Lo que pasó en barrio San Martín A en la madrugada del sábado no es fácil de procesar. Una mujer de 27 años se fue a dormir en su propia casa, al lado del hombre con quien tiene hijos, y se despertó con un cuchillo en el cuello.
El acusado es Gustavo Zeballos, de 36 años, quien este martes quedó en prisión preventiva por seis meses luego de que la fiscal Mariela Gusso le imputara tentativa de homicidio triplemente calificado: por el vínculo de pareja, por alevosía —atacó a la víctima mientras dormía, sin posibilidad de defensa— y por tratarse de un contexto de violencia de género. El juez Juan Ignacio Gasparini tuvo por formalizada la imputación y dispuso la medida cautelar de inmediato.
Según la acusación, el hecho ocurrió alrededor de la 1 de la madrugada en Batlle y Ordóñez al 1800. Zeballos se encontraba en el domicilio compartido cuando ingresó a la habitación donde dormía la mujer y le apoyó un cuchillo en el cuello con intención de matarla. La víctima se despertó en ese instante y, en un acto reflejo desesperado, tomó el cuchillo por el filo. El forcejeo le dejó una herida en la mano izquierda, pero logró apartar el arma de su garganta.
Ahí no terminó. La fiscal detalló que Zeballos intentó entonces asfixiarla tapándole la boca con las manos. La mujer volvió a resistir y logró quitárselo de encima. Fue en ese momento cuando el agresor, según la acusación, le pidió perdón y él mismo marcó el 911. El personal policial llegó a los pocos minutos y lo detuvo en el lugar. En el domicilio fue secuestrado el cuchillo utilizado: 25 centímetros de hoja.
¿Cuánto valor hace falta para agarrar un cuchillo por el filo con tal de sobrevivir? La imagen es brutal y dice todo sobre lo que esta mujer enfrentó sola, en su propia cama, en la oscuridad de la madrugada. La víctima y el imputado tienen hijos en común, lo que agrega una capa de complejidad y dolor a una situación que ya de por sí es devastadora.
La calificación de alevosía es clave en este expediente: atacar a alguien mientras duerme es, para el derecho penal argentino, una de las formas más graves de perpetrar un crimen, porque elimina toda posibilidad de defensa. Sumado al vínculo y al contexto de género, la Fiscalía construyó una imputación de máxima gravedad. Una vez cumplidos los seis meses de preventiva, podrá solicitar una prórroga si el caso lo requiere.
El femicidio —o su tentativa— sigue siendo la expresión más extrema de la violencia machista. En Santa Fe, los registros de los últimos años muestran que la mayoría de los ataques ocurren en el hogar compartido y son perpetrados por parejas o ex parejas. El caso de barrio San Martín no es una excepción: es la confirmación de un patrón que se repite con una frecuencia que debería avergonzarnos como sociedad.
Zeballos está preso. La mujer, viva de milagro y con la marca del filo en la mano. Sus hijos, en el medio de todo esto. La Justicia tiene seis meses para construir el caso que lleve este expediente a juicio.

Comentarios (13)
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Agarró el cuchillo por el filo para salvarse la vida. Eso es lo que tuvo que hacer esta mujer en su propia casa. No hay palabras.
Y después hay gente que dice 'por algo será' o 'en algo andaba'. Acá estaba DURMIENDO. No hay contexto que justifique esto.
Coincido con lo anterior, pero también hay que preguntarse si hubo denuncias previas y si el sistema las tomó en serio. Porque esto rara vez cae del cielo.
Seis meses de preventiva me parece poco para alguien que intentó degollar a la madre de sus hijos mientras dormía. Poco y nada.
La preventiva es solo mientras se arma el juicio, no es la condena final. Si lo condenan por tentativa de homicidio calificado puede ir muchos años preso. Hay que esperar el proceso.
Leticia tiene razón en lo legal, pero el punto del Pipa también vale: seis meses y después? Si no hay juicio rápido, este tipo puede quedar libre mientras el expediente duerme en un cajón.
Lo que más me impacta es que él mismo llamó al 911 después. Qué mezcla de cobardía y locura. Primero intenta matarla y después pide ayuda.
Eso puede jugar en su favor o en su contra en el juicio. Depende de cómo lo presente la defensa. Espero que la fiscal Gusso sea firme.
Tienen hijos en común. Esos chicos van a crecer sabiendo lo que hizo su padre. Eso también es una condena, y la más dura.
Ojalá la mujer tenga contención psicológica y no tenga que volver a ese barrio. El sistema tiene que acompañarla más allá de la detención del tipo.
Bien que lo imputaron con alevosía. Atacar a alguien dormido es de lo más rastrero que existe. Que caiga todo el peso de la ley.
yo conozco el barrio san martin y estas cosas pasan mas seguido de lo que se publica. gracias al menos que esto salio en los medios