Con dos medidas de alto impacto político pero alcance real difuso, el gobierno de Javier Milei colocó esta semana a los extranjeros en el centro del debate sanitario. El martes anunció el cobro de atención en hospitales nacionales a no residentes y, horas después, agentes de la Dirección Nacional de Migraciones desembarcaron en el centro de Rosario con operativos de control. El problema: los números no acompañan el relato.
Según datos aportados por el área de Salud del municipio rosarino, apenas el 2,4% de los 300.000 usuarios de la red pública local son pacientes de otras nacionalidades. Y ese porcentaje incluye a residentes con obra social, personas que viven hace años en la ciudad, pagan impuestos y se atienden en centros barriales. El gasto total en migrantes no supera el 2,5% del presupuesto sanitario municipal, y una parte significativa de ese monto se recupera luego a través del Centro Único de Facturación (CUF).
La secretaria de Salud municipal, Soledad Rodríguez, fue contundente: en Rosario no existe el llamado "turismo sanitario", ese fenómeno de personas que viajan desde otros países exclusivamente para atenderse de forma gratuita. "Es una población estable", aclaró la funcionaria, que vive en la ciudad y contribuye fiscalmente como cualquier otro vecino.
El concejal y ex secretario de Salud Leonardo Caruana fue más lejos en su crítica. Para el médico y legislador, Milei "busca desviar la atención del fracaso de su gobierno" con una medida que calificó de "inversión muy marginal" que ni siquiera llega al 1% del presupuesto. "Esta es otra distracción que el gobierno nacional instala. Es para no hablar de la producción pública de medicamentos, de no garantizar la medicación del Programa Remediar, que hace que un hipertenso o un diabético no se descompense y evite internaciones", afirmó Caruana a este medio.
El argumento de fondo es que el supuesto ahorro puede terminar siendo más caro. Si una persona enferma no accede a atención temprana por no poder pagar, el sistema termina absorbiendo el costo de una urgencia o una internación mucho más onerosa. "Descalifica la prevención, las vacunas, los laboratorios de producción pública de medicamentos a menor precio. Si todo eso se diera, no estaríamos discutiendo este porcentaje ínfimo", completó Caruana en un hilo en X.
La misma lógica aplicó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien precisó que en el sistema público provincial solo el 0,4% de las guardias y el 0,5% de las internaciones corresponden a extranjeros no residentes. "El sistema de salud está sobrecargado por falta de recursos, no por extranjeros", sentenció.
En cuanto a los operativos migratorios, la abogada especializada Paula Carello presenció el despliegue en el centro rosarino y cuestionó su enfoque. Para ella, el operativo "no promueve realmente la regularidad migratoria, sino todo lo contrario", porque lo que genera es miedo. Un efecto que, paradójicamente, podría alejar a migrantes de los centros de salud y agravar el problema sanitario que el gobierno dice querer resolver.
La avanzada comenzó hace dos semanas con un decreto para expulsar o prohibir el ingreso a quienes "incitaren o dirigieran mensajes de odio" contra el pueblo argentino. Esta semana se sumó la resolución publicada en el Boletín Oficial sobre cobro en hospitales nacionales, aunque su alcance real es limitado: son apenas cinco instituciones en todo el país y ninguna está en Rosario.
El debate, entonces, no es sobre números —que son elocuentes en su pequeñez— sino sobre el relato político que se construye alrededor de ellos. Y en esa disputa, los datos de Rosario hablan por sí solos.

Comentarios (15)
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Los números son claros: 2,4% del sistema. ¿Para esto arman todo este circo mediático? Mientras tanto el Programa Remediar sin medicamentos y los diabéticos sin insulina. Prioridades.
Y dale con defender a los que vienen a colgarse del sistema. Che, el 2,4% en plata son millones igual. Que paguen como paga cualquier argentino.
Leé la nota antes de comentar: la mayoría SON residentes, pagan impuestos, tienen obra social. Y el Estado recupera el gasto vía facturación. No es tan simple como lo pintás.
Exactamente lo que dice Caruana: si no atendés a un hipertenso a tiempo, después lo internás dos semanas. ¿Eso es ahorrar? Es gastar el doble más tarde.
Che pero el operativo migratorio en el centro lo vi yo con mis propios ojos. Paraban gente por la pinta nomás. Eso no es control, es discriminación.
A ver, que el porcentaje sea bajo no significa que no haya que regularizar la situación. Está bien cobrarle a quien no tiene residencia. El problema es cómo se hace, no el objetivo.
Totalmente de acuerdo Rodrigo. Una cosa es la xenofobia y otra es pedir que el sistema sea ordenado. No todo es blanco o negro.
Mi vecina es boliviana, vive acá hace 15 años, paga alquiler, paga impuestos, sus hijos van a la escuela pública acá. ¿Ahora la van a tratar como una amenaza? Me parece una vergüenza.
Milei necesita un enemigo nuevo cada semana para tapar lo que no funciona. Antes eran los sindicalistas, después los jubilados, ahora los migrantes. El manual es siempre el mismo.
Fui al Heca el mes pasado y esperé 6 horas. El problema no son los migrantes, son los recursos. Menos médicos, menos insumos, menos todo. Eso es lo que hay que resolver.
igual algo de orden no viene mal. No digo que sean una amenaza pero tampoco que todo esté bien. hay que regularizar.
Lo que me preocupa es el efecto que describe la abogada Carello: si los migrantes le tienen miedo al sistema, van a dejar de atenderse. Y eso genera focos de enfermedades que nos afectan a todos. La salud pública es exactamente eso: pública.
¿Y los cinco hospitales nacionales que aplican la medida? Ninguno en Rosario. O sea que ni siquiera nos cambia nada acá. Puro show.
Kreplak dice 0,4% de las guardias. Milei dice que los extranjeros colapsan el sistema. Alguien está mintiendo y los números son bastante claros sobre quién.
Me parece bien que se debata el tema, pero con datos reales. Este artículo al menos aporta números concretos. Eso es lo que falta en el debate público: menos relato y más información.