Una escena de extrema tensión se vivió este miércoles por la mañana en el Centro de Justicia Penal de Rosario: un grupo de personas intentó intimidar a la familia de un adolescente que estaba a punto de ser imputado por microtráfico, para que el menor no los mencionara en su audiencia. Lo que siguió fue una pelea en la puerta del edificio, dos detenidos y el secuestro de cocaína en pleno recinto judicial.
El origen del caso se remonta al lunes pasado, cuando el Comando Radioeléctrico realizó un operativo en Nahuel Huapi al 3900, en la zona suroeste de la ciudad. Allí aprehendieron a dos adultos y tres adolescentes —uno de ellos no punible— en posesión de un ladrillo de cocaína con el sello de la marca Ferrari, una marca característica asociada al narcotráfico local.
Uno de los adolescentes detenidos, de 16 años y perteneciente a una familia con antecedentes vinculados a la banda Los Monos, fue convocado este miércoles al mediodía a una audiencia imputativa ante la fiscal Mariana Caratozzolo en la sala 4 del CJP. Pero antes de que comenzara la audiencia, su madre se acercó a la Policía en el primer piso del edificio para denunciar que dos chicas y un chico la habían abordado en el ingreso con un mensaje claro: que su hijo no los complicara si decidía declarar.
La situación escaló rápidamente. Otros familiares del adolescente que aguardaban en el exterior del edificio se enfrentaron a golpes con los denunciados. El episodio obligó a que todos los involucrados fueran trasladados al subsuelo del Centro de Justicia Penal, donde fueron requisados junto con el vehículo en el que habían llegado los señalados como agresores.
El resultado de esa requisa fue elocuente: una de las menores sindicadas por las amenazas, de apenas 14 años —y por lo tanto no punible—, llevaba encima 18 papelitos de cocaína y algo más de 62 mil pesos en efectivo. Todo fue incautado. Además, un joven de 21 años y otro de 31 quedaron detenidos por el delito de amenazas.
La audiencia del adolescente finalmente se llevó a cabo. El juez Leandro Lucente ordenó su prisión preventiva por 30 días en una institución cerrada bajo régimen especializado, por el delito de comercialización de estupefacientes.
En paralelo, los dos adultos detenidos en el operativo del lunes también enfrentaron la Justicia. Álvaro Juan (19) y Leonel Torres (40) fueron imputados por la fiscal Marina Oliva por microtráfico de droga. Este jueves, ante el juez Juan Ignacio Gasparini, ambos recibieron prisión preventiva efectiva por 120 días.
El episodio desnuda una dinámica preocupante: la presión sobre testigos y familiares no ocurre solo en los barrios, sino que se traslada incluso a los espacios institucionales donde debería imperar la ley. Que una menor de 14 años sea usada como mensajera —y porte droga— en la puerta de un tribunal habla de la profundidad con la que las redes narco operan sobre los sectores más vulnerables de la ciudad.

Comentarios (15)
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Esto es lo que pasa cuando el narco ya no tiene límites. Llevar droga al mismísimo tribunal para presionar a una familia... ¿hasta dónde vamos a llegar? Rosario necesita una respuesta urgente del Estado.
Una nena de 14 años con cocaína en la puerta del juzgado. Que alguien me explique cómo se sale de esto.
El sistema judicial tiene que dar respuestas más rápidas. 30 días de preventiva para un pibe que vendía droga con un ladrillo de cocaína encima me parece poco. Después lo sueltan y vuelve al mismo lugar.
Hay que entender que estos chicos son también víctimas del sistema. Un pibe de 16 años no llega solo a vender droga, alguien lo puso ahí. La pregunta es quién está arriba de todo esto.
Tere, entiendo lo que decís pero en algún momento la responsabilidad individual también existe. No podemos excusar todo con el contexto. Hay familias en los mismos barrios que no terminan en esto.
Marcelo, no estoy excusando nada. Estoy diciendo que si solo metemos presos a los pibes y no vamos por los que los reclutan, el problema no se resuelve. Es sentido común.
Buen trabajo del Comando Radioeléctrico. Así se hace.
Lo que me impacta es que todo esto pasó ADENTRO del Centro de Justicia. Si ni en los tribunales hay seguridad, ¿qué le queda a la gente común?
Los Monos siguen operando aunque estén presos los jefes. Eso es lo que nadie quiere reconocer. La estructura sigue intacta.
Que el juez haya dado preventiva efectiva a los dos adultos por 120 días me parece correcto. Ojalá se investigue bien quién está detrás de la red y no quede todo en los eslabones más bajos.
Una menor de 14 con droga encima usada como mensajera del narco. Eso es trata, eso es explotación. ¿Alguien va a investigar a los adultos que la mandaron?
LaFlaca33 exactamente. Pero como es no punible queda libre y vuelve al mismo circuito. El sistema no tiene herramientas para estos casos.
Yo vivo a pocas cuadras de Nahuel Huapi y el 3900 es zona complicada hace años. No es novedad para los vecinos, es novedad para los que miran desde lejos.
Que vergüenza que la familia de un pibe que cae por droga tenga que aguantar amenazas encima. Son víctimas dos veces.
Igual no me cierra que la madre denuncia las amenazas y encima los familiares de afuera se agarran a trompadas. ¿No era que los estaban amenazando a ellos? Algo raro hay ahí.