La historia de Gustavo Rivero se cortó de la peor manera. El metalúrgico de 32 años volvía de una despedida de fin de año con sus compañeros de trabajo cuando tres delincuentes le cambiaron la vida para siempre. Era noviembre de 2022 y lo que debía ser una noche de camaradería terminó en tragedia en la zona sudoeste de Rosario.
El caso llegó finalmente a juicio en el Centro de Justicia Penal, donde tres acusados enfrentan pedidos de prisión perpetua como coautores de homicidio. El móvil era claro: querían llevarse su Peugeot 408, pero Gustavo se resistió y pagó con su vida esa decisión que cualquiera de nosotros podría haber tomado.
¿Cuántas veces escuchamos la misma historia? Un trabajador que vuelve a su casa después de un día normal, o en este caso, después de compartir con sus compañeros, y se cruza con la violencia más brutal. Gustavo trabajaba en una metalúrgica, era un tipo común que se ganaba la vida con esfuerzo, como miles de rosarinos.
Los fiscales van por todo: prisión perpetua para los tres imputados. Y tienen razón. Porque acá no estamos hablando de un robo que salió mal, estamos hablando de tipos que no dudaron en matar por un auto. Esa es la realidad que vivimos en Rosario, donde la vida vale menos que cuatro ruedas.
El juicio que comenzó en estos días va a poner en evidencia, una vez más, hasta dónde llega la violencia delictiva en nuestra ciudad. Tres familias destrozadas: la de Gustavo, que perdió a un hijo, hermano, compañero; y las de los acusados, que van a ver cómo sus seres queridos enfrentan la posibilidad de pasar el resto de sus vidas tras las rejas.
La zona sudoeste de la ciudad, donde ocurrió el hecho, no es ajena a este tipo de episodios. Los vecinos conocen la historia: robos, asaltos, y ahora homicidios que marcan a fuego a las familias rosarinas. Gustavo Rivero se suma a una lista que nadie quiere integrar, la de las víctimas de la inseguridad que golpea sin piedad.
El pedido de perpetua no va a devolver la vida a Gustavo, pero sí puede evitar que estos tres acusados vuelvan a las calles a repetir la misma historia. Porque en Rosario ya no alcanza con lamentarse: necesitamos que la Justicia funcione y que quienes eligen el camino de la violencia paguen las consecuencias.

Comentarios (10)
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Perpetua y que se pudran adentro. Por un auto mataron a un laburante, no tienen perdón de Dios.
@Roberto Fernandez Coincido hermano, pero después salen en 15 años con buena conducta. El sistema es una porquería.
@cuervo_central Exacto, perpetua significa 25 años acá. Tendría que ser cadena perpetua de verdad.
Mi hermano trabajaba con Gustavo en la metalúrgica. Era un tipo bárbaro, siempre con una sonrisa. Que descanse en paz.
Así está Rosario, no se puede ni volver del trabajo tranquilo. Estos pibes no tienen límites.
La familia de Gustavo merece justicia. Ojalá los condenen y no salgan más.
Yo vivo en la zona sudoeste y esto pasa seguido. Los pibes andan armados y no les importa nada.
Pobre familia, perder un hijo así debe ser terrible. Fuerza para todos los que lo querían.
32 años tenía el pibe, toda una vida por delante. Que en paz descanse Gustavo.
En la zona sudoeste no se puede andar después de las 10 de la noche. Está re picante todo.