Una noche que debería haber sido de festejo terminó en tragedia para los hinchas de Tigre. Luego de la contundente victoria por 3 a 0 sobre Nacional de Uruguay en el Gran Parque Central de Montevideo, la caravana de micros que trasladaba a los simpatizantes visitantes fue atacada a balazos por presuntos integrantes de la barra brava del club local. El violento episodio dejó al menos un herido de bala y encendió las alarmas sobre las condiciones de seguridad en los encuentros internacionales organizados por la Conmebol.
El ataque ocurrió en la zona de Ruta 1 y Camino Cibils, cuando los ómnibus emprendían el regreso hacia Colonia del Sacramento para cruzar el Río de la Plata de vuelta a la Argentina. Dos hombres que se desplazaban en motocicleta abrieron fuego contra al menos dos de los vehículos. El micro que encabezaba la caravana fue el más afectado: recibió alrededor de diez disparos que impactaron contra los vidrios laterales y desataron escenas de pánico entre los pasajeros.
La persona herida recibió un impacto de bala en uno de sus brazos y fue trasladada al Hospital del Cerro, donde quedó internada en estado fuera de peligro. Otros simpatizantes recibieron asistencia médica por lesiones menores provocadas por los impactos y la rotura de los cristales. Las imágenes del interior del micro —con manchas de sangre, vidrios destrozados e impactos visibles— comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y generaron una fuerte repercusión.
Uno de los elementos que más indignó a los propios hinchas fue la actuación de la custodia policial uruguaya. Según los testimonios de quienes viajaban en los micros, los agentes habrían dejado la zona liberada y sin acompañamiento al momento de la partida del estadio. «Los liberaron al salir del estadio y quedaron a merced», relataron algunos de los pasajeros tras el ataque. La denuncia apunta a una falla grave en el protocolo de seguridad para visitantes.
Las primeras investigaciones de la Policía uruguaya apuntan a integrantes de la barra brava de Nacional, quienes habrían esperado el paso de los ómnibus conociendo de antemano el recorrido de los simpatizantes argentinos. Los agresores escaparon del lugar tras efectuar los disparos y son intensamente buscados. La hipótesis de que el ataque fue premeditado —y no un hecho espontáneo— agrava la situación y pone en cuestión la coordinación entre los clubes, la Conmebol y las fuerzas de seguridad locales.
La jornada había tenido varios condimentos extrafutbolísticos incluso antes del pitazo inicial. Jugadores de Tigre exhibieron una bandera con la inscripción «Campeones son los que nunca se rinden... Gracias selección», en el marco de un homenaje autorizado por la Conmebol a la Selección Argentina. Tras el triunfo, el plantel celebró junto a sus hinchas con una bandera de las Islas Malvinas similar a la utilizada por la Albiceleste durante el Mundial 2026, entonando cánticos alusivos al histórico enfrentamiento con Inglaterra. Además, durante el calentamiento, sonó por los altoparlantes del estadio la canción «Superestrella», asociada a los festejos de España tras conquistar el Mundial, lo que algunos usuarios interpretaron como una provocación, aunque dentro del Gran Parque Central no se registraron incidentes.
Cabe destacar que cerca de 2.000 hinchas de Tigre habían viajado hasta Montevideo para acompañar al equipo, lo que da una dimensión del operativo de seguridad que debería haberse desplegado. El club del norte del conurbano bonaerense, que disputa la Copa Sudamericana como uno de los representantes argentinos en el torneo continental, dio un paso importante hacia los octavos de final con este resultado.
La revancha entre Tigre y Nacional se disputará el 28 de julio en el estadio José Dellagiovanna de Victoria, provincia de Buenos Aires. El ganador de la serie avanzará a los octavos de final, donde ya espera Montevideo City Torque, líder del Grupo F. El episodio de violencia, sin embargo, opaca el rendimiento deportivo y obliga a la Conmebol a dar respuestas concretas antes de que se juegue la revancha.
Con informacion de: El Ciudadano, Rosario3.

Comentarios (15)
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Una vergüenza total. Fueron a ver un partido de fútbol y casi los matan. La Conmebol tiene que dar explicaciones urgentes, no puede ser que los visitantes queden librados a su suerte en cuanto salen del estadio.
Y la policía uruguaya los dejó solos... eso es lo más grave. No fue un ataque espontáneo, sabían por dónde iban a pasar. Esto fue planeado.
Ojalá se recupere bien el chico herido. Qué miedo deben haber pasado todos los que iban en esos micros, con familias, pibes... el fútbol no puede seguir siendo esto.
Che, pero Tigre también la buscó un poco con la bandera de Malvinas y los cánticos. No digo que merezcan que les disparen, obvio que no, pero tampoco son inocentes palomitas.
¿Qué tiene que ver la bandera de Malvinas con que te disparen? Eso es justificar la violencia. Una cosa es provocar verbalmente y otra muy distinta es salir en moto a balear micros llenos de gente.
Nadie está justificando nada, Marcelo. Dije que no merecen que les disparen. Pero si vas a Uruguay con banderas de Malvinas y te ponés a cantar contra los ingleses, sabés que estás tirando nafta al fuego. Contexto, amigo.
Yo fui a ver un partido de Newell's en Chile hace unos años y el operativo de seguridad fue impecable. Acá claramente algo falló, y alguien tiene que hacerse cargo.
2000 hinchas viajaron y los dejaron solos en la ruta. SOLOS. Eso no es un error, eso es abandono.
La Conmebol cobra millones con los derechos de TV y no puede garantizar que la gente llegue sana a su casa. Un escándalo.
Espero que antes de la revancha en Victoria haya un protocolo claro para los hinchas de Nacional que vengan. No podemos responder con más violencia, pero sí con más seguridad.
Tigre ganó 3-0 afuera, eso es enorme. Una lástima que esto opaque el resultado deportivo. El equipo hizo todo bien.
Me parece que lo de la canción de España en el estadio también fue una provocación de los organizadores uruguayos. Todo el clima estaba cargado desde antes del partido.
Ojalá atrapen a los que dispararon. Que la Justicia uruguaya actúe rápido, porque si esto queda impune va a pasar de nuevo en la revancha o en cualquier otro partido.
Leí que sabían el recorrido de los micros de antemano. Eso es terrorismo, no es una pelea de barras. Hay que llamarlo por su nombre.
Y después nos preguntan por qué la gente deja de ir a la cancha. Con razón.