Lo que parecía un control de rutina en la ruta nacional 34 terminó con un camionero esposado y 52 kilos de cocaína decomisados. El operativo ocurrió a la altura de Totoras, una localidad del departamento Iriondo que los narcos conocen bien: está sobre uno de los corredores más calientes del narcotráfico en la provincia de Santa Fe.
Efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron el camión durante un control vehicular y, al revisar el interior del rodado, encontraron la droga distribuida en dos mochilas. El chofer viajaba solo, sin acompañante, lo que en el mundo del narco suele ser una señal: menos testigos, menos bocas que hablar.
El hombre fue detenido en el lugar. Por el momento no trascendieron datos sobre su identidad, su procedencia ni el destino final del cargamento. Tampoco se informó si la detención fue producto de un trabajo de inteligencia previo o de un control aleatorio. Son preguntas que la investigación judicial deberá responder.
¿Cuántos cargamentos como este pasan sin que nadie los detenga? La pregunta no es retórica: la ruta 34 conecta el norte productivo del país con el Gran Rosario, y es uno de los ejes por donde circula buena parte de la droga que después se distribuye en los barrios. 52 kilos de cocaína representan una cantidad significativa: en el mercado minorista rosarino, ese volumen puede traducirse en cientos de miles de dosis.
El caso quedó en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar si el camionero era un simple transportista a sueldo —el famoso "mula" de largo aliento— o si tenía vínculos más profundos con alguna organización narco. En Santa Fe, donde el narcotráfico dejó de ser un problema de las márgenes para convertirse en una crisis de Estado, cada detención importa. Pero también importa lo que viene después: si la causa avanza o se enfría en algún cajón.
Gendarmería viene intensificando los controles sobre las rutas provinciales desde que el gobierno nacional reforzó el despliegue de fuerzas federales en el territorio santafesino. Este operativo es, al menos, una señal de que el corredor de la ruta 34 está bajo la lupa.

Comentarios (13)
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Buen trabajo de Gendarmería, pero la pregunta es cuántos camiones más pasan sin que los paren. Esto es la punta del iceberg.
52 kilos!! Y después se preguntan por qué Rosario está como está. La droga entra por todos lados.
Ojalá la causa no se enfríe en el juzgado como pasa siempre. Detienen al transportista y los que mandan siguen libres tomando mate.
Hay que felicitar a los gendarmes, hacen un trabajo difícil y peligroso. No es fácil parar esto.
¿Y el que mandó al camionero? Ese sigue suelto, seguro. Siempre cae el último eslabón.
Tenés razón en eso, pero algo es algo. Si no paran ni al transportista, peor todavía.
Vivo en Totoras y la verdad es que uno no se imagina que por acá pasa todo esto. Da miedo pensar en lo que circula por la ruta todos los días.
La ruta 34 es tierra de nadie hace años. Menos mal que Gendarmería está poniendo el cuerpo.
Dos mochilas con 52 kilos. Imaginate el tamaño. Eso no lo escondés en cualquier lado, alguien en el camión lo sabía perfectamente.
che y el tipo iba solo?? eso es raro, normalmente mandan a alguien de acompañante para no levantar sospechas
Exacto Braian, eso lo hace sospechoso. O era un improvisado o lo mandaron solo para que si lo agarraban no pudiera dar nombres.
Mientras tanto en los barrios los pibes siguen consumiendo lo que se filtra de estos cargamentos. El problema es mucho más grande que un camionero detenido.
Buen operativo, pero necesitamos más jueces que tengan los pantalones para llevar estas causas hasta el final. La cadena se corta siempre en el mismo lugar.