Lo que durante meses fue una sospecha, ahora tiene nombre, números y una confesión oficial. El gobierno de Javier Milei recaudó más de 1,5 billones de pesos con el impuesto a los combustibles —un tributo con destino específico por ley— y apenas devolvió al asfalto 394.406 millones. El resto, más de un billón de pesos, terminó en el mercado financiero. Lo que la gente paga en cada surtidor no está arreglando las rutas que destrozan sus autos: está financiando la mesa de dinero de Luis Caputo.
La revelación llegó a través de una investigación de Hugo Alconada Mon publicada en La Nación, uno de los periodistas de mayor trayectoria en la cobertura de corrupción institucional en Argentina. Los datos son contundentes: desde que Milei asumió, la tasa de subejecución del fondo vial alcanzó el 73,8%. En 2024, solo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado —apenas 40.668 millones de pesos—. En 2025 la cifra trepó al 39%, y en los primeros cinco meses de 2026 volvió a caer al 18,5%.
El mecanismo que se viola es el Sistema Vial Integrado (SisVial), un fideicomiso creado hace dos décadas con una lógica simple: que el dinero que los argentinos pagan al cargar nafta no se evapore en gastos corrientes del Estado. La ley es clara. La práctica del gobierno libertario, también: la ignora.
Pero lo que convierte esta historia en algo más que una denuncia periodística es la confesión del propio vocero presidencial, Adrián Ravier. En una entrevista con El Diario de La Pampa, Ravier no negó el desvío. Lo justificó. «Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos van», dijo, con la incomodidad de quien sabe que está explicando algo indefendible. El resto, admitió, se usa «como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja».
Traducido al castellano llano: el Gobierno prometió bajar impuestos, los subió, y ahora usa lo recaudado para sostener el número fiscal que le muestra al FMI y a los mercados. Las rutas que se rompen, los camioneros que pierden cubiertas, los vecinos del interior que viajan por caminos destrozados: esos son los que pagan el costo real del ajuste.
¿Y dónde está ese billón de pesos? Según la investigación, inmovilizado en inversiones financieras gestionadas a través del Banco Nación bajo órdenes exclusivas del Ministerio de Economía. Hasta mediados de 2025 el dinero iba a plazos fijos. Después, Caputo ordenó volcarlo masivamente a la compra de títulos públicos y Letras del Tesoro —Lecap, Boncap y Lecer—. Los expertos consultados por Alconada Mon no dudaron en calificar la maniobra como una «mesa de dinero». Fondos públicos con destino específico, convertidos en instrumento de especulación financiera.
El escándalo se agrava porque nadie controla. El SisVial tiene un régimen especial que lo excluye de la Ley de Administración Financiera, por lo que la supervisión recae en la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Auditoría General de la Nación (AGN). Ninguna de las dos revisó la ejecución del fideicomiso en los últimos años. Cero auditorías. Cero rendición de cuentas. Discrecionalidad absoluta, facilitada además por la prórroga del presupuesto nacional durante 2024 y 2025.
Mientras tanto, la recaudación no para de crecer. En julio de 2026, el impuesto a los combustibles fue el tributo de mejor rendimiento en el segmento de consumo, con 638.389 millones de pesos recaudados en un solo mes y un alza interanual del 25%. El Estado recauda cada vez más. Las rutas reciben cada vez menos. Y el dinero queda girando en el sistema financiero, generando rendimientos que no van a ningún camino.
El gobierno que llegó prometiendo terminar con la casta y la corrupción del Estado terminó perfeccionando uno de sus mecanismos más clásicos: cobrar impuestos con un destino, gastarlos en otro, y que nadie audite nada. La diferencia es que esta vez hay una confesión grabada. Y más de un billón de pesos que no llegaron al asfalto.

Comentarios (15)
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Esto es exactamente lo que hacía la casta que supuestamente venían a combatir. Cobran un impuesto específico, lo usan para otra cosa, y encima el vocero lo admite con la mayor tranquilidad del mundo. Increíble.
El equilibrio fiscal no se logra solo, gente. ¿Preferían la inflación del 200% de los K? Hay que hacer sacrificios para ordenar el país.
El sacrificio lo hacen los camioneros que revientan los camiones en las rutas, no Caputo desde su escritorio jugando a la timba con plazos fijos. No es lo mismo.
Viajo seguido por la ruta 34 y el estado es un desastre. Ahora entiendo por qué no arreglan nada: el dinero está en Lecap. Qué vergüenza.
Alconada Mon es de La Nación, que siempre bancó a Milei. Que lo publiquen ellos mismos dice todo. Esto no lo puede defender nadie.
Kirchner hacía lo mismo con los fondos de las provincias. Todos roban, la diferencia es que estos vinieron con el cuento de la transparencia.
No es lo mismo. Kirchner directamente se robaba la plata. Acá están usando los fondos para pagar deuda y ordenar las cuentas. Es distinto.
¿Cómo es distinto si la ley dice que ese dinero es para rutas y lo usan para otra cosa? Eso se llama desvío de fondos públicos, che, no importa el fin.
Mi marido es transportista y me pregunta todos los días por qué no arreglan la ruta. Ahora le voy a mostrar esta nota. El dinero está en la bolsa de valores.
Como profesional del sector vial te digo que el deterioro de la red nacional en estos dos años y medio es gravísimo. El costo de reparación crece exponencialmente si no se hace mantenimiento preventivo. Esto va a costar el doble en el futuro.
y la sigen y la agn donde estan?? nadie controla nada en este pais
Ravier dijo literalmente que no sabe cuánto va a las rutas. El vocero presidencial. No sabe. Y nadie audita. Esto es el Estado que nos merecemos.
El 25% de aumento interanual en la recaudación del impuesto y el 18,5% de ejecución en obras. Hagan la cuenta. Cada vez pagan más, cada vez reciben menos. Eso es todo.
Igual hay que reconocer que la inflación bajó y el dólar está tranquilo. No todo es malo. Capaz que el ajuste era necesario aunque duela.
Diego, el dólar tranquilo no te arregla el auto cuando reventás una rueda en un pozo de la ruta 34. Eso también es economía real.