Lo que pasó en Pichincha en la madrugada del miércoles tiene todos los ingredientes del terror cotidiano que Rosario ya conoce de memoria: un hombre trabajando en la calle, un auto, una moto, y disparos sin aviso. Esta vez, la víctima sobrevivió.
Juan Manuel B., de 39 años, se desempeñaba como cuidacoches en la intersección de bulevar Oroño y Brown cuando, pasada la 1.15 de la madrugada, fue sorprendido por un grupo de agresores que se movilizaban en un automóvil y una motocicleta. Sin mediar palabra, abrieron fuego contra él. Un balazo le impactó en el tobillo derecho, provocándole una fractura expuesta de tibia y peroné.
El SIES respondió al llamado al 911 y trasladó al herido de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde quedó internado y, por disposición del Ministerio Público de la Acusación (MPA), bajo custodia policial. La medida no es un detalle menor: cuando la fiscalía ordena custodiar a una víctima, es porque el riesgo de que el ataque se repita es real.
Los peritos del Gabinete Criminalístico de la PDI recolectaron en la escena cinco vainas servidas calibre .380, enviadas a peritar para avanzar en la investigación. Cinco disparos contra un hombre que cuida autos. El dato habla por sí solo.
Mientras tanto, la policía montó un operativo cerrojo apoyado en el monitoreo de cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona. El trabajo rindió frutos rápido: en las inmediaciones de Pichincha fueron detenidas dos personas. Un hombre de 58 años fue localizado en Pueyrredón y Güemes, y un adolescente de 15 años fue interceptado en Catamarca y Santiago. También se incautó un Renault Logan que habría sido utilizado en la logística del ataque.
¿Qué llevó a un grupo a atacar a balazos a un cuidacoches a la una de la mañana? La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios Dolosos en turno, que deberá determinar el móvil y el grado de responsabilidad de los detenidos. La participación de un menor de 15 años en el operativo agrega una capa de preocupación que va más allá del hecho puntual.
Pichincha es uno de los barrios más activos de Rosario de noche, con su movimiento gastronómico y su vida nocturna. También es, desde hace años, una zona donde la disputa territorial y el cobro de peajes informales conviven con los vecinos y los trabajadores de la calle. El perfil de la víctima, el horario, la modalidad en convoy y la custodia policial ordenada por el MPA sugieren que este ataque no fue al azar. Pero eso, por ahora, lo tiene que probar la fiscalía.
Lo que sí está claro es que en Rosario, a la una de la mañana, un hombre que cuida autos no puede estar seguro en la vereda.

Comentarios (13)
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Un hombre trabajando en la calle a la una de la mañana y lo acribillan. Esto es Rosario hoy. No hay palabras.
Y encima con un pibe de 15 años en el grupo. Eso es lo que más me parte. Adónde vamos.
Hay que ver bien quién es la víctima y qué hacía ahí a esa hora. No digo que se lo merezca, pero en Pichincha de madrugada no todo es lo que parece.
Rodrigo, en serio? El hombre cuidaba autos. Eso es un trabajo. No empieces con la victimización al revés.
No lo estoy victimizando al revés, Graciela. Digo que la fiscalía tiene que investigar el móvil. El mismo artículo lo dice. No es un juicio de valor.
Lo del Renault Logan secuestrado me llama la atención. Eso no es un auto de delincuentes de bajo perfil. Algo más hay atrás de todo esto.
Cinco vainas calibre .380 y el tipo está vivo de milagro. Le erraron cuatro veces. Menos mal.
Lo que me preocupa es que el MPA ordenó custodia policial. Eso significa que tienen miedo de que lo vayan a rematar en el hospital. Eso es nivel narco puro.
Bien por la policía que los agarró rápido. Eso hay que reconocerlo. Las cámaras sirvieron para algo.
Sí, los agarraron. Y en seis meses el de 15 está en la calle de vuelta. El sistema no da para más.
Pichincha de noche es tierra de nadie. Vivo a cuatro cuadras y hace meses que no salgo después de las 11. Esto lo confirma.
Un hombre de 58 años y un pibe de 15 juntos en un ataque. Qué combinación más rara. Alguien los mandó, eso está clarísimo.
Cuándo va a haber una política de seguridad real en esta ciudad? Pullaro, Javkin, alguien que dé la cara. Esto pasa todas las semanas.