La Asociación de Mujeres Meretrices (Ammar) Rosario reclamó justicia por el femicidio de Bárbara Camila Aragón, una joven de 26 años encontrada muerta en una pensión de Empalme Graneros.
El presunto autor quedó detenido: se trata de Eliel Gerónimo Noel S., de 37 años, oriundo de Reconquista y ex policía exonerado de la fuerza de seguridad.
Según la organización, la víctima era trabajadora sexual y “fue a un domicilio y terminó siendo asesinada”. Ammar señaló que la precariedad y la pobreza estructural siguen golpeando la vida de muchas compañeras.
En el comunicado, la delegación Rosario explicó que en el trabajo sexual existe una política de cuidado: evitar ir a domicilio, porque “sabemos que implica un peligro”. Pero, frente a la urgencia de trabajar, “muchas veces no nos queda otra opción”.
La organización advirtió que, en ese contexto, la violencia machista opera de manera estructural y “se lleva la vida de nuestras compañeras, especialmente las más pobres y con mayores necesidades”.
El hallazgo ocurrió el domingo a la madrugada en una pensión de Juan José Paso al 6200. La policía llegó tras la denuncia de la familia, que no tenía contacto con la joven desde el día anterior.
La joven residía en Villa Gobernador Gálvez. Según los primeros datos, había sido trasladada hasta la pensión por un remisero, quien la llevó en la mañana del sábado.
El chofer contó que luego recibió un mensaje de WhatsApp pidiendo que regresara a buscarla. Cuando volvió, no obtuvo respuesta. Con esos datos, la Policía de Investigaciones fue al domicilio.
Con autorización de la propietaria, los efectivos ingresaron a la pensión y encontraron en un departamento de la planta alta a un hombre de 37 años y un bulto envuelto en una frazada que, aparentemente, correspondía a un cuerpo humano.
El Sies confirmó que la mujer estaba muerta. La fiscal Marina Bertolotti, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, dispuso la detención del hombre.
Con los datos de la escena del crimen y las investigaciones en curso, la fiscal decidió que quede arrestado y será acusado en los próximos días por homicidio calificado por femicidio, en grado consumado y en calidad de autor.
También se secuestró un teléfono celular que fue remitido a la PDI para pericias informáticas. El detenido había sido exonerado de la Policía y había sido condenado por narcotráfico.
Desde Ammar Rosario destacaron que “esta vez, una compañera fue a un domicilio y terminó siendo asesinada por un policía (ex agente exonerado), un femicida”. La organización reclamó justicia por la muerte de la joven.
La fiscalía informó que el procedimiento se realizó con la Unidad de Violencias Altamente Lesivas y que el detenido será imputado en una audiencia imputativa. Las actuaciones continúan para determinar la dinámica del crimen.
La familia de la víctima, que vivía en Villa Gobernador Gálvez, denunció la falta de contacto. Los familiares dieron con el chofer, que reveló el traslado y luego recibió un mensaje de WhatsApp.
El cuerpo fue encontrado en una pensión del barrio Empalme Graneros. Según la información de la fuerza de seguridad, el bulto estaba en un departamento de la planta alta del inmueble.
El hombre detenido era oriundo de Reconquista y había sido condenado por narcotráfico antes de ser exonerado de la fuerza. Ese antecedente forma parte de los datos de la investigación.
El caso vuelve a poner en el centro la seguridad de las trabajadoras sexuales y la necesidad de una política de cuidado frente a la urgencia económica. Ammar Rosario reclamó justicia por una muerte que, según la organización, expresa la violencia estructural.

Comentarios (10)
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Es una barbaridad que una compañera haya tenido que ir a domicilio por necesidad. Ammar tiene razón: la pobreza también mata.
Marcela, sí. Ammar lo dijo claro: la violencia machista es estructural. Ojalá esta vez haya justicia y no quede en un comunicado.
Lo que me indigna es que el detenido sea un ex policía. ¿Cómo termina en una pensión y con ese antecedente?
Igual, hay que esperar la imputación. No conviene armar el juicio antes, pero sí pedir que se investigue todo el contexto.
Otro femicidio y otra vez la misma historia: la urgencia de conseguir plata las expone. No alcanza con llorar, hay que protegerlas.
No es llorar, es que el Estado no da trabajo ni seguridad. Si no hay plata, la calle y el domicilio son trampas.
Concuerdo, pero también hay que exigir que los remiseros y los lugares de trabajo tengan protocolos. La PDI ya tiene el teléfono para periciar.
Que se haga efectiva la política de cuidado que mencionan las meretrices organizadas. No pueden ir solas a domicilio por necesidad.
Que la fiscal Bertolotti avance rápido. Homicidio calificado por femicidio no puede quedar en la impunidad.
Me duele que viviera en Villa Gálvez y que la familia haya tenido que denunciar por falta de contacto. Qué desolación.