El dolor se instaló este martes en Villa Gobernador Gálvez cuando los restos del policía Damián López, de 33 años, llegaron a su morada final en el Cementerio Parque de esa localidad del Gran Rosario. El cortejo fúnebre partió desde una sala de servicios ubicada en calle Corrientes al 1800, en las primeras horas de la tarde, con la presencia de familiares, amigos y compañeros de la fuerza que despidieron a un hombre que murió en el ejercicio de sus funciones.
López había sido trasladado de urgencia a Rosario en la noche del domingo, luego de sufrir una gravísima lesión en la cabeza durante los incidentes que estallaron en el Club Atlético Carcarañá, sede de la final de la Liga Cañadense de fútbol. El agente falleció el lunes en el Hospital de Emergencia Clemente Álvarez (HECA), donde había ingresado con diagnóstico de muerte cerebral.
Según la reconstrucción de los hechos, el episodio ocurrió alrededor de las 19 horas, cuando al término del partido —en el que Sportivo Las Parejas derrotó a Cremería— se desató una pelea entre simpatizantes. En ese contexto, López recibió el impacto de una piedra, perdió la estabilidad y cayó contra una estructura metálica. El golpe le provocó una severa lesión en la región occipital del cráneo, de la que no pudo recuperarse.
El agente cumplía funciones habitualmente en el Comando Radioeléctrico de Roldán, localidad ubicada a unos 30 kilómetros al noroeste de Rosario sobre la Autopista Rosario-Córdoba. Estaba presente en el estadio en el marco de la seguridad operativa del evento deportivo, uno de los más convocantes del fútbol amateur de la región.
La causa quedó en manos de la Fiscalía, que investiga cómo se produjo la agresión y quiénes participaron de la gresca. Al cierre de esta edición, cuatro personas permanecían demoradas en el marco de la investigación. Los investigadores buscan determinar responsabilidades penales concretas, en lo que podría derivar en cargos de homicidio según el grado de intencionalidad que se logre probar.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una problemática que el fútbol amateur argentino no logra resolver: la violencia en los estadios. A diferencia del fútbol profesional, donde existen protocolos de seguridad más estrictos y presencia de fuerzas de seguridad en mayor número, los torneos regionales suelen contar con recursos limitados para contener situaciones de desborde. La muerte de un policía en el ejercicio de sus funciones durante un evento deportivo amateur es un hecho de una gravedad inusitada que exige respuestas institucionales urgentes.
La Liga Cañadense, que nuclea a clubes de la zona de Cañada de Gómez y localidades aledañas, es una de las competencias de fútbol amateur más tradicionales del interior santafesino. Sus finales suelen convocar a cientos de hinchas, lo que en esta ocasión derivó en una tragedia que enlutó a toda la región.

Comentarios (13)
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Una vergüenza total. Un hombre fue a trabajar, a cuidar a la gente en un partido de fútbol amateur, y lo mataron a pedradas. ¿Cuándo vamos a tomar esto en serio? Los cuatro demorados tienen que quedar presos.
Che, y los organizadores del torneo? Alguien tiene que rendir cuentas también. No podés hacer una final sin seguridad adecuada.
Totalmente de acuerdo. La Liga, el club, el municipio... todos miraron para otro lado. Un policía solo no puede contener una gresca de cientos de personas.
33 años. Una familia destrozada. Mis condolencias a los seres queridos de Damián. Que descanse en paz.
Esto pasa en el fútbol amateur porque no hay cámaras, no hay protocolo, no hay nada. En el profesional con todo lo que se critica al menos hay vallados y seguridad privada. Acá fue tierra de nadie.
Y encima los que lo mataron van a salir en libertad en dos meses con algún beneficio procesal. El sistema no funciona.
No anticipemos. Todavía están demorados y la Fiscalía recién empieza. Si se prueba homicidio, la pena es alta. Hay que dejar trabajar a la Justicia.
Dejar trabajar a la Justicia jaja. Llevame a vivir a ese país donde la Justicia funciona.
Más allá de la política y la grieta, esto es una tragedia humana. Un pibe de 33 años que no va a volver a su casa. Eso es lo que importa hoy.
Soy de Roldán y acá todos conocíamos a Damián. Era un buen tipo, siempre dispuesto. Esto nos pegó muy fuerte en el pueblo. Fuerza a la familia.
El fútbol amateur en Argentina es un polvorín. Esto iba a pasar tarde o temprano. No hay control, no hay seguridad, y los dirigentes de los clubes no se hacen cargo de nada.
Hay que aplicar la misma ley de violencia en el deporte que en el fútbol profesional para los torneos amateur. Si organizás un evento masivo, tenés que garantizar la seguridad. Punto.