Las Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR), creadas precisamente para facilitar el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas, están operando hoy con criterios mucho más estrictos para otorgar avales. El resultado es una paradoja cruel: las pymes que más necesitan financiamiento son las que menos lo consiguen. Y el diagnóstico lo hacen desde adentro dos consultores especializados en estructurar financiamiento bancario y bursátil para el segmento.
Mauricio Funes y Cristian Bergmann trabajan con empresas de la región ayudándolas a acceder a crédito de mediano plazo, y tienen una lectura de primera mano sobre lo que está ocurriendo en el mercado. Su conclusión es contundente: el problema hoy no es la tasa de interés, sino el acceso mismo al financiamiento.
"En la actualidad vemos que empresas pyme patrimonialmente fuertes, competitivas, con costos ajustados y negocios viables, están afrontando serios problemas de iliquidez, producto de la caída del consumo interno", señala Bergmann. La aclaración es importante: no se trata de empresas quebradas ni mal administradas. El problema es de cronograma de pagos, no de solvencia. Las ventas cayeron, los plazos de cobro se estiraron y los cheques rebotados se multiplicaron.
Los números que maneja Bergmann son elocuentes: ocho de cada diez empresas pyme hoy morosas eran pagadoras regulares hasta 2024. Es decir, el deterioro es reciente y está directamente vinculado a la contracción del mercado interno. "Las empresas hoy tienen que refinanciar y no encuentran alternativas, lo que estresa aún más sus flujos de caja por los intereses que deben afrontar", agrega el consultor.
En ese contexto, el endurecimiento de las SGR llega en el peor momento posible. Los bancos comerciales ya venían reduciendo su exposición al segmento pyme para bajar su propia morosidad. Ahora las SGR, que deberían funcionar como el puente entre las empresas y el crédito bancario, también cerraron el grifo. "Algunas de las grandes están por demás restrictivas", advierte Bergmann.
¿Cómo se traduce eso en la práctica? Funes lo explica con precisión: antes alcanzaba con presentar fianzas personales de los socios, como una manifestación de bienes, para obtener un aval. Hoy eso ya no alcanza. "Ahora la empresa debe colocar una garantía líquida o con instrumento financiero en moneda dura", detalla. La posibilidad de usar bienes prendables —maquinaria, equipos— como garantía para la compra de activos prácticamente desapareció. Y las garantías hipotecarias, que antes eran moneda corriente, hoy son rechazadas de plano.
"Además de rebotar garantías hipotecarias porque exigen garantías líquidas, es cada vez menos lo que te permiten apalancar", suma Bergmann. En otras palabras: más exigencias y menor capacidad de endeudamiento para las empresas que logran pasar el filtro.
Los consultores también apuntan a una falla estructural en la forma en que las SGR evalúan el riesgo, especialmente en operaciones muy típicas de la región santafesina. Cuando una pyme descuenta cheques de una empresa ancla —agroindustria, maquinaria agrícola, autopartes— el riesgo real no está en la pyme que endosa el cheque, sino en quien lo va a pagar. "Avalar contra esa calidad crediticia baja la pérdida esperada real sin exigirle un peso más de contragarantía al socio partícipe", explica Bergmann. Sin embargo, las SGR siguen analizando al librador en lugar del pagador, lo que encarece y complica operaciones que en términos de riesgo real son perfectamente sanas.
El diagnóstico final de Funes es lapidario: "El problema hoy no es de tasa sino de acceso. Ni llegamos a hablar de si las tasas son altas o no. El problema hoy es el acceso. Esa es la traba principal". En un país donde el crédito al sector privado históricamente fue escaso, la combinación de bancos más conservadores y SGR más restrictivas deja a las pymes sin red de contención justo cuando más la necesitan.

Comentarios (15)
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Esto es exactamente lo que vivo todos los días con mi metalúrgica. Tenemos trabajo, tenemos pedidos, pero no tenemos plata para pagar los sueldos mientras esperamos que nos paguen. Y cuando vas a pedir un aval te piden garantías líquidas que si las tuvieras no necesitarías el aval. Es un absurdo total.
Lo que describe la nota es el resultado de años de inflación y desconfianza. Las SGR no son las malas de la película, simplemente están cubriendo su espalda porque la morosidad subió. El problema de fondo es la caída del consumo, no las garantías.
Y encima el gobierno festejando el equilibrio fiscal mientras las pymes se ahogan. Muy lindo el superávit, ¿pero quién le presta plata al que produce?
El equilibrio fiscal es necesario, no es opcional. Décadas de déficit financiado con emisión nos trajeron hasta acá. El ajuste duele, pero la alternativa era seguir imprimiendo y destruir el poder adquisitivo de todos. Hay que bancarla.
Sí, muy lindo el discurso, pero andá a decirle eso al que tiene que pagar sueldos el viernes y no llega. El equilibrio fiscal no paga el aguinaldo.
Mi marido tiene una distribuidora y esto es tal cual. Ocho de cada diez morosos que pagaban bien hasta el año pasado... eso es nuestra cartera de clientes hoy. No es que la gente no quiere pagar, es que no puede.
Lo que explican Funes y Bergmann sobre el riesgo del pagador vs el librador es clave y nadie lo dice. Si una pyme te descuenta un cheque de Arcor o de AGCO, el riesgo es de Arcor, no de la pyme. Las SGR deberían analizar eso y no lo hacen. Es una falla técnica grave.
Che, ¿y dónde está el Estado para ayudar a las pymes? Ah, cierto, lo achicaron. Genial.
El Estado que 'ayudaba' a las pymes les cobraba el 35% de impuesto a las ganancias, cargas sociales del 50% sobre el salario bruto y una inflación del 200% anual que destruía cualquier planificación. Esa 'ayuda' es la que nos trajo hasta acá. Gracias pero no.
Trabajo en una pyme de logística y la situación es desesperante. No es ideología, es realidad. Necesitamos crédito ya, no debates sobre si el Estado es grande o chico.
Lo de las garantías hipotecarias que ya no aceptan es un escándalo. Tengo un galpón valuado en 200 mil dólares y no me sirve para nada. Me piden dólares en efectivo o bonos. ¿De dónde los saco?
Muy buena nota, por fin alguien explica esto con datos concretos y no con frases hechas. Comparto con mi grupo de empresarias.
Lo que no dice la nota es que algunas SGR son manejadas por amigos del poder de turno y siempre fueron un negocio para pocos. Ahora que hay menos guita se nota más quiénes son los que quedan afuera.
El dato de que 8 de cada 10 morosos eran buenos pagadores hasta 2024 es demoledor. Eso no es un problema de gestión empresarial, es un problema macroeconómico. Y la solución no puede ser que las SGR sean más restrictivas, eso es apagar el incendio cerrando la canilla.
Mientras tanto los funcionarios cobran sus sueldos en tiempo y forma, con obra social de primera y jubilación de privilegio. Las pymes que se arreglen solas.