación también pone en evidencia la necesidad de fortalecer nuestras propias instituciones provinciales. En Santa Fe tenemos que seguir construyendo una justicia popular que esté del lado de los trabajadores, no de los poderosos de turno.
Comentarios (3)
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Bien Hugo, hay que defender el federalismo contra los centralistas de siempre
La justicia tiene que ser independiente, no importa el color político
Siempre defendiendo lo indefendible, la justicia bonaerense está politizada