Lo que se conoció este lunes en Empalme Graneros no deja margen para la duda: la autopsia de Bárbara Camila Aragón, de 26 años, reveló que la muerte se produjo por asfixia.
Según voceros del Ministerio Público de la Acusación, los primeros informes de la autopsia confirmaron la causa del deceso y ratificaron que la carátula del caso quedó establecida como femicidio-.html" class="auto-link">femicidio. La información fue difundida este lunes, cuando el expediente ya tenía un responsable señalado.
El hecho ocurrió en una pensión de Juan José Paso al 6600. Allí, la policía halló el cuerpo de la víctima. Ese mismo domingo, el expolicía Eliel S. fue detenido, y el MPA lo indicó como el único responsable del femicidio.
La palabra asfixia aparece ahora en el centro de una causa que ya no admite versiones tibias. No se trata de un hecho aislado ni de una muerte sin explicación: los informes médicos le dan un nombre a la forma en que se produjo el deceso, y el MPA sostiene que el responsable es Eliel S.
¿Qué pasó en esa pensión? ¿Por qué una mujer de 26 años terminó muerta en un lugar que fue el escenario del hallazgo? Las preguntas duelen, pero también obligan a mirar de frente la violencia que atraviesa a tantas familias. En Empalme Graneros, la noticia se instaló con la misma crudeza con la que se enteran los vecinos: sin aviso, sin permiso, con el golpe seco de una muerte que no se puede borrar.
La detención de Eliel S. el domingo y la confirmación de la asfixia este lunes marcan un punto de inflexión. Ahora, la investigación debe sostenerse con pruebas, con testimonios y con la claridad que exige una causa de femicidio. Lo mínimo que se puede pedir es que la justicia no se quede en el nombre: que la condena llegue, que el caso no se diluya y que la muerte de Bárbara Camila Aragón no se convierta en una estadística más.
La palabra expolicía agrega una capa de dolor a la historia. No es un dato menor: el señalado como responsable habría ejercido una función vinculada a la seguridad, y ahora está detenido por el femicidio de Bárbara Camila Aragón. Ese contraste pesa, porque la confianza que se deposita en quienes custodian a la sociedad se quiebra cuando el mismo sistema termina investigando a uno de los suyos.
También pesa el dato de la asfixia. No es una hipótesis suelta: es lo que surge de los primeros informes de la autopsia, según voceros del MPA. En una causa de femicidio, cada elemento técnico importa, porque ayuda a sostener la imputación contra Eliel S.

Comentarios (9)
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Me da bronca que el señalado sea expolicía. Ojalá la justicia no lo suelte.
Igual, que no lo solten. Si es expolicía, más razón para que no haya privilegios.
Bárbara tenía 26 años. No se puede seguir normalizando estos femicidios.
¿Y la pensión? ¿Quién la atendía? No es el momento de culpar a la víctima, pero hay que investigar todo.
No hay que ir por la pensión, hay que ir por el femicida. La víctima no tiene la culpa.
Tiene razón, no es el momento de buscar culpables donde no los hay.
La autopsia dijo asfixia. Que no quede en un expediente más, que haya condena.
Ojalá que la causa avance rápido. En Rosario ya no se puede caminar tranquila.
No es solo caminar, es que las mujeres mueren en sus casas y en pensiones. Hay que exigir más.