Un operativo de rutina de Gendarmería Nacional terminó con el descubrimiento de más de 52 kilos de cocaína y la detención de un camionero boliviano en la madrugada de este jueves sobre la ruta nacional 34, a la altura de la localidad santafesina de Totoras.
Todo comenzó alrededor de las 4 de la mañana, cuando efectivos de la Sección Seguridad Vial de Gendarmería interceptaron un camión que transportaba cargas peligrosas y exhibía una bandera boliviana. El procedimiento inicial apuntaba al control de documentación, pero la decisión de profundizar la requisa cambió el curso del operativo.
Durante la inspección más exhaustiva del vehículo, los agentes dieron con dos mochilas que contenían numerosos ladrillos de una sustancia blanca. El pesaje posterior confirmó que se trataba de 52,6 kilos de cocaína, un hallazgo que convirtió el control de rutina en un golpe significativo contra el narcotráfico en la región.
El conductor del camión, identificado como Víctor M. C., de nacionalidad boliviana, quedó detenido e incomunicado de inmediato por disposición del Área de Atención Inicial del Ministerio Público Fiscal de Rosario. Además de la droga, los efectivos secuestraron el teléfono celular del imputado, el camión y toda la documentación vinculada tanto al vehículo como a la carga que transportaba.
Según las primeras estimaciones de los investigadores, el valor de mercado de la cocaína incautada podría superar los mil millones de pesos, lo que da cuenta de la magnitud del cargamento. La ruta 34, que conecta el norte del país con la región pampeana y el Gran Rosario, es uno de los corredores históricamente utilizados para el transporte de estupefacientes desde Bolivia y el noroeste argentino hacia los grandes centros urbanos del Litoral.
La investigación quedó en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar el origen exacto de la droga, su destino final y el rol que habría tenido el camionero en la organización que habría montado el operativo de traslado. La incautación de su celular resulta clave en ese sentido, ya que podría aportar datos sobre contactos y la cadena logística detrás del cargamento.
El procedimiento se suma a una serie de operativos antinarcóticos que las fuerzas federales vienen intensificando en los accesos a la provincia de Santa Fe, en el marco de la presión que ejerce el crimen organizado sobre la región metropolitana de Rosario, una de las ciudades más afectadas por la violencia ligada al narcotráfico en el país.
Con información de: El Ciudadano, Rosario3.

Comentarios (13)
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Buen trabajo de Gendarmería. Así se hace: control en ruta, requisa a fondo y a la cárcel. Ojalá hubiera más operativos así en todos los accesos a Rosario.
52 kilos y mil millones de pesos... y esto es solo lo que agarraron. Cuánto habrá pasado antes sin que nadie lo vea.
Totoras está a 60 km de Rosario. Esa droga venía para acá, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta. El problema lo tenemos nosotros los rosarinos.
Che, ¿y el que lo mandó? Porque el camionero es el eslabón más débil de la cadena. Hay que ir por los que organizan todo esto.
Totalmente de acuerdo. El camionero capaz ni sabía bien lo que llevaba, o lo obligaron. La Justicia Federal tiene que tirar del hilo y llegar a los jefes.
¿Cómo que 'capaz no sabía'? Llevaba DOS MOCHILAS con ladrillos de cocaína en su camión. Por favor, no busquemos excusas.
La ruta 34 es un colador. Cuántas veces habrá pasado esto sin que los agarren.
Hay que reconocer que los gendarmes hicieron bien su trabajo. Empezaron con un control de documentación y tuvieron el ojo clínico de profundizar la requisa. No es menor eso.
Mil millones de pesos en droga... y hay gente que no llega a fin de mes. Este país es una locura.
Bien por Gendarmería, pero me pregunto cuántos camiones con bandera boliviana pasan por esa ruta por día. Esto fue uno. ¿Cuántos más?
jajaja lo agarraron con las mochilas llenas de cocaína, no con un paquetito. 52 kilos. Eso no es para consumo personal, eso es una organización grande.
Ojalá la Justicia Federal no tarde años en resolver esto. Que se investigue rápido, que se siga el rastro del celular y que caiga toda la cadena.