Quince minutos bastaron para que una fiesta en Parque Casas se convierta en una pesadilla.
El ataque ocurrió el 19 de julio, cerca de las 19.20, en Esquivel y Casiano Casas, cuando la víctima celebraba el subcampeonato de la Selección argentina.
La incidentes-en-newell.html" class="auto-link">fiscalía sostiene que los dos jóvenes estarían ligados a una gavilla narco y que el hecho se produjo poco después de la derrota de la Selección argentina ante España en el Mundial de Fútbol.
Según la fiscal Marina Vigo, Rivero y un menor hicieron maniobras peligrosas con un vehículo y advirtieron que volverían.
Quince minutos después, un Volkswagen Up llegó al lugar. Cabrera conducía, el menor iba de acompañante y Rivero estaba en el asiento trasero con una persona prófuga.
Al acercarse, Cabrera sacó un arma por la ventanilla y disparó al menos tres veces. Una bala impactó en la pierna izquierda de la víctima y le causó una fractura desplazada de fémur.
Los agresores escaparon por Esquivel en sentido sur-norte. La víctima fue asistida por sus familiares y trasladada de urgencia a un centro de salud, donde fue operada.
La detención llegó el 23 de septiembre, durante allanamientos en Superí al 1800 y en el Fonavi de Cavia al 1700, en el marco de la investigación.
En la torre de Cavia al 1701, la Policía de Investigaciones secuestró seis bolsitas con polvo amarillo.
La prueba preliminar indicó que era brolamfetamina o DOB, una droga sintética que, según la fiscalía, tiene hasta el momento escasa circulación en Argentina.
Rivero tenía nueve gramos fraccionados en seis envoltorios. Para la fiscal, ese fraccionamiento apunta a fines de comercialización.
La finalidad de venta, según la fiscal, surge del fraccionamiento, del material secuestrado, de informes y de testimonios que vinculan a Rivero con la comercialización de estupefacientes al narcomenudeo.
El juez Federico Rébola dictó un año de prisión preventiva para Cabrera y Rivero, ambos de 21 años, que vencerá el 30 de septiembre de 2027.
La imputación incluye lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego y portación de arma de uso civil, en calidad de coautores. A Rivero se le suma tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
El caso no es solo un ataque con arma de fuego: también expone el circuito del narcomenudeo y la circulación de una droga sintética que todavía se conoce poco en la ciudad.
¿Cuánto más tiempo vamos a permitir que estos episodios se repitan en la zona norte de Rosario?
Queda una persona prófuga en el caso.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Que barbaridad, 15 minutos después volver a disparar es premeditado. Espero que la prisión preventiva no sea solo de papel.
No es premeditado, es una respuesta a las maniobras peligrosas. Hay que ver todo el contexto.
¿Contexto? Te disparan tres veces y te dejan con el fémur roto. Eso no es contexto, es violencia.
Lo que me preocupa es la droga sintética. Si es escasa circulación, hay que investigar de dónde salió.
Sí, la DOB es lo que más me preocupa. Que la fiscalía muestre el origen.
Parque Casas no puede ser un lugar para estas cosas. La gente sale a celebrar y le toca una bala.
Bien que haya prisión preventiva y que se haya secuestrado la droga. Ahora que no se caiga la causa.
La droga del miedo en Rosario es otro problema. Ojalá no sea el inicio de algo peor.
Espero que la víctima se recupere. Lo de la fractura desplazada suena muy grave.