El FMI anunció este martes que alcanzó un acuerdo técnico con el Gobierno argentino para completar la tercera revisión del programa económico vigente. El entendimiento habilitaría un desembolso de aproximadamente US$900 millones, aunque todavía resta la aprobación del Directorio Ejecutivo, prevista para principios de diciembre.
El monto pendiente equivale a 600 millones de DEG y quedará disponible una vez que se complete la revisión. La decisión se conoció cuando Argentina debe afrontar un vencimiento de aproximadamente US$800 millones en intereses con el Fondo el próximo lunes. Por los plazos, el nuevo desembolso no estaría disponible para cubrir esa obligación.
En su evaluación, el organismo destacó la evolución de las cuentas públicas, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas. También valoró las reformas económicas impulsadas por el Gobierno. “Las políticas macroeconómicas disciplinadas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desinflación y las mejoras de la posición externa de Argentina, y la acumulación de reservas supera los compromisos asumidos en el marco del programa”, señaló el FMI.
Según los datos difundidos, las reservas internacionales netas superaron en aproximadamente US$4.000 millones la meta establecida para fines de junio. Además, el Banco Central compró cerca de US$16.000 millones en lo que va de 2026. El Tesoro obtuvo más de US$5.000 millones en divisas a través de los mercados locales.
El Banco Central refinanció operaciones de financiamiento por US$6.000 millones, de los cuales US$5.000 millones vencen en 2028. A su vez, el Gobierno consiguió US$3.200 millones mediante financiamiento bancario internacional con garantías de acreedores oficiales y mantiene negociaciones para obtener otros US$1.000 millones antes de fin de año.
El FMI ratificó que el equilibrio de las cuentas públicas seguirá siendo uno de los principales compromisos del programa. Para 2026, el objetivo es alcanzar un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PBI, mientras que para 2027 se prevé un esfuerzo similar. Esas metas están contempladas en el proyecto de Presupuesto 2027 enviado al Congreso y permitirían completar cuatro años consecutivos de superávit primario y equilibrio fiscal global.
El organismo también planteó la necesidad de mantener la disciplina del gasto y avanzar en modificaciones de los marcos tributario y fiscal, preservando partidas prioritarias para infraestructura y servicios sociales. En materia monetaria, el Banco Central continuará utilizando objetivos sobre los agregados monetarios para contribuir a la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas. Se mantendrá la flexibilidad del tipo de cambio dentro del esquema de bandas cambiarias vigente, con medidas para mejorar la liquidez y favorecer una expansión prudente del crédito.
Otro punto central es la continuidad de la estrategia para fortalecer las reservas internacionales y ampliar las fuentes de financiamiento en moneda extranjera. Argentina buscará obtener recursos mediante el mercado local de capitales, organismos y socios oficiales, y los ingresos provenientes de privatizaciones. También se acordó mantener abierta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales cuando las condiciones lo permitan.
Con información de: Rosario3.

Comentarios (11)
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Por fin el FMI reconoce que la disciplina fiscal y las reservas están dando resultado. Ojalá el Directorio no se demore.
Si el FMI celebra el superávit, ¿por qué no se nota en la boleta de luz o en el transporte?
Porque el superávit no es magia: primero se ordena el gasto y después se puede bajar presión impositiva. Paciencia.
Mientras tanto el lunes hay que pagar US$800 millones de intereses. El alivio llega tarde para el bolsillo.
Eso es lo que pasa cuando se prioriza el gasto político. Ahora hay que esperar a diciembre.
No, el gasto político no es el problema acá; el problema es que el FMI tarda. El lunes ya estaba previsto.
¿Cómo se financia el vencimiento del lunes si el desembolso llega en diciembre? Ahí está el detalle.
US$16.000 millones comprados por el BC en 2026 es un dato fuerte. Eso da margen para la desinflación.
Que se mantengan las bandas cambiarias y el objetivo de agregados monetarios. Menos improvisación, más reglas.
Cada vez que el FMI dice que todo va bien, después aparece una sorpresa. Ojalá esta vez no sea así.
Con US$4.000 millones por encima de la meta de reservas, no parece que vayan a faltar dólares.