C5N volvió a instalarse en la agenda pública argentina y es uno de los términos más buscados en Google en las últimas horas. El canal de noticias con sede en Buenos Aires, conocido por su línea editorial cercana al kirchnerismo, genera adhesiones y rechazos a partes iguales en un país donde la polarización mediática es tan profunda como la política.
Desde Rosario, ciudad que siempre tuvo una mirada crítica y propia sobre los medios porteños, el fenómeno C5N no pasa desapercibido. Los santafesinos saben bien lo que es sentirse ignorados por la agenda mediática nacional: cuando Rosario sufre, cuando Santa Fe reclama coparticipación o cuando la provincia pelea por obra pública frenada desde el gobierno central, los grandes canales de Buenos Aires suelen mirar para otro lado. Esa es una queja histórica, transversal a cualquier color político en esta región.
El canal, que supo tener picos de audiencia durante los gobiernos kirchneristas y que atravesó momentos de crisis económica y editorial, hoy vuelve a ser protagonista del debate sobre libertad de prensa, financiamiento de medios y el vínculo entre periodismo y poder. En el contexto del gobierno de Javier Milei, que tiene una relación abiertamente conflictiva con varios medios de comunicación, cualquier movimiento en el ecosistema mediático nacional genera repercusión inmediata.
En la Legislatura santafesina y en los pasillos del Palacio de los Leones, el debate sobre los medios siempre fue intenso. Santa Fe tiene una tradición periodística propia, con medios locales que supieron sostener su independencia frente a las presiones de turno. Esa cultura del periodismo territorial es lo que diferencia a la provincia del centralismo mediático porteño, donde canales como C5N o sus competidores del otro lado del espectro definen la agenda sin consultar qué pasa en el interior.
Lo que está claro es que el interés por C5N a nivel nacional refleja algo más profundo: la discusión sobre qué medios sobreviven, cómo se financian y a qué intereses responden en una Argentina donde la pauta oficial fue siempre una herramienta de poder. Esa discusión le importa a Rosario, porque los medios locales también la padecen. La concentración mediática, la dependencia de la publicidad oficial y la presión política sobre las redacciones son problemas que no son exclusivos de Buenos Aires.
Desde esta redacción, con veinte años cubriendo la política santafesina, la lectura es simple: los rosarinos consumen información de todos lados, pero cada vez más valoran los medios que cuentan lo que pasa acá, en el territorio, con nombre y apellido. C5N puede ser tendencia hoy, pero la agenda que le interesa a Santa Fe la construimos nosotros.
Comentarios (4)
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Che, C5N o no, lo que me importa es que ningún canal de Buenos Aires cubrió bien la crisis de seguridad que vivimos en Rosario. Todos mirando para adentro del conurbano.
Bianchi tiene razón en algo: acá en Santa Fe tenemos medios propios que la ven de cerca. C5N es el canal de la grieta porteña, no el nuestro.
Igual hay que reconocer que C5N fue de los pocos que cubrió la marcha universitaria en serio. No todo es malo.
El problema no es C5N solo, es todo el sistema de pauta oficial que hace que los medios dependan del gobierno de turno. Eso pasa en Buenos Aires y también acá adentro.