La pesquisa no afloja. Después de más de un mes de investigación, cayó el tercer sospechoso de la entradera que terminó con un policía baleado y un patrullero robado en pleno centro rosarino.
Según informó El Ciudadano, Raúl C. fue capturado por la tarde cuando se disponía a abordar una Renault Kangoo blanca estacionada en la vía pública, tras allanamientos en las inmediaciones de Urquiza al 5000 y 5400.
El detenido no es precisamente un ciudadano ejemplar. Las fuentes judiciales revelan que ya tiene una condena previa de 3 años y 11 meses de prisión efectiva por un hecho similar cometido en 2014 en Fisherton, bajo los cargos de robo y privación ilegítima de la libertad. ¿Cuántas oportunidades más necesita alguien para entender que el delito no paga?
El episodio que desató esta cacería ocurrió hace poco más de un mes y tuvo todos los condimentos del peor cine negro rosarino. Cuatro delincuentes a bordo de un Peugeot Partner interceptaron a un matrimonio cuando ingresaba su vehículo a la cochera. Tras encañonarlos, se alzaron con 2.200 dólares en efectivo, un reloj de valor y, en un detalle que muestra su profesionalismo criminal, el equipo DVR de las cámaras de seguridad para intentar borrar las evidencias.
Pero la cosa se puso fea cuando llegaron los patrulleros del Comando Radioeléctrico. Dos de los ladrones abrieron fuego contra los agentes para cubrir su huida. En la intersección de Fragata Sarmiento y Rodríguez, los delincuentes cruzaron a otro móvil policial, una Fiat Toro, forcejearon con los agentes y se llevaron la camioneta oficial.
Durante ese enfrentamiento, el oficial Federico C. fue alcanzado por un proyectil en el cuello. El efectivo debió ser intervenido quirúrgicamente y, afortunadamente, ya recibió el alta médica. Un milagro que no tengamos que lamentar una tragedia mayor.
Con la caída de Raúl C., ya son tres los tras las rejas por este caso: Eduardo Cejas, detenido el día del hecho tras descartar el dinero y el arma; Matías Romano, capturado posteriormente; y ahora Raúl Andrés C., quien será imputado en los próximos días.
Pero acá hay algo que no cierra. Los primeros dos sospechosos han sido imputados por una saga de cuatro robos, pero llamativamente todavía no se les ha formulado cargos por la tentativa de homicidio del policía baleado. ¿Cómo puede ser que dispararle a un efectivo en el cuello no figure entre las acusaciones principales?
La justicia rosarina tiene ahora la oportunidad de demostrar que no hay impunidad para quienes se atreven a disparar contra la policía. Porque si no hay consecuencias severas para estos hechos, el mensaje que se envía a la calle es peligrosísimo.

Comentarios (13)
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Por fin una buena noticia. Que se pudran en cana estos delincuentes. El policía de milagro no la cuenta.
Roberto, coincido totalmente. Estos tipos son una lacra para la sociedad. Hay que meterlos presos de por vida.
¿Y por qué no los acusan de tentativa de homicidio? Le dispararon a un policía en el cuello, no es joda. La justicia siempre blanda.
Mariana tenés razón, cómo no van a acusar por tentativa de homicidio? Es increíble la manga de inútiles que tenemos en la justicia.
Raúl C. ya tenía antecedentes desde 2014 y seguía libre. Así estamos, la justicia es un colador.
Yo vivo por esa zona y no se puede vivir tranquilo. Ojalá que esta vez los condenen como corresponde.
El problema es que salen y vuelven a delinquir. Este Raúl ya había estado preso y acá está otra vez. No aprenden más.
Marcelo, es así. El sistema penitenciario no rehabilita a nadie, solo los mete unos años y los larga peor que antes.
Menos mal que el policía se salvó. Podría haber sido una tragedia mucho peor. Fuerza para Federico C.
En 2014 ya había hecho lo mismo en mi barrio. Fisherton está lleno de entraderas, no se puede vivir así.
Che Tere, ¿vos te acordás del caso de 2014? ¿Fue muy mediático en su momento?
2200 dólares se llevaron... imaginate el cagazo del matrimonio. Por suerte no los mataron.
Lo que me jode es que se llevaron el DVR para borrar evidencias. Estos tipos no son improvisados, son profesionales del delito.