Lo agarraron de noche, en la calle, con dos pistolas cargadas y sin poder explicar por qué las llevaba encima. Eso solo ya sería grave para cualquier ciudadano. Pero el hombre detenido no era cualquier ciudadano: era un policía de 48 años que, encima, estaba de licencia médica.
El procedimiento ocurrió el viernes 4 de septiembre, pasadas las 22 horas, en la intersección de avenida Gorriti y Bernardo de Yrigoyen, en la ciudad de Santa Fe. Todo arrancó con un llamado a la Central de Emergencias 911: alguien vio algo raro y avisó. Los agentes llegaron y encontraron al efectivo —identificado por sus iniciales HEC— con dos armas en condiciones de uso inmediato y sin ninguna autorización legal para portarlas.
El detalle que complica aún más el cuadro: ninguna de las dos pistolas era la reglamentaria que la Provincia entrega a su personal policial. Una era una pistola calibre 22, con nueve cartuchos en el cargador y uno ya en la recámara, lista para disparar. La otra, una pistola calibre 9 milímetros, con ocho cartuchos en el cargador y uno en la recámara. Por si fuera poco, el hombre llevaba encima un tercer cargador con siete cartuchos adicionales. Los peritajes posteriores confirmaron que ambas armas eran aptas para efectuar disparos.
¿Qué hacía un policía con licencia médica, de noche, con dos armas que no eran las suyas y sin justificación legal? Esa es la pregunta que la Justicia todavía no tiene respondida, y que el propio imputado no supo —o no quiso— contestar.
El fiscal Ignacio Lascurain solicitó la prisión preventiva y el juez José Luis García Troiano la concedió durante una audiencia celebrada en los tribunales de la capital provincial. HEC quedó imputado como presunto autor de los delitos de portación ilegítima de arma de fuego de uso civil y de guerra, dos figuras que en conjunto pueden acarrear penas de consideración.
El caso pone sobre la mesa una incomodidad que en Santa Fe se repite con una frecuencia que ya no debería sorprender pero sigue sorprendiendo: efectivos policiales involucrados en situaciones que van a contramano de la función que juran cumplir. Un hombre que debería estar en reposo médico aparece en la vía pública, de noche, armado hasta los dientes con pistolas que no puede justificar. El sistema que debería detectar estas situaciones antes de que lleguen a la calle claramente falló.
La investigación sigue su curso. HEC permanece en prisión preventiva mientras la Justicia avanza en determinar el origen de las armas y los motivos detrás de su portación.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Un policía de licencia médica, de noche, con dos pistolas que no son las suyas. Alguien me explica cómo esto no se detecta antes de que llegue a la calle? Qué controles internos tiene la fuerza?
No todos los policías son iguales, che. Hay miles que laburan bien y se los mete en la misma bolsa por casos como este.
Nadie dijo que todos son iguales. Pero el sistema que permite que esto pase SÍ es el mismo para todos. Eso es lo que hay que cambiar.
Lo que me llama la atención es que ninguna era la reglamentaria. De dónde sacó esas armas? Eso es lo que hay que investigar a fondo.
Exacto Mariana, esa es la pregunta del millón. Dos pistolas que no son las de la Provincia, cargadas hasta las manos. Eso no se consigue en cualquier lado.
Y encima de licencia médica. O sea, supuestamente estaba enfermo en casa. Qué clase de reposo es ese?
Bien que lo metieron en preventiva. Que se investigue bien de dónde vienen esas armas y si hay algo más atrás de todo esto.
Siempre digo lo mismo: el problema no es el policía suelto, es el sistema que lo deja suelto. Controles internos inexistentes.
Me pregunto si alguien lo llamó al 911 porque lo conocía o porque realmente vio algo sospechoso. En cualquier caso, menos mal que avisaron.
Dos armas, tres cargadores, de noche, de licencia. Esto no es un error, esto es otra cosa. Que investiguen bien.
El fiscal y el juez actuaron rápido, eso hay que reconocerlo. La preventiva era lo mínimo en este caso.
y el tipo tiene 48 años, no es un pibe nuevo. Cuántos años en la fuerza haciendo quién sabe qué?
Ojalá esto no quede en la nada como tantos otros casos. Que se sepa el origen de esas armas y que haya condena si corresponde.