La madrugada del lunes feriado, un grupo de al menos seis jóvenes atacó a un adolescente en Funes, en la intersección de Elorza y la Ruta 9. El episodio quedó grabado en un video que muestra a la víctima en el suelo, recibiendo golpes sin poder levantarse.
Según el relato de los testigos, todo ocurrió cerca de las 4 de la mañana. La mujer que iba en una camioneta contó que su esposo le dijo: «Mirá, mirá, le están pegando». La pareja frenó antes de cruzar la ruta, tocó la bocina varias veces y lanzó gritos de advertencia.
Los agresores no pararon. La testigo describió que eran seis chicos que estaban en un auto rojo y no dejaban de golpear a un joven de 16 años. «No lo largaban», resumió, con la voz marcada por la impotencia de ver la escena.
Ante la falta de respuesta, el matrimonio decidió detener por completo la chata y descender. En ese instante, los violentos se dieron a la fuga hacia Rosario. El conductor sumó un detalle que pesa en el relato: mientras el adolescente estaba en el suelo, otro joven filmaba la agresión.
El hombre que conducía el vehículo describió un golpe particular: «Le pegaron una tremenda patada en la cara» cuando estaba tirado. También mencionó bollos en la cara y piñas. «Una cosa irrisoria», dijo, indignado por la forma en que atacaron.
El mismo testigo comparó la agresión con una «hiena» que ataca a otro animal. Según las precisiones, el conductor del auto rojo parecía ser el único de mayor edad, mientras que el resto tendría entre 15, 16 y 17 años. El amigo del adolescente atacado estaba presente, pero no logró intervenir por miedo.
Tras la huida, las víctimas pidieron a los salvadores que se retiraran y restaron importancia al hecho para calmar la tensión. La pareja ya había llamado al 911. Sin embargo, fuentes policiales confirmaron que el padre del menor manifestó no querer denunciar, por lo que no se abrirá una causa judicial.
El material audiovisual no deja lugar a dudas: la agresión fue colectiva, sostenida y con una víctima que no podía defenderse. La escena se vuelve más incómoda cuando aparece otro joven grabando la agresión como si fuera un espectáculo y no una violencia grave.
¿Qué pasó en ese tramo de Ruta 9? ¿Por qué un grupo de adolescentes atacó a otro en plena calle y luego huyó? La respuesta no llega por la vía judicial, porque el padre decidió no denunciar. Eso deja a la comunidad con una sensación de impunidad que no se resuelve con un video.
La intervención del matrimonio fue decisiva. Sin su presencia, el ataque podría haberse extendido. Tocaron la bocina, gritaron, frenaron y bajaron. Ese gesto no solo detuvo la agresión, sino que dejó un registro de que no todos miraron para otro lado.

Comentarios (10)
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Lo que más me indigna es que el padre no quiera denunciar. Si no hay causa, los chicos van a creer que pueden pegar y no pasa nada.
Igual, si el padre no denuncia, ¿qué pueden hacer? El video no alcanza para meter a nadie en la cárcel.
El video sí alcanza para abrir una investigación, aunque no haya denuncia. No es un tema de si el padre quiere.
El que filmaba debería ser el primero en ser investigado. Grabar una agresión y no ayudar es una falta enorme.
Me alegra que el matrimonio haya frenado. En Rosario y Funes hay gente que todavía no mira para otro lado.
Ojalá, pero también hay que ver si la zona tiene seguridad. Esa esquina de Ruta 9 no es cualquier lugar.
Seis chicos contra uno en el suelo es una barbaridad. La comparación con hienas no es exagerada.
Lo que me preocupa es que el conductor del auto rojo era mayor. Ahí hay una responsabilidad distinta.
Claro, si el mayor de edad manejaba y dejaba que peguen, no puede quedar impune.
Que no haya denuncia no significa que no haya consecuencias. Ojalá la policía pueda actuar con el video.