Lo que pasó en el bulevar Rondeau y Olivé antes del clásico rosarino no fue un simple arrebato: fue una banda organizada de seis motociclistas que eligió como víctima a un trabajador que intentaba ganarse el día vendiendo camisetas de Rosario Central. Esta semana, la Justicia empezó a dar respuestas.
El Centro de Justicia Penal de Rosario imputó este jueves a Raúl B., de 40 años, y a Axel U., de 26, como coautores del delito de robo calificado por ser en poblado y en banda. La jueza a cargo dictó para ambos prisión preventiva efectiva por 30 días, lo que significa que no van a dormir en su casa mientras la investigación avanza.
La fiscal Lucila Cornier reconstruyó la secuencia del asalto: el grupo interceptó al vendedor ambulante en el cantero central del bulevar, le arrebató toda la mercadería y escapó hacia calle Génova. Un operativo coordinado, con roles definidos y motos como herramienta. No fue un impulso: fue un plan.
Las detenciones llegaron por caminos distintos. La Policía de Investigaciones (PDI) atrapó a Raúl B. el 9 de septiembre en Eva Perón y Circunvalación, y en ese procedimiento le secuestraron la moto Keller que habría usado durante el robo, una prueba material que complica bastante su situación procesal. Axel U., en cambio, tomó otro camino: se presentó voluntariamente en la sede policial el 14 de septiembre. Si creyó que eso iba a suavizar su situación, la prisión preventiva le respondió con claridad.
¿Y los otros cuatro? Dos sospechosos que fueron aprehendidos el mismo día del asalto siguen bajo investigación, pero todavía sin imputación formal. Los otros dos integrantes del grupo aún no fueron identificados o detenidos. La banda no está completa frente a la Justicia, y eso es un dato que no hay que perder de vista.
El hecho ocurrió en uno de los días de mayor movimiento en el barrio de Arroyito: las horas previas al clásico rosarino, cuando la zona del Gigante se llena de hinchas, vendedores y una energía que mezcla la fiesta con la vulnerabilidad. Un vendedor ambulante, solo, con mercadería visible, rodeado de caos y multitud. El blanco perfecto para quien ya venía con el plan armado.
Que dos de los seis estén presos es un avance. Que todavía haya cuatro personas vinculadas a este robo sin condena firme ni imputación es el recordatorio de que la historia no terminó. El vendedor de camisetas perdió su laburo de ese día. La Justicia, por ahora, le debe el resto.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Bien que los dejaron presos. Ese tipo estaba laburando honestamente para ganarse unos pesos el día del clásico y estos tipos le arruinaron el día. Ojalá caigan todos los de la banda.
Seis en moto para robarle a un vendedor ambulante. Seis. Qué valientes los pibes, eh. Una vergüenza.
30 días de preventiva y después los largan. Ya sabemos cómo termina esto. El vendedor perdió su mercadería y estos en un mes están en la calle de vuelta.
No seamos tan pesimistas. Que la PDI haya recuperado la moto y que uno se haya entregado solo muestra que la investigación funcionó. Hay que dejar que la Justicia siga su curso.
Silvia, con todo respeto, cuántas veces escuchamos eso? 'Dejemos que la Justicia actúe'. Y mientras tanto el que labura en la calle sigue siendo el que pone el lomo.
Lo que me parece grave es que todavía faltan cuatro de la banda. Dos sin imputar y dos que ni aparecieron. Eso no lo dice nadie.
Exacto Tere, la nota lo dice al pasar pero es lo más importante. Agarraron a dos de seis. La mitad de la banda sigue libre.
El que se entregó solo pensó que lo iban a tratar bien y terminó igual con la preventiva jajaja. No tan vivo.
Me pregunto si alguien le repuso la mercadería al vendedor. Ese hombre perdió su inversión, su laburo del día, todo. Y nadie habla de eso.
Graciela tenés razón, eso no lo cubre nadie. El Estado no te repone nada. Quedás en cero y a empezar de vuelta.
La figura de robo en banda tiene penas de hasta 10 años. Si la fiscal hace bien su trabajo y la prueba de la moto es sólida, estos dos no salen rápido. Hay que seguir el caso.
igual los dias de clasico arroyito es un quilombo total, la policia no puede controlar todo eso. no es excusa pero tampoco es sorpresa
Braian no es excusa ni justificación. Un tipo laburando en la calle merece la misma protección que cualquiera, en clásico o sin clásico.