La sentencia llegó, pero no cerró la herida de la familia de Ivana Garcilazo. A la salida del Centro de Justicia Penal, el lunes, el desconsuelo se mezcló con la bronca: los tres acusados por su asesinato fueron condenados, pero la pena no alcanzó lo que la querella consideraba justo.
El tribunal integrado por Jorge Rodríguez, Natalia Benvenuto y Nicolás Vico Gimena hizo lugar a la acusación de la Fiscalía y condenó a tres acusados por el homicidio agravado de Ivana Garcilazo, en ocasión de un espectáculo deportivo.
La sentencia fijó 20 años de prisión para Ariel Matías Cabrera y Damián Reifenstuel, y 18 años para Juan José Masson, como coautores penalmente responsables del delito.
Ivana tenía 32 años cuando fue asesinada de un piedrazo por hinchas de Newell’s el 30 de septiembre de 2023, mientras regresaba a su casa tras el clásico en el Gigante de Arroyito.
“Estoy indignada. Cómo puede ser que le den los años de mierda que le dieron con todo lo que hicieron y cómo nos arruinaron la vida. Se llevan 20 años. Me parece poco, me parece injusto”, dijo Silvina Garcilazo, hermana de Ivana, entre llantos.
La querella había pedido penas de entre 30 y 35 años para los acusados. Para la familia, el fallo no se ajusta a lo que consideraban que merecía Ivana y a la magnitud del daño causado.
“Me parece injusto. No es lo que esperábamos. Fue mucho lo que luchamos, ustedes más que nadie lo vieron y merecíamos que ellos tengan los 30 años que pedíamos. Pero bueno, el tema es que no cumplan en prisión 20 años, no lo van a cumplir. Sabemos cómo es la Justicia. Hay uno que ya está en el pabellón evangélico dando clase, enseñándole a los presos a leer”, añadió.
“Me parece poco. Me parece injusto. La vida de Ivana valía mucho más. La vida de Ivana valía mucho más que eso. Y lo mínimo que se merecía de los 30 años que le correspondía”, sostuvo Silvina.
“Obviamente vamos a apelar e ir hasta las últimas consecuencias, que son los 30 años de justicia que merece Ivana”, aseguró la hermana de la víctima.
Marcos Cella, abogado querellante, dijo que estaban “conformes con el fallo en buena parte porque condenó a tres por una coautoría funcional”, aunque remarcó que no estaban conformes y que la pena que se merecen es mucho más.
El letrado anticipó que la apelación se basa en que la pena “no se condice con las características del caso” ni con “todos aquellos tópicos que hablan de la conducta posterior y demás”.
La apelación mantiene vivo el debate sobre la pena que corresponde a un crimen que se produjo en ocasión de un espectáculo deportivo.
El descontento se hizo visible en las puertas del Centro de Justicia Penal. La familia llegó con la expectativa de una pena mayor y salió con la decisión de seguir litigando.
La condena cierra una etapa del juicio, pero no cierra la pelea judicial. Para la familia, la próxima instancia no es un trámite: es la última oportunidad para que la justicia se acerque a lo que consideran que merece Ivana.
Con información de: El Ciudadano, Conclusion.

Comentarios (12)
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La bronca de Silvina se entiende. 20 años para un piedrazo que le arruinó la vida a una familia no es justicia.
Coincido con la bronca, pero también hay que bancar el proceso. La apelación es la vía.
Esperemos que la apelación sirva para ajustar la pena. La justicia no puede quedarse en la mitad.
Lo del pabellón evangélico dice mucho. Si ya están dando clase, ¿cuánto van a cumplir de verdad?
Exacto, por eso hay que ir hasta las últimas consecuencias. No puede ser que la condena sea un trámite.
Newell's y la violencia en los clásicos siguen dejando consecuencias. Este caso lo muestra.
La violencia en los estadios tiene que ser tomada en serio. Este caso lo demuestra.
Que la familia siga peleando. Ivana merece que se haga justicia de verdad.
20 años suenan mucho, pero si no se cumplen, es una burla. La condena debe ser real.
Por eso la conducta posterior importa. No puede ser que salgan antes o con beneficios.
La sentencia condena a tres por coautoría funcional, eso es importante. Ahora falta que la pena sea proporcional.
Bancamos a la familia. Que la apelación termine de cerrar el caso.