Lo que está pasando con los préstamos digitales en Argentina no es un dato menor: tasas de hasta 29.000% anual, 6 millones de personas con mora mayor a 90 días y un Estado que mira para otro lado. El economista Nicolás Litvinoff, director de estudinero.org, salió a poner el tema sobre la mesa con una claridad que incomoda.
En diálogo con Splendid AM 990, Litvinoff fue directo contra la postura del equipo económico del Gobierno, que viene sosteniendo que el problema de los préstamos abusivos «es una cuestión entre privados». Para el economista, ese argumento no cierra: «Para que el Estado no intervenga tendrían que ser dos privados interactuando en igualdad de condiciones y conocimiento», señaló. Y ahí está el nudo del asunto: la gente que toma esos créditos no tiene ni la información ni la cultura financiera para entender en qué se está metiendo.
El mecanismo es tan simple como peligroso. Antes, sacar un préstamo implicaba presentar recibo de sueldo, acreditar antigüedad, pasar por un filtro bancario que, aunque burocrático, al menos ponía un freno. Hoy, un push-up en el celular o un mail te avisa que tenés $500.000 o $1.000.000 aprobados, sin ningún tipo de evaluación previa. El crédito fácil que parece una solución se convierte, para muchos, en el inicio de una espiral de deuda imposible de cortar.
¿Por qué las tasas son tan brutales? Litvinoff lo explicó sin vueltas: las billeteras y aplicaciones financieras se cubren ante el riesgo de impago. «Si hay un 30% de mora, quiere decir que una de cada tres personas que le prestan tiene problema para devolverlo», graficó. Ese riesgo se traslada al costo del crédito, y el que paga las consecuencias es siempre el eslabón más débil de la cadena.
A eso se suma un error conceptual que todavía persiste en muchos deudores: creer que la inflación va a «licuar» las cuotas. Litvinoff fue tajante al respecto: «Estamos en una ralentización de la inflación que hace que ya no sea para nada así, esa ecuación ya no existe más». Quien tomó un crédito pensando que el tiempo jugaría a su favor hoy se encuentra con que los números no cierran y la deuda crece.
El economista propuso que el Estado intervenga en tres niveles: de manera preventiva, con educación financiera y regulación de las aplicaciones; de forma reactiva ante la situación actual; y, en el largo plazo, cambiando las reglas de juego para que el mercado de crédito no funcione como una trampa para los sectores más vulnerables. La regulación de las fintech, en ese esquema, es central.
Para los casi 6 millones de argentinos que hoy están en mora, Litvinoff trazó un camino de salida que no tiene atajos: primero, ordenar las deudas según el flujo mensual de cuotas; segundo, cortar el acceso al crédito de inmediato, sin seguir comprando en cuotas ni financiando gastos con tarjeta; y tercero, hablar con la familia para frenar la bola de nieve antes de que sea demasiado tarde. Nada glamoroso, pero es lo que hay.
El debate de fondo es político tanto como económico: ¿hasta dónde el Estado puede mirar para otro lado cuando millones de personas caen en una trampa que el propio mercado desregulado tendió? La respuesta del Gobierno, por ahora, es el silencio. Y ese silencio tiene un costo que lo pagan otros.

Comentarios (13)
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Caí en esta trampa el año pasado con una billetera virtual. Me aprobaron $800.000 en dos clics y tardé ocho meses en entender cuánto estaba pagando de intereses. Nadie te explica nada, te mandan el dinero y listo. Litvinoff tiene razón, esto necesita regulación urgente.
29.000% anual y el gobierno dice que es un tema entre privados. Impresionante. ¿En qué país vivimos?
Yo trabajo en una financiera y el tema es más complejo. Si el Estado pone topes de tasas, las empresas dejan de prestar a los perfiles de mayor riesgo, que son justamente los que más necesitan el crédito. No es tan simple como 'que intervenga el Estado'.
Valeria, ¿y entonces está bien cobrarle 29.000% anual a alguien que no llega a fin de mes? Eso no es un servicio financiero, es un negocio de usura con app.
Lo de los 6 millones en mora es lo que más impacta. Eso es una crisis social silenciosa que no sale en los titulares porque no tiene cara visible. Familias endeudadas, estrés, peleas. El costo humano es enorme.
Mi hijo cayó en esto. Le llegó un mail con plata aprobada, la usó para pagar otras deudas y ahora debe el doble. Nadie le explicó nada. Tiene 24 años y ya está en el Veraz.
El punto de Litvinoff sobre la inflación es clave y nadie lo dice. Mucha gente tomó deuda pensando que las cuotas se iban a licuar solas como pasaba antes. Ese manual ya no funciona más y hay millones que no se enteraron.
¿Y el Banco Central qué hace? ¿Duerme? Esto tendría que estar regulado hace rato.
Comparto el análisis pero me parece que también hay que hablar de educación financiera desde la escuela. No podemos esperar que el Estado regule todo si la gente no entiende básicamente cómo funciona una tasa de interés.
Yo uso Mercado Pago y nunca tuve problema, la verdad. Depende de cómo lo uses.
Braian, el problema no es el que lo usa bien. El problema es el que está desesperado y acepta cualquier condición porque necesita la plata ya. Esos son los que terminan pagando 29.000% anual.
Buen artículo. Lo que describe Litvinoff es exactamente lo que los economistas llamamos 'asimetría de información'. El prestamista sabe todo, el deudor no sabe nada. En esos casos la teoría económica clásica justifica la intervención del Estado. No es ideología, es sentido común.