Lo que pasó en el oeste de Rosario en la madrugada del martes 18 de agosto parece sacado de una película de suspenso, pero es una denuncia policial concreta con heridos, cuchillos secuestrados y una mujer aprehendida. Un hombre estaba acostado en su cama mirando Instagram cuando, sin previo aviso, la puerta del ropero de su habitación se abrió y su pareja salió de adentro, lista para atacarlo.
El hecho ocurrió alrededor de las 0.30 en Lejarza al 5700, en una vivienda del barrio oeste. La intervención policial no la inició el propio damnificado: fue el hijo de la pareja, un menor, quien salió a pedir auxilio y alertó que sus padres estaban en medio de una pelea. Cuando los agentes llegaron al domicilio, encontraron al chico haciendo señas desesperadas desde afuera. La puerta estaba trabada, así que la rompieron para poder entrar.
Adentro, el panorama era de película de terror doméstico. La mujer, de 27 años, estaba parada con dos cuchillos en las manos. Fue reducida y aprehendida en el acto. Recién entonces el hombre, de 36 años, pudo contar lo que había pasado.
Según su relato ante los policías, él estaba tranquilo en la cama, con el teléfono en la mano, cuando su pareja salió del interior del ropero. La discusión escaló rápido: la mujer fue hasta la cocina, agarró dos cuchillos y le dio dos puntazos, uno en el tórax y otro en la pierna izquierda. ¿Cuánto tiempo llevaba ella escondida dentro del ropero esperando ese momento? Eso, por ahora, no tiene respuesta.
El SIES llegó al lugar y constató que el hombre presentaba heridas de arma blanca sin riesgo de vida. Fue trasladado al Hospital Centenario para recibir atención médica. Durante el procedimiento, la Policía secuestró dos armas: una cuchilla de cocina con hoja de acero inoxidable de aproximadamente 20 centímetros y un cuchillo con mango negro de unos 10 centímetros. Nada improvisado, si se mira con frialdad.
La mujer quedó aprehendida y fue trasladada junto con las actuaciones a la Comisaría 32ª, que tiene jurisdicción sobre esa zona de la ciudad. Las causas de la pelea no trascendieron en el parte policial, aunque la escena —la espera dentro del ropero, los cuchillos buscados en la cocina— sugiere que esto no fue un estallido espontáneo.
Lo que sí quedó claro es que el menor que vivía en esa casa tuvo la cabeza fría suficiente para salir a buscar ayuda en plena madrugada. Sin esa decisión, el desenlace podría haber sido otro. Una vez más, son los chicos los que terminan cargando con el peso de la violencia entre adultos.

Comentarios (13)
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Que el nene haya tenido la cabeza para salir a pedir ayuda en plena madrugada... eso es lo que más me parte el alma. Ese chico vio cosas que no debería haber visto jamás.
Esperando adentro del ropero con los cuchillos ya en la cabeza... eso no es una pelea de pareja, eso es otra cosa. Hay que investigar bien el contexto.
Siempre se habla de violencia de género en una sola dirección. Acá hay un hombre apuñalado y una mujer aprehendida con los cuchillos en la mano. Los medios tienen que informar esto con la misma contundencia que cualquier otro caso.
Rodrigo, nadie está minimizando lo que le pasó al hombre. Pero antes de sacar conclusiones habría que saber qué pasó antes, qué historia tiene esa pareja. La violencia doméstica tiene contexto siempre.
Florencia, ¿y si fuera al revés? ¿También pedirías 'contexto' antes de condenar? El tipo tiene dos puñaladas. Eso es un hecho.
¿Cuánto tiempo habrá estado metida en el ropero esperando? Eso es lo que me da escalofríos. No fue un arrebato, fue algo premeditado.
Mirando Instagram tranquilo y de repente sale tu pareja del ropero con cuchillos. Literalmente una pesadilla.
Zona oeste, madrugada, violencia doméstica... lamentablemente no es la primera vez ni va a ser la última. Falta un laburo social serio en esos barrios.
Ojalá el hombre se recupere bien y sobre todo que al menor le den el apoyo psicológico que necesita. Eso es urgente.
Igual hay que esperar la versión de ella también. En estas cosas nunca se sabe todo con el primer parte policial.
Lo del ropero parece de película pero es la realidad de muchas familias rosarinas. La violencia doméstica no avisa y no tiene una sola cara.
el pibe que salió a buscar ayuda tiene más coraje que muchos adultos, respeto total