La causa por enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni sumó este miércoles nuevos elementos que complican seriamente su situación judicial. Dos testigos declararon ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en Comodoro Py y confirmaron haber prestado sus tarjetas de crédito para compras millonarias, con un detalle que hasta ahora no había trascendido: la pareja del exfuncionario, Bettina Angeletti, habría aparecido en persona con el efectivo para cerrar al menos una de esas operaciones.
El cuadro que emerge de la investigación es contundente: Adorni gastó 139 millones de pesos a través de tarjetas ajenas durante su gestión, en el período comprendido entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. Los números no cierran por ningún lado. Hasta finales de 2025, su salario como funcionario público era de 3,5 millones de pesos mensuales, mientras que sus gastos rondaban entre 4 y 6 millones por mes. Es decir, gastaba más de lo que ganaba, todos los meses, de manera sistemática.
La primera testigo en declarar este miércoles fue Gisela Kocsis, empleada de la Casa Rosada y exsecretaria de Adorni durante su etapa como vocero presidencial. Su nombre ya había aparecido en el expediente cuando la Justicia analizó el celular del contratista Matías Tabar y encontró la factura de una compra de $8.183.303,25 en sábanas y ropa blanca en el local Rosen The Store, realizada en junio de 2025. Kocsis no solo confirmó esa compra bajo juramento, sino que aportó un dato nuevo y explosivo: fue Bettina Angeletti, la pareja de Adorni, quien se presentó en el local con el efectivo para pagar la operación. Veinte días después, Kocsis también gestionó la compra de almohadas por $400 mil adicionales.
Pero no terminó ahí. La mujer también relató que tiempo antes había gestionado la compra de un lavavajillas y un lavarropas por $3,1 millones, pagados con su propia tarjeta de crédito. Adorni le devolvió el dinero en efectivo. Según su testimonio, esos electrodomésticos estaban destinados a la casa que el exfuncionario adquirió en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires.
El segundo testigo fue Luis Alujú, presentado como amigo de toda la vida de Adorni y también empleado de la Secretaría de Comunicación y Medios. En registros de Mercado Libre había surgido la compra de un proyector por $3,6 millones realizada con dos tarjetas a su nombre. Alujú confirmó la operación ante la Justicia y precisó que se hizo desde el usuario de Adorni, con entrega en el departamento del exfuncionario en la Avenida Asamblea, que actualmente está a la venta.
Estos testimonios se suman al de Laura Schiuma, otra funcionaria de la Vocería Presidencial que declaró el lunes y contó que Adorni le pidió su tarjeta para comprar un monitor gamer por $2,1 millones. Schiuma además reveló que luego le llegaron consumos rechazados que no reconoció como propios, lo que sugiere un uso más extendido de sus datos bancarios.
El patrón que describe la investigación es claro: Adorni habría utilizado de manera sistemática las tarjetas de crédito de personas de su entorno laboral para camuflar compras millonarias, pagando luego en efectivo. Un modus operandi que el fiscal Pollicita viene documentando desde hace meses y que terminó por costarle el cargo al exfuncionario, quien presentó su renuncia el último fin de semana tras casi cuatro meses imputado. La pregunta que la Justicia todavía no respondió es de dónde salía ese efectivo que no aparece en ninguna declaración patrimonial.

Comentarios (14)
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Esto es lo que pasa cuando ponés a un comunicador a manejar el Estado. No sabe ni cómo blanquear una compra de sábanas. Patético.
Che, pero ojo. Que haya gastado más de lo que ganaba no significa automáticamente que sea plata robada. Puede tener ahorros, inversiones, herencias. Esperemos que la Justicia haga su trabajo antes de condenarlo.
Mariana, con todo respeto, si tenés ahorros o inversiones no necesitás usar la tarjeta de tu secretaria para comprar sábanas y después mandar a tu mujer con un fajo de billetes a pagar. Eso no es una persona que tiene plata declarada.
Facundo, tenés razón en eso, la mecánica es rara. Pero igual prefiero que lo condene un juez y no Twitter. Ya vimos cuántas veces se armó un escándalo y después no había nada.
jajaja 139 palos en tarjetas ajenas y el tipo decia que venia a terminar con la casta. la casta era el
Lo que me parece gravísimo es que usara las tarjetas de sus propios empleados. Eso es abuso de poder, no importa de qué partido sea. Esa gente no podía decirle que no al jefe.
lo peor es que la secretaria no podia decirle que no, imaginate el quilombo que era negarse. eso es lo que nadie dice
y los mismos que bancaban a Adorni diciéndole 'el mejor vocero de la historia' ahora están en silencio. Qué sorpresa.
Che, no confundamos. Que Adorni haya hecho esto no invalida el programa económico. La inflación bajó, el déficit se cerró. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.
Diego hermano, sí tiene que ver. Si el tipo que te vende la honestidad es un chorro, algo falla en el relato.
Lo del country Indio Cuá me mató. Compra una casa en un country y paga los electrodomésticos con la tarjeta de la secretaria. Eso no es ser pobre, es ser cínico.
Ojalá la Justicia avance igual de rápido con todos los casos, no solo con los del gobierno actual. Porque si esto fuera un kirchnerista todavía estaría prescripto.
Pollicita es el mismo fiscal que fue a buscarle causas a CFK durante años. Ahora que le toca un funcionario de Milei, veremos si tiene la misma energía o se le acaba la nafta.
139 millones de pesos en tarjetas ajenas. Y el tipo salía todos los días a hablar de austeridad y motosierra. La hipocresía no tiene límites.