El domingo por la tarde, el hallazgo de Natalia Andrea Giménez en su casa de Grandoli al 3800 dejó en vilo a la zona sur de Rosario.
Según las primeras informaciones policiales, sus dos hijos adolescentes llegaron alrededor de las 19 y la encontraron boca abajo en la cocina.
Los chicos pidieron auxilio a una vecina y al padre de la víctima, un hombre que estaba separado de ella y se hizo presente en el domicilio.
Al llegar la brigada policial, el médico forense constató varios golpes, una herida en el cuello y al menos un disparo de arma de fuego en el cráneo.
Los primeros exámenes médicos indicaron que la data de muerte se ubica entre 15 y 20 horas antes del hallazgo, un dato que ahora deberá confirmar la autopsia.
En el lugar no se encontraron vainas servidas. Aunque aparentemente faltaban dos objetos de la víctima, el interior del departamento no estaba revuelto y no había signos de que el homicidio se hubiera cometido en ocasión de robo.
Desde la Fiscalía informaron que se dio intervención a la fiscal Paula Barros, quien ordenó las medidas de rigor y dispuso el traslado del cuerpo al Instituto de Medicina Legal.
La autopsia se realizará bajo protocolo de femicidio.html" class="auto-link">femicidio-hallan-el-cuerpo-de-una-mujer-con-heridas-de-arma-de-fuego-en-su-casa-.html" class="auto-link">femicidio, aunque desde el Ministerio Público de la Acusación aclararon que esa línea investigativa «no es la única ni más concreta por el momento».
Además, la fiscal solicitó medidas a la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones, un paso que marca la gravedad del caso.
El hallazgo ocurrió en un departamento de Grandoli al 3800, en la zona sur, y la investigación avanza con la cautela de un caso que puede tener varias aristas.
La escena dejó elementos que todavía no cierran la hipótesis: la ausencia de vainas, los objetos faltantes, los traumatismos y la herida de bala son piezas que aún no forman el cuadro completo.
¿Qué pasó exactamente en esa casa de la zona sur? Por ahora, la respuesta sigue en manos de los peritos, de la autopsia y de las medidas que ordena la fiscalía.
La información policial describe una escena con elementos que obligan a profundizar: la falta de vainas, la ausencia de revuelco, los objetos faltantes y las lesiones múltiples.
El padre de la víctima, separado de ella, se presentó en el lugar tras el pedido de auxilio, y los vecinos también participaron en el auxilio inicial.
La fiscal Paula Barros no solo ordenó la autopsia, sino que solicitó medidas a la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones.
Desde el Ministerio Público de la Acusación precisaron que la línea de femicidio no es la única ni la más concreta por el momento, una aclaración que muestra que la investigación sigue abierta a otras aristas.
Lo que queda claro es que la muerte de Natalia Andrea Giménez no puede quedar en la impunidad, y que la comunidad espera que la justicia avance con la misma urgencia con la que se conoció el hallazgo.
Con informacion de: Conclusion, Rosario3 y La Capital.

Comentarios (9)
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Espero que la autopsia aclare todo rápido. La zona sur no puede seguir sufriendo esto.
Igual, la zona sur tiene que estar en la mira. No puede ser que estos casos queden en la impunidad.
Me parece bien que hayan pedido medidas a la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género, aunque la fiscalía tenga cautela.
¿Y las vainas? Si no están, hay que buscar bien. No puede quedar en un caso abierto.
Justo, pero la línea de femicidio no es la única, como aclaró la fiscalía. Hay que esperar la autopsia.
Esperar la autopsia es lo mínimo, pero también hay que investigar a los allegados. El padre estaba separado, eso no es inocencia ni culpa.
Me duele que los hijos la hayan encontrado así. Pobre familia.
Sí, lo peor es que los chicos fueron los que la encontraron. Ojalá se haga justicia.
Que no se quede en un titular. Quiero saber cómo termina la investigación.