La noche del viernes dejó un susto en Rosario: un incendio de basura se desató en un terreno baldío a metros de la Terminal de Ómnibus, y el humo puso en alerta a la zona.
El foco se registró en Pasaje Quintanilla al 600, en un predio lindero a un hotel. Allí se quemaron residuos acumulados en distintos sectores del terreno, y las llamas generaron preocupación por la cercanía con las construcciones ubicadas alrededor del lugar.
Lo que preocupa no es solo el fuego puntual, sino la escena que se repite: montículos de basura en un baldío, cerca de la Terminal y de construcciones. Cuando el fuego avanza sobre residuos acumulados, la respuesta tiene que ser inmediata, porque el humo no espera y el fuego puede avanzar sobre los residuos acumulados.
Ante la situación, trabajaron Bomberos Voluntarios, que lograron ingresar al predio y atacar directamente los focos que se habían generado en los montículos de basura. Realizaron tareas de extinción y enfriamiento para evitar que el fuego continuara avanzando sobre los residuos acumulados.
El dato no es menor: el incendio se produjo en un terreno baldío, no en un espacio descuidado al margen de la ciudad, sino en inmediaciones de la Terminal. La cercanía con el hotel y con las construcciones del entorno convirtió la escena en un riesgo concreto, aunque el trabajo de los bomberos evitó que la situación escalara.
¿Cuánto más se tolera este nivel de acumulación? Un baldío con basura no es solo una mala imagen: es un foco de riesgo sanitario, ambiental y de incendio. En una ciudad como Rosario, donde la Terminal es un punto de paso, cada predio descuidado cerca de ese lugar multiplica la preocupación.
La tarea de los bomberos fue clave: ingresar al predio, atacar los focos y enfriar los residuos para cortar el avance del fuego. Sin esa intervención, el incendio pudo haberse extendido sobre más montículos y haber generado más humo en un sector con construcciones alrededor.
El incendio de la noche del viernes dejó una advertencia: los terrenos baldíos con basura acumulada son una bomba de tiempo. Si no hay limpieza, control y mantenimiento, el próximo fuego va a ser más difícil de contener.
La escena también obliga a pensar en la gestión de los espacios baldíos. No alcanza con apagar el fuego: hay que retirar la basura, ordenar el predio y evitar que vuelva a acumularse. De lo contrario, el mismo lugar puede convertirse en el próximo punto de alerta.

Comentarios (8)
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Cada vez es lo mismo: baldíos llenos de basura cerca de la Terminal. Si no limpian, el próximo fuego va a ser peor.
Marcelo, la bronca es válida, pero también hay que pedir que se retire la basura. Apagar no alcanza.
Bueno que los bomberos hayan podido entrar y enfriar los montículos. Ojalá ahora retiren la basura y no vuelva a pasar.
Pasaje Quintanilla al 600 es un desastre. Hace rato que se ve el humo cuando se prende algo.
Igual, no es solo el Pipa. Todo el sector tiene predios descuidados. La Terminal no puede estar rodeada de esto.
¿Cuánto más se tolera? Un terreno baldío con basura es una bomba de tiempo, sobre todo cerca de un hotel.
Coincido, pero también hay que ver quién es el responsable del predio. No puede quedar solo en la bronca.
Me quedo con que no pasó a mayores. Los bomberos hicieron lo suyo, ahora falta que alguien mantenga el lugar.