La Costanera rosarina vuelve a ser escenario de resistencia. Este sábado 1° de agosto, desde las 12 del mediodía, la intersección de la bajada Gallo y la avenida Costanera recibirá el Festival Pacharambla, una jornada que entrelaza cultura popular, música en vivo y reclamo ciudadano en una de las fechas más significativas del calendario andino: el Día de la Pachamama.
La movida no es un evento más en la agenda cultural rosarina. Detrás hay un movimiento de vecinos de la zona norte y de distintos barrios de la ciudad, junto a pescadores, kayakistas, deportistas y más de 30 agrupaciones, todos unidos por una consigna que se volvió urgente: defender el único espacio de acceso público al río que le queda a Rosario. «Creemos en una Rambla bien mantenida, una playa cuidada y de acceso libre y gratuito para todos», sostienen desde la organización.
El festival llega cargado de contexto político. Apenas tres días antes, el miércoles 29 de julio, este mismo colectivo se movilizó frente a los Tribunales provinciales de Pellegrini y Balcarce para denunciar algo grave: el Municipio de Rosario habría incumplido una orden judicial que disponía la suspensión momentánea de las obras del Parque Acuático en la Rambla. Las obras, según los manifestantes, continuaron igual.
Rogelio «Chango» Gramajo, guardavidas e integrante del colectivo, fue uno de los que habló ante los medios el miércoles. Sus palabras fueron contundentes: ya se ocuparon alrededor de 80 metros de playa, contradiciendo las promesas iniciales de que la arena no se vería afectada. A eso se suma la ausencia de un plano definitivo de la obra y la posible instalación de un local de fast food en el frente costero, un dato que enciende todas las alarmas sobre la privatización progresiva del espacio público. «Pedimos sí que se haga cumplir la ley, porque nosotros confiamos en la ley», sentenció Gramajo.
Los organizadores enumeran tres ejes centrales de su rechazo al proyecto: la restricción directa al acceso público, la exclusión ciudadana de la toma de decisiones y la falta de transparencia sobre una obra financiada con fondos públicos. No es un capricho ni una resistencia al cambio: es la defensa de un derecho conquistado que se está erosionando metro a metro.
La grilla del festival refleja esa identidad plural. Habrá ferias, intervenciones artísticas y sorteos, pero el momento más emotivo será la ceremonia a la Pachamama liderada por referentes de pueblos originarios. Los organizadores invitan a los asistentes a llevar ofrendas propias —frutas, verduras, bebidas o sahumos— para participar activamente del ritual, en una tradición que celebra la tierra y la comunidad.
En el plano musical, el protagonismo lo tendrá Divergencia, banda rosarina con una fuerte impronta de rock nacional. El grupo rinde tributo al legado de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Soda Stereo, Luis Alberto Spinetta, Charly García y Fito Páez, nombres que son mucho más que referencias musicales: son parte del ADN cultural de una ciudad que siempre supo que la cultura es también una forma de pelea.
La Costanera norte de Rosario tiene una historia larga como espacio de encuentro popular. Generaciones de rosarinos la vivieron como playa urbana, lugar de pesca, de deporte y de ocio gratuito. Que hoy ese espacio esté en disputa no es un tema menor: es la pregunta de fondo sobre qué ciudad queremos, para quién se gobierna y quién decide sobre lo que es de todos. El Festival Pacharambla no tiene respuestas fáciles, pero sí tiene algo que vale mucho: la convicción de que el espacio público se defiende con presencia, con arte y con comunidad.

Comentarios (15)
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Qué bueno que la gente se organiza. La Costanera es de todos los rosarinos, no de una empresa que va a cobrar entrada para entrar al río. Voy a estar ahí el sábado con mi familia.
80 metros de playa ya ocupados y el municipio haciéndose el sota. Encima desobedeciendo a la Justicia. ¿Esto no es un escándalo? ¿Por qué no sale en todos los canales?
Che, un parque acuático puede ser una mejora para la ciudad también. No todo lo que cambia es malo. A ver si en vez de protestar proponen algo.
¿Mejora para quién, Rodrigo? ¿Para los que pueden pagar la entrada? La gente del barrio que va a pescar o a bañarse gratis no va a poder más. Eso no es mejora, es exclusión.
No sé si van a cobrar entrada, eso no está confirmado. Tampoco hay que asumir lo peor antes de ver el proyecto terminado.
El Chango Gramajo tiene razón en todo. Llevo 20 años pescando en esa bajada y nunca vi algo así. Avanzaron de noche, sin avisar, sin consultar a nadie. Una vergüenza.
Me parece hermoso que junten la ceremonia a la Pachamama con la defensa del espacio público. Al final es lo mismo: cuidar la tierra, cuidar lo común. Voy a llevar frutas para la ofrenda.
Divergencia rompe todo. Ya los vi en vivo y son una bestia tocando los Redondos. Aparte de la causa, el festival va a estar groso musicalmente.
Lo que me preocupa es el fast food en la costanera. Primero un local, después otro, y en diez años la rambla es un shopping frente al río. Ya lo vimos en otras ciudades.
Che, ¿saben si hay estacionamiento cerca o conviene ir en colectivo?
Diego andá en bici o en el 120 que te deja ahí nomás. La costanera es para disfrutarla sin auto jaja
Que el municipio haya ignorado una orden judicial es gravísimo. Si eso fuera un vecino, ya estaría multado o preso. Pero claro, el poder siempre tiene otra vara.
Apoyo la causa pero me gustaría ver propuestas concretas de los vecinos también. ¿Qué quieren que haya en ese espacio? ¿Cómo lo mantienen? El espacio público sin gestión se deteriora solo.
Gustavo, en la nota dice que piden 'una rambla bien mantenida, una playa cuidada y de acceso libre y gratuito'. Eso ES una propuesta. Lo que no quieren es que la gestión la haga una empresa privada que les cobre a los de siempre.