El calor ya se siente y las búsquedas de vacaciones explotaron en toda Argentina. Rosario no es la excepción: las agencias de viaje del centro reportan consultas a full, los grupos de WhatsApp familiares están en llamas con opciones y el dilema de siempre vuelve a la mesa. ¿Costa o norte? ¿Alquiler o hotel? ¿Alcanza la plata?
La temporada de verano arranca fuerte y los destinos más buscados por los rosarinos siguen siendo los de siempre, con alguna novedad. Mar del Plata, Villa Gesell y Pinamar lideran las preferencias para los que quieren arena y mar. Pero hay una tendencia que viene creciendo hace dos o tres temporadas: el norte argentino, con Salta, Jujuy y Tucumán, se metió fuerte en los planes de las familias santafesinas que buscan algo diferente y, en muchos casos, más económico que la costa.
El tema central, claro, es el costo de las vacaciones. En un contexto donde la inflación pegó duro durante todo el año, muchas familias rosarinas están haciendo los números con calculadora en mano. Un alquiler en la costa atlántica para una semana puede salir desde 500 mil pesos para arriba, dependiendo de la zona y la cantidad de ambientes. Sumarle comida, nafta o pasajes, y las salidas, y el número se va rápido. ¿Cuánto más va a costar disfrutar una semana de descanso ganado?
Desde las agencias de turismo de Rosario, la lectura es que la gente no dejó de viajar, pero sí ajustó. Menos días, destinos más cercanos, o la clásica opción de quedarse en lo de algún familiar en la costa. El turismo de cercanía también ganó terreno: las Termas de Santa Fe, Federación, o simplemente un fin de semana largo en algún pueblo de la región se convirtieron en alternativas válidas para los que no pueden o no quieren gastar tanto.
Otro fenómeno que creció es el de los viajes en grupo. Amigos que juntan plata, alquilan una casa grande y dividen gastos. Una solución práctica que además tiene su costado social: las vacaciones en grupo volvieron a estar de moda entre los rosarinos de 25 a 40 años que no quieren resignar el verano pero tampoco fundir la tarjeta.
Lo que está claro es que las vacaciones siguen siendo una prioridad para los argentinos, incluso en tiempos difíciles. El descanso no es un lujo, es una necesidad. Y los rosarinos, que saben de sacrificio y también de disfrutar, van a encontrar la manera de escaparse aunque sea unos días. Porque después de un año largo, el cuerpo y la cabeza lo piden. Y nadie debería tener que justificar eso.
Comentarios (4)
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Este año nos quedamos en Rosario o vamos a las termas, no hay caso. Con lo que sale la costa para cuatro personas, no da. Igual el verano lo disfrutamos igual.
Nosotros ya reservamos en Villa Gesell. La clave es reservar en abril o mayo, ahí los precios son otro mundo. Ahora si esperás hasta diciembre te comen vivo.
Hace tres años que no puedo tomar vacaciones de verdad. Siempre algo pasa. Los sueldos no alcanzan y los precios se van a las nubes. Esto no es vida.
El norte argentino es una joya y sale mucho menos que la costa. Jujuy te vuela la cabeza. Los rosarinos deberían animarse más a explorar el país.