Rosario vive una fiesta deportiva que también se siente en la economía local. Los Juegos Suramericanos no solo colmaron las instalaciones deportivas de público y emoción, sino que generaron un efecto derrame extraordinario sobre la hotelería de la ciudad: los establecimientos de 3, 4 y 5 estrellas llegaron a una ocupación de prácticamente el 100 por ciento, una marca que el sector no registraba desde hacía años.
El impacto económico del certamen internacional supera con creces las proyecciones iniciales. Los empresarios del rubro hotelero estiman que los ingresos generados durante el evento superarán los 1.200 millones de pesos, una cifra que refleja la magnitud de la convocatoria y el poder de tracción que tiene un evento de esta escala sobre la economía urbana.
Los Juegos Suramericanos reúnen a atletas de toda América del Sur en decenas de disciplinas deportivas. Rosario fue elegida como sede en el marco de una apuesta de la gestión municipal por posicionar a la ciudad como destino de grandes eventos internacionales, una política que viene dando resultados concretos en términos de turismo, empleo y visibilidad global.
El fenómeno no se limita a los hoteles de alta categoría. La saturación de los establecimientos de mayor jerarquía generó un efecto cascada que benefició también a hosterías, apart-hoteles y alojamientos de menor escala, que absorbieron parte de la demanda desbordante. Familias de deportistas, delegaciones oficiales, periodistas acreditados y turistas que aprovecharon el evento para visitar la ciudad se repartieron por toda la oferta disponible.
Para el sector hotelero rosarino, que atravesó años complejos marcados por la pandemia y la inestabilidad económica, este momento representa una bocanada de aire fresco. La ocupación plena no solo implica ingresos directos para los establecimientos, sino que dinamiza toda la cadena: gastronomía, transporte, comercio y servicios turísticos en general se ven beneficiados por la presencia masiva de visitantes.
Rosario cuenta con una infraestructura hotelera que se fue modernizando en la última década, con inversiones en establecimientos céntricos y en zonas como Puerto Norte y la costanera, áreas que ganaron protagonismo turístico. La capacidad instalada de la ciudad, que en condiciones normales resulta más que suficiente, se vio al límite durante los días más intensos del certamen.
El intendente Pablo Monteverde y su equipo vienen impulsando la captación de eventos internacionales como parte de una estrategia de desarrollo económico que prioriza el turismo como motor de empleo y divisas para la ciudad. Los Juegos Suramericanos son, en ese sentido, el ejemplo más contundente de los resultados de esa política.
Los organizadores del evento también destacaron que la afluencia de público a las distintas disciplinas deportivas superó las expectativas, lo que habla de una ciudadanía que se apropió de los juegos y los vivió con entusiasmo. Esa combinación de turistas externos y público local multiplicó el impacto sobre la economía de servicios.
Con los Juegos Suramericanos todavía en desarrollo, el balance preliminar ya es positivo. El desafío para la ciudad será capitalizar esta experiencia, mantener los vínculos generados con visitantes de toda la región y seguir apostando a Rosario como sede de eventos que dejen huella económica y cultural.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Qué orgullo que Rosario sea sede de algo así. Hace años que la ciudad necesitaba un evento de esta magnitud para mostrar todo lo que tiene para ofrecer. Ojalá se repita.
Muy lindo todo pero los que vivimos acá no conseguimos mesa en ningún restaurante y el Uber cuesta el doble. El 'efecto derrame' lo pagan los rosarinos de siempre.
Totalmente de acuerdo. El turismo está bien pero alguien tiene que hablar de los vecinos que se ven afectados por el caos de tránsito y los precios inflados.
Che, pero si los hoteles facturan 1200 millones eso también significa trabajo para muchos rosarinos: recepcionistas, mucamas, cocineros, mozos. No todo es malo.
Sí, claro, mientras el dueño del hotel se lleva la diferencia y al empleado le pagan el básico de convenio. Muy redistributivo todo.
Mi sobrina trabaja en un hotel de 4 estrellas y me dijo que están todos agotados pero contentos. Hay trabajo, hay propinas, hay movimiento. Eso es lo que importa.
1200 millones de pesos suena a mucho pero con la inflación que tenemos... ¿cuánto es eso en dólares? Igual el impacto es real y bienvenido sea.
Monteverde se va a colgar todas las medallas de esto jajaja. Igual hay que reconocer que traer los Juegos fue un golazo.
Lo que me pregunto es si esto va a tener algún impacto duradero o si en un mes volvemos a la normalidad y los hoteles están al 30% como siempre.
Rosario tiene todo para ser una ciudad turística de primer nivel. Ojalá este evento sirva para que la gente de otros países la descubra y vuelva después.
Vine desde Córdoba a ver atletismo y la verdad que la ciudad me sorprendió para bien. El río, la comida, la gente... vuelvo seguro.
Muy bien por los hoteleros pero me gustaría saber si los precios que cobraron durante el evento fueron razonables o aprovecharon para exagerar. Eso también es parte de la historia.