La Liga Cañadense de Fútbol suspendió todas sus actividades y competencias hasta nuevo aviso tras la muerte del policía Eduardo Damián López, de 35 años, quien falleció este lunes como consecuencia de las heridas sufridas durante los disturbios que estallaron al término de la final del fútbol regional disputada el domingo en Carcarañá, localidad ubicada a unos 60 kilómetros al sur de Rosario.
López prestaba un servicio adicional cuando recibió un piedrazo en la cabeza mientras intentaba calmar los enfrentamientos entre las hinchadas del Club Atlético Carcarañá y Sportivo Las Parejas. El impacto lo hizo caer contra una estructura metálica, agravando severamente su estado. Fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario, donde permaneció internado varias horas con muerte cerebral antes de fallecer.
El policía era padre de dos niños. Su muerte conmocionó a la comunidad deportiva regional y reavivó el debate sobre la violencia en el fútbol amateur del interior de la provincia, un fenómeno que lejos de ser exclusivo de las grandes ligas urbanas, viene golpeando con creciente intensidad a los torneos del interior santafesino.
A través de un comunicado en sus redes sociales, las autoridades de la Liga expresaron: «Una vez más la violencia vuelve a ganarle al fútbol de una manera cobarde y repudiable». En otro escrito, manifestaron su pesar: «La Liga Cañadense de Fútbol expresa su más profundo pesar por el lamentable deceso del señor Eduardo López. Acompañamos con respeto y afecto a su familia, amigos, compañeros de la fuerza y seres queridos en este difícil momento, elevando una oración».
La decisión de suspender todas las competencias programadas fue presentada como una medida de duelo, pero también refleja la gravedad institucional del episodio: una organización deportiva que se ve obligada a frenar su actividad porque un agente de seguridad murió intentando garantizar el orden en uno de sus partidos. La responsabilidad de quienes generaron los disturbios es innegable, y la respuesta judicial ya comenzó a tomar forma.
En las últimas horas, dos hombres fueron detenidos por su presunta participación en el ataque: uno en la localidad de Carcarañá y otro en Correa. Las investigaciones continúan para determinar el grado de responsabilidad de cada uno y si existieron más participantes en los incidentes.
El caso pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cuántos recursos estatales y cuántas vidas se siguen poniendo en riesgo para sostener un espectáculo que, en determinados contextos, no puede garantizar condiciones mínimas de seguridad? La violencia en el fútbol no es un problema nuevo en Argentina, pero cada muerte vuelve a exponer la fragilidad de los mecanismos de prevención y la impunidad que históricamente rodeó a los episodios de barrabravismo, incluso en ligas del interior.
Con información de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (15)
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Un padre de dos chicos que fue a trabajar y no volvió. Esto no es fútbol, es una vergüenza. Que pudran en la cárcel a los que le tiraron la piedra.
Y encima era un servicio adicional, o sea estaba laburando de más para llevar un mango extra a su casa. Se me parte el alma.
Suspender las actividades está bien como gesto, pero no alcanza. Tienen que revisar de fondo cómo se organizan estos partidos, quién entra, cómo se controla. Esto pasa porque nadie se hace responsable de nada.
Con todo respeto, suspender la liga no soluciona nada. El problema es la impunidad de siempre. ¿Cuántos episodios de violencia hubo antes en la Cañadense sin consecuencias? Ahora que murió alguien reaccionan.
Tenés razón en eso, El Tano. La suspensión es lo mínimo. Lo que falta es que la Justicia actúe rápido y que los clubes empiecen a hacerse cargo de lo que pasa en sus canchas.
Yo soy de Las Parejas y esto nos cayó muy mal a todos acá. Nadie quería esto. Ojalá los detenidos paguen lo que hicieron y que la familia del policía tenga justicia.
35 años, dos hijos... no hay palabras. Que descanse en paz.
El Estado manda a un solo policía a controlar una final con dos hinchadas calientes y después se sorprenden. Acá hay responsabilidad institucional también, no solo de los que tiraron piedras.
Eso que decís Diego es importante. ¿Cuántos efectivos había? ¿Quién autorizó el operativo? Alguien más tiene que dar explicaciones además de los detenidos.
Lamentable. Y lo peor es que en dos semanas esto se olvida, vuelven a jugar y todo sigue igual. Ojalá me equivoque.
No me equivoco si digo que esto pasa en ligas de todo el país todos los fines de semana. El fútbol amateur está completamente abandonado en materia de seguridad. Nadie invierte en prevención.
che y los clubes no tienen ninguna responsabilidad? los dirigentes miran para otro lado siempre
Mi más sentido pésame a la familia. Dos nenes sin papá por una final de fútbol del interior. Esto tiene que parar de alguna manera.
Dos detenidos está bien pero espero que no los suelten en 48 horas como pasa siempre. Que esta vez la Justicia sea firme.
Exacto Negro, eso es lo que más bronca da. Los agarran, los procesan y después aparecen libres. A ver si esta vez es distinto porque murió un policía.