La investigación del tiroteo en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal dio un giro decisivo este lunes. Un segundo adolescente cayó en manos de la Guardia Provincial mientras viajaba con sus padres por la Ruta Nacional 11, a la altura de Nelson.
No fue casualidad. Según informó El Ciudadano, el operativo fue el resultado de un seguimiento exhaustivo que la Policía de Investigaciones llevaba adelante desde el domingo, rastreando domicilios y personas del entorno del tirador de 15 años que asesinó a Ian Cabrera.
"Este operativo permitió detener al menor en un marco absolutamente limpio pese a condiciones climáticas adversas", destacó Rolando Galfrascoli, director de Investigaciones Criminales de la provincia, en la conferencia de prensa que se realizó a las 14 horas junto a la secretaria Virginia Coudannes.
¿Qué sabían las autoridades que no habían contado hasta ahora? Los peritajes en celulares y computadoras revelan una planificación previa en plataformas de internet, comunidades virtuales que usan mecanismos para ocultar identidades. El fiscal regional Carlos Vottero ya había advertido el viernes que el ataque "no fue un hecho al azar".
La pregunta que mantiene en vilo a San Cristóbal es si este segundo detenido participó en esas conversaciones clandestinas o ayudó a ocultar información. Los fiscales buscan determinar su rol exacto en una trama que, según confirmaron las autoridades, tiene conexiones fuera de la provincia y del país.
Mientras tanto, la escuela Mariano Moreno permanece cerrada por orden judicial y los equipos de salud mental continúan asistiendo a una comunidad educativa que todavía no puede procesar lo ocurrido. El recuerdo de Ian Cabrera, de 13 años, y los ocho estudiantes heridos sigue doliendo en cada rincón del pueblo.
El primer tirador ya tuvo su audiencia de imputación el viernes pasado, pero por videollamada desde un centro de alojamiento en Santa Fe, a 200 kilómetros del juzgado de San Cristóbal. Una modalidad que generó malestar en la fiscalía, que pedía su presencia física ante los familiares de las víctimas.
Ahora, con este segundo detenido, la investigación toma una dimensión que trasciende lo local. Si se confirma la existencia de una red organizada detrás del ataque, San Cristóbal no solo fue escenario de una tragedia, sino el punto final de una planificación que se gestó en las sombras del mundo digital.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Era obvio que no actuó solo. Un pibe de 15 años no planifica algo así sin ayuda. Ojalá caigan todos los que estuvieron involucrados.
Roberto tiene razón, pero tampoco hay que crear pánico. Dejemos que la justicia haga su trabajo antes de especular.
Vivimos acá y todavía no podemos creer lo que pasó. Pobre Ian, era un angelito. Que paguen todos los responsables.
¿Conexiones internacionales? Esto huele a redes de internet oscuras, esas donde se juntan los psicópatas. Hay que investigar a fondo.
¿Y los padres dónde estaban? Un menor no se radicaliza de la nada. Algo fallaron en casa también.
Silvia, no podés culpar a los padres así nomás. Estos pibes se meten en foros donde aprenden cualquier barbaridad. Internet es tierra de nadie.
Lo que me preocupa es que haya más involucrados. Si hay redes internacionales, esto puede ser más grande de lo que pensamos.
Pobre familia de Ian. No me imagino el dolor que deben estar pasando. Y encima saber que fue todo planificado...
Bien por la policía que actuó rápido. Pero me da bronca que el primer pibe haya declarado por videollamada. Las víctimas merecen verlo cara a cara.
Marcelo, entiendo tu bronca pero es un menor. Hay protocolos que cumplir, aunque duela.
Lo que no entiendo es cómo llegaron hasta este segundo pibe. ¿Qué encontraron en los celulares que los llevó hasta él?
Tere, seguramente chats, fotos, videos... estos enfermos siempre dejan rastros. Por suerte la tecnología también sirve para atraparlos.