Una mujer de 58 años con movilidad reducida fue víctima de una sofisticada maniobra delictiva en su vivienda del barrio Echesortu, cuando dos hombres que se hicieron pasar por operarios de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) ingresaron a su domicilio y le robaron dinero de su pensión, el DNI y varias tarjetas. El hecho ocurrió el martes 1 de septiembre a las 12.47 y quedó registrado parcialmente en cámaras de seguridad de la zona.
Los delincuentes llegaron hasta la casa ubicada en Lima al 700 provistos de cascos y vestimenta similar a la de trabajadores de servicios públicos, una puesta en escena diseñada para generar confianza. Uno de ellos se presentó ante la mujer argumentando que debía ingresar para realizar una revisión por supuestos desperfectos eléctricos. La víctima, creyendo que se trataba de personal oficial, les permitió el acceso. Fue entonces cuando un segundo hombre, que aguardaba en el exterior, también entró al domicilio.
Una vez adentro, los dos hombres sustrajeron un sobre que contenía parte del dinero de la pensión de la damnificada, además de su documento nacional de identidad y distintas tarjetas bancarias y personales. Cuando la mujer advirtió el engaño, comenzó a increparlos y a amenazar con llamar a la Policía. Ante esa reacción, los delincuentes tomaron lo que pudieron y escaparon del lugar.
Una vecina del barrio relató que había visto a los dos hombres merodeando cerca del domicilio antes del hecho. Según su testimonio, ambos vestían indumentaria similar a la de trabajadores de la EPE y uno llevaba un papel en la mano, lo que reforzaba la apariencia de legitimidad. En ese momento, la puerta de la vivienda estaba abierta y el perro de la mujer entraba y salía libremente.
Algunas de las tarjetas robadas fueron halladas posteriormente en un contenedor de la zona, aunque el DNI todavía no había sido recuperado al momento de la denuncia. Este detalle agrava especialmente la situación de la víctima: debido a su movilidad reducida, recuperar el documento implica un esfuerzo y una logística que para muchas personas resulta sencilla pero para ella representa una dificultad concreta y urgente, ya que necesita realizar distintos trámites.
El caso no parece ser aislado. Mientras el informe era difundido por el programa Telenoche Rosario (El Tres), otros televidentes enviaron imágenes de situaciones similares que habrían protagonizado los mismos falsos operarios en zonas cercanas. Uno de los casos más llamativos fue el de un vecino de Larrea al 1200, quien también les permitió el ingreso a su vivienda, pero los delincuentes no actuaron al notar que había una cámara de seguridad en funcionamiento dentro del domicilio y se retiraron sin robar.
La modalidad conocida popularmente como "cuento del tío con disfraz" viene siendo registrada con mayor frecuencia en distintos barrios de Rosario, especialmente en zonas residenciales donde viven adultos mayores solos o con dificultades de movilidad. Las fuerzas de seguridad recomiendan no permitir el ingreso de personas que se presenten como empleados de servicios públicos sin verificar previamente con la empresa correspondiente, llamando al número oficial antes de abrir la puerta.

Comentarios (13)
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Qué bronca enorme. Una señora sola, con problemas para moverse, y estos tipos aprovechándose de eso. Lo peor de la sociedad. Espero que los agarren pronto.
Y encima le chorean la plata de la pensión. O sea, no tienen ningún límite. Basura total.
Hay que aclarar que la EPE NUNCA manda operarios sin aviso previo a hacer revisiones. Si alguien toca el timbre diciendo eso, no abran. Llamen al número oficial primero. Difundan esto por favor.
Gracias por el dato Roberto, pero el problema es que mucha gente mayor no sabe eso y confía de buena fe. Habría que hacer campañas en los barrios explicando estas cosas.
¿Y las cámaras del barrio para qué sirven si no los agarran? Siempre lo mismo, se ven las caras y nada.
Las cámaras sirven para la investigación posterior, Marcelo. No son magia. El problema es que estos tipos actúan rápido y se van antes de que llegue la policía. Igual es importante que quede el registro.
Sí Silvia, pero llevamos años con 'sirven para la investigación' y los mismos tipos siguen sueltos haciendo lo mismo en barrios distintos. Algo no está funcionando.
Lo del vecino de Larrea es clave: vieron la cámara y se fueron. Pongan cámaras visibles, gente. Es la mejor disuasión.
Mi mamá vive sola en Echesortu y me da un miedo terrible esto. La llamé apenas leí la nota. Por favor cuídense y no abran la puerta a nadie que no conozcan.
Estos delincuentes saben perfectamente a quién apuntar. Una mujer mayor, con movilidad reducida, sola. Son cobardes.
¿Y el municipio qué hace? ¿Cuándo van a hacer campañas de prevención en los barrios para avisar a los vecinos sobre estas modalidades? No todo es poner cámaras.
En realidad el municipio sí hace campañas de prevención, el problema es que no llegan a todos. Habría que reforzar la comunicación en los centros de salud y en los clubes de barrio donde van los adultos mayores.
Ojalá los agarren. Y que no salgan en dos días como siempre.