Lo que empieza este jueves a las 13 en la mesa paritaria santafesina no es una negociación más. Amsafé llega con los números en la mano y con una posición que no deja mucho margen para el optimismo oficial: los docentes de Santa Fe perdieron el 35% de su poder adquisitivo en el último año y medio, y el gremio no está dispuesto a cerrar un acuerdo que no contemple esa recuperación.
La convocatoria la hizo el gobierno provincial apenas dos días después de que el Indec publicara el dato de inflación de junio: 1,9% mensual, la cifra más baja en diez meses. En el primer semestre, los precios acumularon un 16,8%, y la variación interanual trepó al 33,5%. Números que, lejos de tranquilizar al gremio, le dan más argumentos para su reclamo.
El secretario gremial de Amsafé, Paulo Juncos, fue directo: "Fuimos convocados para el jueves a las 13 a reunión paritaria. Iremos con el planteo que hicimos en esta última etapa: recuperar el salario muy devaluado, porque hay una pérdida importante de los trabajadores de la educación de Santa Fe". Y agregó un dato que resume el problema de este año: "Si pensamos estos primeros seis meses, perdimos un 5% del salario entre la inflación del primer semestre y el aumento que otorgó el gobierno".
Pero el reclamo no arranca en 2026. Para Amsafé, el deterioro viene de las negociaciones de 2025 y nunca fue revertido. "Hablamos de un global de un 35% de pérdida del poder adquisitivo de los docentes. El gobierno provincial tiene que tener una política de recuperación de ese poder adquisitivo", remarcó Juncos. ¿Cuánto tiempo más se puede sostener un sistema educativo con docentes que cobran cada vez menos en términos reales?
La inflación de junio mostró que los rubros que más golpearon el bolsillo fueron Recreación y cultura (4,2%), Vivienda, agua y energía (3,3%) y Salud (2,9%). Los alimentos subieron un 1,3%, por debajo del promedio, aunque el acumulado del año sigue siendo una carga pesada para cualquier trabajador estatal.
Además del salario, Amsafé lleva a la mesa otro reclamo que viene arrastrando desde hace tiempo: la eliminación del sistema de presentismo implementado por la provincia. Juncos no se anduvo con vueltas: "El presentismo es un castigo para los docentes que tienen problemas de salud. No podemos hablar de una educación pública de calidad con docentes enfermos y mal pagos". El mecanismo, que descuenta parte del salario a quienes se ausentan por razones médicas, es visto por el gremio como una penalización disfrazada de incentivo.
El escenario que se abre este jueves es el de siempre: un gremio con reclamos acumulados y un gobierno que va a ofrecer lo que pueda —o lo que quiera— dentro de un contexto de desaceleración inflacionaria que, paradójicamente, le da más herramientas al Estado para argumentar que el ajuste ya pasó. Amsafé, sin embargo, tiene los números del año y medio anterior para demostrar que el daño ya está hecho. La pregunta es si la provincia está dispuesta a reconocerlo en la propuesta concreta que ponga sobre la mesa.

Comentarios (14)
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Soy docente hace 22 años y nunca vi el salario tan destruido como ahora. El 35% no es un número inventado, es lo que sentimos todos los meses cuando llegamos a fin de mes sin plata. Que el gobierno escuche de una vez.
Con la inflación más baja en diez meses, justo ahora salen a pedir recuperación salarial. Siempre el mismo cuento de los gremios. La provincia no tiene plata infinita.
Rodrigo, el problema no es ahora. Es que en 2025 ya perdieron y nunca recuperaron. Que la inflación baje ahora no borra el daño de antes. Informate antes de opinar.
Me informo perfectamente, señora. Todos los trabajadores perdieron poder adquisitivo, no solo los docentes. Por qué ellos tienen privilegios especiales?
El tema del presentismo es una vergüenza. Un colega mío fue al médico por una cirugía y le descontaron plata. Eso no es un incentivo, es un castigo. Juncos tiene razón en ese punto.
Yo apoyo el reclamo pero también hay que ser honestos: hay docentes que abusan de las licencias. El presentismo nació por algo. No todo es blanco o negro.
Valeria, que algunos abusen no justifica castigar a los que genuinamente se enferman. Esa lógica es la misma que la de los que dicen que no hay que dar planes porque algunos los usan mal.
Mis hijos van a la escuela pública y quiero que sus maestros estén bien pagos y descansados. Un docente estresado y enfermo no puede enseñar bien. Es así de simple.
35% es muchísimo. Eso es casi un tercio del sueldo evaporado. Si eso le pasara a cualquier otro sector habría quilombo. Con los docentes siempre se hace la vista gorda.
Ojalá que esta vez el gobierno haga una propuesta seria y no los hagan volver en tres meses con las manos vacías como siempre. Los pibes necesitan clases, no paros.
Menos paros y más clases, eso pido yo. Mis hijos perdieron semanas enteras el año pasado.
Diego, si el gobierno pagara bien no habría paros. La causa y el efecto importan.
La inflación interanual al 33,5% y los aumentos docentes por debajo de eso. Los números no mienten. Que la provincia explique cómo pretende sostener el sistema educativo así.