Después de años de promesas y estudios, la autopista Rosario-Santa Fe "Brigadier Estanislao López" empieza a ver luz al final del túnel. La provincia dio un paso concreto: adjudicó la obra de la segunda etapa del tercer carril de la A01, el corredor que conecta las dos ciudades más importantes de Santa Fe y que desde hace décadas sufre la presión del tránsito pesado vinculado al polo portuario más grande del país.
El nuevo tramo cubrirá 34 kilómetros de ampliación, extendiendo la infraestructura desde el acceso a San Lorenzo hasta Timbúes. No es un dato menor: ese segmento concentra buena parte del movimiento de camiones que alimentan y salen de las terminales portuarias del Gran Rosario, el complejo agroexportador más relevante de América del Sur. Cualquier mejora en esa arteria tiene impacto directo en la logística, en los tiempos de traslado y, sobre todo, en la seguridad vial de una ruta que históricamente acumula siniestros graves.
¿Cuánto tiempo más iba a aguantar la A01 con la infraestructura actual? La respuesta, al parecer, la tenían clara en la provincia. La primera etapa del tercer carril ya había mostrado resultados: menos congestionamiento, mayor fluidez para el transporte de carga y una reducción en los tiempos de viaje en los tramos ya intervenidos. Ahora el desafío es replicar ese esquema en uno de los segmentos más exigidos de toda la red vial santafesina.
La autopista A01 es mucho más que una vía de conexión entre Rosario y Santa Fe. Es la columna vertebral del movimiento portuario del Gran Rosario, por donde circulan diariamente miles de camiones cargados con granos, aceites y subproductos que se exportan desde las terminales de San Lorenzo, Timbúes, Puerto General San Martín y localidades vecinas. Que esa arteria tenga capacidad suficiente no es un capricho de los ingenieros: es una necesidad económica de primer orden.
La adjudicación de la obra marca el inicio formal del proceso. Ahora viene la etapa de preparación de los trabajos, con los plazos y la empresa adjudicataria que deberán confirmarse en los próximos días. Lo que está claro es que la provincia apostó por avanzar en un proyecto que, bien ejecutado, puede cambiar la dinámica del tránsito en uno de los corredores más críticos de la región.
Queda por ver si los tiempos de ejecución se cumplen o si, como tantas veces en la historia de la obra pública argentina, los plazos se estiran y los vecinos de la zona terminan conviviendo con años de obras interminables. La experiencia indica que el escepticismo es razonable. Pero también es cierto que la adjudicación es un paso real, no un anuncio vacío. Y en materia de infraestructura vial, eso ya es algo.

Comentarios (12)
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Era hora. Esa autopista es un desastre hace años, especialmente en el tramo de San Lorenzo para arriba. Los camioneros la sufren todos los días y nadie hacía nada.
Adjudicaron, sí. Pero ¿cuándo arrancan de verdad? En Argentina adjudicar y ejecutar son dos cosas muy distintas. Ya veremos si en 2030 todavía están 'preparando el inicio de los trabajos'.
Jajaja exacto. 'Preparan el inicio'. Eso en criollo significa que en seis meses van a anunciar que están por empezar.
Che, algo es algo. Prefiero esto a que no hagan nada. El escepticismo está bien pero tampoco hay que tirar todo por la borda antes de que empiece.
Trabajo en logística y les digo: ese tramo entre San Lorenzo y Timbúes es un cuello de botella permanente. Si esto sale bien, el impacto en los costos de transporte va a ser real. Crucemos los dedos.
Ojalá hagan bien las obras y no dejen todo a medias como pasó con tantas cosas en la provincia. Que terminen lo que empiezan, nada más.
34 km de tercer carril suena lindo pero quiero ver quién ganó la licitación y a qué precio. Ahí está la verdadera noticia.
Mi marido maneja camión y esa ruta es un peligro constante. Cualquier mejora es bienvenida. Ojalá también mejoren la señalización porque de noche es un riesgo enorme.
¿Y el peaje? Porque si amplían la autopista seguro aprovechan para subir las tarifas. Siempre es lo mismo: la obra la paga el que usa la ruta.
Igual que siempre, anuncian en época de elecciones. Casualidad, ¿no?
No es época de elecciones, La Flaca. Igual entiendo la desconfianza, pero a veces las obras se hacen porque se tienen que hacer.
Yo vivo en Timbúes y esto nos afecta directamente. El tránsito de camiones por el pueblo es insoportable. Si el tercer carril ordena un poco la circulación, bienvenido sea.