Lo que pasó este martes en barrio Martín pudo haber sido mucho peor. Una antigua columna del tendido eléctrico de la línea K de trolebús se desplomó en plena calle, justo en la intersección de 3 de Febrero y Primero de Mayo, según informó La Capital.
El estruendo del metal golpeando contra el asfalto alertó a los vecinos de la zona, que salieron de sus casas para ver qué había pasado. Por suerte, no había nadie caminando por esa vereda en el momento exacto del derrumbe. ¿Se imaginan si hubiera estado pasando una familia con chicos?
Los residentes del barrio no ocultan su preocupación. "Hace tiempo que veíamos esa columna medio torcida", comentó una vecina que prefirió no dar su nombre. Y tiene razón: la infraestructura del trolebús rosarino viene arrastrando problemas de mantenimiento desde hace años.
La línea K es una de las más antiguas del sistema de transporte eléctrico de Rosario, que conecta el centro con la zona norte de la ciudad. Estas columnas, muchas de ellas instaladas hace décadas, sostienen los cables que alimentan a los trolebuses que circulan por esa arteria.
El episodio de este martes no es un hecho aislado. En los últimos años, varios vecinos han reportado columnas en mal estado, cables sueltos y estructuras que parecen a punto de ceder. La pregunta que se hacen los rosarinos es simple: ¿cuántas más están en riesgo de caer?
Ahora, con la columna tirada en plena calle, el tránsito en la zona se vio complicado y los técnicos de la empresa concesionaria tuvieron que salir de urgencia para cortar la energía y evitar accidentes eléctricos. Los trabajos de remoción y reparación podrían extenderse por varios días.
Los vecinos de barrio Martín esperan que este episodio sirva como llamado de atención para las autoridades. Porque la próxima vez, la suerte podría no estar de su lado.

Comentarios (10)
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Era cuestión de tiempo. Esas columnas están ahí desde la época de Menem, nunca las cambiaron.
Y después se quejan cuando aumentan el boleto. Con qué plata mantienen todo esto?
Roberto tenés razón, pero tampoco es que antes estaba todo perfecto. El problema es que nunca hay plata para mantenimiento.
Yo paso todos los días por ahí para ir al trabajo. Me da escalofríos pensar que pudo haberme tocado a mí.
Hace meses que venimos pidiendo que revisen esa columna. Nadie nos daba bola.
Vecina de Martín, ¿hicieron la denuncia formal? Porque si no está por escrito, para ellos no existe.
Por suerte no pasó nada grave, pero es una vergüenza el estado del transporte público en esta ciudad.
Ojalá esto sirva para que hagan una revisión completa de todas las columnas. No podemos esperar a que pase una tragedia.
El trolebús es un sistema obsoleto. Habría que cambiarlo por colectivos eléctricos modernos.
Marcelo, el trolebús es patrimonio de Rosario. Lo que hay que hacer es mantenerlo bien, no eliminarlo.