Tres ataques con armas en una sola noche. Tres heridos en distintos puntos de Rosario. Una ciudad que, una vez más, amaneció contando los daños.
El episodio más grave ocurrió pasadas las 3.20 de la madrugada en barrio Las Flores, en la intersección de 5 de Agosto y Clavel. Una mujer de 28 años fue encontrada con una herida de arma blanca en el abdomen. El Sies la trasladó de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), el principal centro de trauma de la ciudad. Hasta el momento, la policía no pudo determinar quién la atacó, cómo ocurrió la agresión ni cuál fue el motivo. Sin testigos, sin detenidos, sin respuestas. Solo una mujer joven peleando en una guardia.
Horas antes, alrededor de las 22.30, un adolescente de 17 años fue atacado en Génova al 2100. Fue su propia madre quien denunció lo ocurrido: dos hombres lo agredieron con un elemento cortante y le provocaron una herida en el lado derecho del torso. Después le robaron una campera y un par de zapatillas. Como si la violencia no alcanzara, la mujer señaló como uno de los presuntos agresores a su expareja. La violencia doméstica que se derrama sobre los hijos.
La respuesta policial fue rápida. Efectivos que patrullaban la zona lograron aprehender a uno de los sospechosos y recuperaron las zapatillas —Nike negras y blancas— que le habían robado al chico. El segundo agresor se fugó y la campera no apareció. El adolescente fue atendido en el lugar por el Sies: politraumatismos leves, no requirió internación. Tuvo suerte. Mucha.
El primero de los tres ataques había ocurrido a las 21.15, en Crespo al 5100. Un joven de 25 años denunció que dos hombres en moto, con casco, se acercaron y le dispararon varias veces. Recibió una herida de bala en la pierna izquierda y una lesión superficial en la derecha. Fue trasladado al Hospital Carrasco. El perfil del ataque —dos en moto, con casco, disparos múltiples— es el mismo que se repite en decenas de episodios similares en la ciudad. Una metodología que ya nadie se sorprende de escuchar.
Tres hechos, tres barrios, una misma noche. ¿Cuántas noches más hacen falta para que esto deje de ser noticia rutinaria y se convierta en una emergencia tratada como tal? Las estadísticas de violencia urbana en Rosario llevan años encendiendo alarmas. Lo que cambió es que ya casi nadie se alarma.
Lo que queda de esta madrugada es una mujer internada sin que nadie sepa quién la atacó, un adolescente que fue apuñalado por el ex de su madre, y un joven baleado desde una moto en movimiento. Tres historias distintas con el mismo denominador: la calle rosarina sigue siendo, para demasiada gente, un lugar peligroso después de que cae el sol.

Comentarios (13)
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Tres ataques en una noche y nadie habla de estado de emergencia. En cualquier otro país esto sería tapa de todos los diarios. Acá ya es rutina y eso es lo más triste.
Lo del pibe de 17 me parte el alma. Lo apuñaló el ex de la madre. Eso no es inseguridad, eso es violencia doméstica que se cobró a un inocente. Son dos problemas distintos.
Siempre la misma historia: dos en moto con casco. Nunca los agarran, nunca hay cámaras que sirvan, nunca hay condena. El sistema está roto de arriba a abajo.
Che, al menos en el caso del adolescente la policía actuó rápido y agarraron a uno. No todo es crítica, a veces hay que reconocer cuando funciona.
Sí, agarraron a uno de dos. El otro se fue tranquilo. Y la campera no apareció. Tampoco es para festejar, Tere.
Yo vivo a tres cuadras de Génova al 2100 y te juro que después de las 10 de la noche no salgo. Y tengo 31 años, no soy una abuela. Esto no puede ser normal.
La nota dice que en el caso de la mujer en Las Flores 'no se pudo determinar quién la atacó ni el motivo'. O sea, una persona aparece apuñalada en el abdomen a las 3 de la mañana y no hay absolutamente nada. Cero. Impresionante.
Pullaro prometió bajar la violencia. Javkin prometió bajar la violencia. Todos prometen. Mientras tanto el Heca no para.
No es justo meter todo en la misma bolsa. El caso del pibe de 17 es violencia de género que afectó a un menor, el de la moto puede ser narco, y el de la mujer ni se sabe. Son tres realidades distintas que necesitan respuestas distintas.
Distintas causas, mismo resultado: gente herida en la calle de noche en Rosario. Al final da igual el diagnóstico si el paciente sigue sangrando.
Qué bueno que el pibe de 17 no tuvo que ir al hospital. Pudo haber sido mucho peor. Espero que se recupere bien.
Tres ataques, una noche, una ciudad. Y mañana va a pasar lo mismo y pasado también. Hasta cuándo.
el de la moto con casco es el metodo clasico de los sicarios. eso no es robo comun, eso es mensaje para alguien. ojala que el pibe de 25 no este metido en algo raro