La fiscal Marina Bertolotti imputó al expolicía Eliel Schiffo por el femicidio de Bárbara Aragón. La presentación judicial dejó en claro que la investigación sigue abierta y que no se descarta ninguna hipótesis.
En el desarrollo del caso, la fiscal destacó la manera de accionar de la familia de la víctima y de un chofer de Didi. Esos dos elementos quedaron señalados como claves para intentar esclarecer el crimen.
La imputación no cierra la causa. Por el contrario, la fiscal adelantó que se investiga si en el hecho participaron más personas. Esa línea de trabajo obliga a leer el femicidio de Bárbara Aragón como un caso que todavía no tiene todas sus piezas.
¿Qué significa que la fiscal no descarte ninguna hipótesis? Significa que el expediente no puede reducirse a una sola versión. Significa que cada dato, cada testimonio y cada pista debe ser revisada con la misma exigencia que exige un femicidio.
La familia de Bárbara Aragón aparece en la información de la fiscal como un actor relevante. No es un dato menor: la propia fiscal subrayó la manera de accionar de la familia al explicar los avances de la investigación.
El chofer de Didi también quedó en el centro de la explicación. La fiscal no solo lo mencionó: lo ubicó como parte de las claves para esclarecer el crimen. En un femicidio, cada dato puede convertirse en un eslabón decisivo.
La imputación de Eliel Schiffo es un paso importante, pero no es el final. La fiscal Marina Bertolotti dejó en claro que la investigación continúa y que el expediente debe responder a una pregunta central: ¿quién o quiénes participaron en el femicidio de Bárbara Aragón?
Que se investigue si hubo más personas cambia el peso de la causa. No se puede cerrar un femicidio con una sola imputación si todavía hay líneas abiertas. La fiscal no descartó ninguna hipótesis, y eso obliga a seguir mirando el caso con lupa.
La historia de Bárbara Aragón no puede quedar reducida a una imputación. La familia, el chofer de Didi y la investigación sobre posibles participantes son los hilos que la fiscal Marina Bertolotti puso sobre la mesa. De esos hilos depende que el femicidio se esclarezca de verdad.
La frase de la fiscal tiene un peso judicial y también un peso social. Cuando una fiscalía imputa a un expolicía por un femicidio, la sociedad espera que la investigación no se detenga en el primer nombre. La mención a más personas y a la no descarte de ninguna hipótesis marca ese estándar.
La investigación por el femicidio de Bárbara Aragón ahora debe demostrar, con pruebas, el alcance de la participación de Eliel Schiffo y la eventual intervención de otras personas. La fiscal Marina Bertolotti ya dejó el mapa: familia, chofer de Didi, imputación y líneas abiertas.

Comentarios (10)
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Me indigna que un expolicía esté imputado por el femicidio de Bárbara Aragón. Que la fiscal Bertolotti no descarte ninguna hipótesis es lo mínimo, pero hay que llegar a la verdad.
No todo expolicía es culpable, pero en este caso la imputación pesa. Hay que esperar la prueba, no saltar a conclusiones.
Decir 'esperar la prueba' suena frío cuando se trata de una mujer muerta. La fiscal ya adelantó que no descarta ninguna hipótesis, que se investigue todo.
Lo que más me llamó la atención es que la fiscal destacó la manera de accionar de la familia y del chofer de Didi. Ojalá esos datos ayuden a esclarecer el crimen.
Si se investiga si participaron más personas, que no se quede en el aire. Un femicidio no se resuelve con una imputación y ya.
Me da un poco de esperanza que la familia y un chofer de Didi hayan sido claves. Que se reconozca ese accionar y que sirva para encontrar a los responsables.
No me alcanza con que se impute a Eliel Schiffo. Si hay más personas, que aparezcan. Bárbara Aragón merece justicia.
Ojalá la investigación no se quede solo en la imputación. Que se revise cada dato y cada hipótesis, como dijo la fiscal.
La mención al chofer de Didi y a la familia muestra que el caso tiene varias líneas. Hay que seguirlo con atención.