La situación no podría haber salido peor para un comerciante de barrio Godoy: llamó al 911 porque vio a un ladrón en su hamburguesería y terminó siendo él quien quedó demorado. Todo ocurrió este miércoles por la mañana en un local ubicado sobre Rivardola al 8100, en el noroeste de la ciudad.
Cerca de las 9 de la mañana, el joven de 31 años monitoreaba las cámaras de seguridad de su negocio cuando advirtió que un delincuente había ingresado al lugar. El sospechoso, según describió el propio comerciante al comunicarse con la línea de emergencias, llevaba el rostro tapado y vestimenta oscura. La respuesta policial fue inmediata.
Efectivos del Comando Radioeléctrico se presentaron en el local y recorrieron las instalaciones junto al denunciante. Fue durante ese rastrillaje que el procedimiento dio un giro inesperado: en la cocina de la hamburguesería los agentes hallaron una carabina calibre 22 largo con un cargador que contenía 20 cartuchos.
El problema no era el arma en sí, sino la falta de papeles. El comerciante no pudo exhibir la documentación que acredite la tenencia legal del arma de fuego ni los permisos correspondientes. Ante esa situación, los uniformados procedieron a demorar al joven y dieron aviso al Ministerio Público de la Acusación para que intervenga en la causa.
El ladrón que originó el llamado, en tanto, no fue localizado. Tampoco pudo determinarse qué había sustraído del local antes de darse a la fuga. El comercio queda en una zona del distrito noroeste rosarino donde los robos a pequeños negocios son una problemática frecuente, lo que podría explicar —aunque no justificar legalmente— la presencia del arma en el lugar.
La tenencia ilegítima de armas de fuego es un delito tipificado en la Ley Nacional de Armas y Explosivos, y puede implicar penas de prisión de entre uno y cuatro años según las circunstancias. Para portar o tener un arma de fuego legalmente en Argentina, es obligatorio tramitar la credencial ante el RENAR —Registro Nacional de Armas— y cumplir con los requisitos de aptitud psicofísica y antecedentes.
El caso quedó en manos de la fiscalía, que deberá determinar si el comerciante será imputado formalmente o si la situación se resuelve de otra manera. Mientras tanto, el ladrón que desencadenó todo sigue prófugo.

Comentarios (13)
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El pobre hombre llamó para que lo ayuden y terminó preso. Eso resume perfectamente el estado de las cosas en este país. El chorro suelto y el laburante adentro.
Entiendo la bronca, pero la ley es la ley. Si tenés un arma, tenés que tener los papeles. No es tan difícil de entender. Eso no lo exime de responsabilidad.
Valeria, ¿y vos creés que el que entró a robar tenía los papeles del arma? Jajaja. La ley se aplica solo para los que trabajan.
Vivo a tres cuadras de ahí. El barrio está complicado hace rato. Los comerciantes están solos, nadie los cuida. No me sorprende que el tipo tuviera algo para defenderse.
Igual che, carabina calibre 22 con 20 cartuchos en la cocina de una hamburguesería... eso no es para defenderse, eso es para otra cosa. Seamos honestos.
No sé, una carabina en la cocina suena raro. Pero tampoco quiero juzgar sin saber toda la historia. Ojalá la justicia investigue bien.
Lo que me parece una locura es que el ladrón se fue tranquilo y el dueño quedó demorado. El sistema está al revés.
Hay que tramitar los papeles, punto. Pero también hay que entender que en algunos barrios de Rosario los comerciantes sienten que no tienen otra opción. El Estado tiene que estar presente antes de que llegue la policía a buscar armas.
¿Y el ladrón? ¿Alguien lo está buscando o ya fue? Pregunto para saber.
Esto pasa cuando el Estado abandona a los laburantes. El tipo pone un negocio en el barrio, genera trabajo, y termina solo frente a la inseguridad. Algo falló mucho antes de esta mañana.
igual si tenias el arma legal no pasaba nada de esto jajaja el mismo se la buscó
Braian, fácil decirlo desde afuera. A ver si vos ponés un negocio en Godoy y me contás cómo te va con los trámites del RENAR mientras te roban cada dos semanas.