Lo que le pasó a Naiara Esperanza Coronel en el barrio 12 de Octubre, al sur de la ciudad de Santa Fe, no se olvida fácil. Dormía en su propia casa cuando alguien le prendió fuego. Esa persona, según la Justicia, era su pareja.
Con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo, Naiara fue trasladada de urgencia al Hospital Cullen, el principal centro de alta complejidad de la capital provincial. No alcanzó. Murió a las pocas horas de llegar. Tenía toda la vida por delante y la apagaron mientras dormía.
La Justicia actuó rápido. Un hombre de 34 años, identificado como su pareja, fue imputado por femicidio. La acusación no deja margen para la duda sobre el encuadre del caso: los investigadores determinaron que el crimen se produjo en un contexto de violencia de género sostenida, marcada por malos tratos, celos enfermizos e insultos reiterados. El patrón clásico que, una y otra vez, termina en tragedia.
¿Cuántas veces más vamos a leer la misma historia con nombres distintos? Porque este caso no es un hecho aislado. Naiara es la víctima número 33 de femicidio registrada en la provincia de Santa Fe en lo que va de 2026. Treinta y tres mujeres. Treinta y tres historias cortadas de cuajo. Un promedio que debería avergonzar a cualquier funcionario que hable de políticas de género sin mirar estos números a la cara.
El barrio 12 de Octubre es uno de los sectores populares del sur santafesino, una zona que históricamente convive con carencias estructurales y donde los servicios de atención a víctimas de violencia doméstica llegan tarde o directamente no llegan. No es un dato menor para entender el contexto en el que vivía Naiara.
La imputación por femicidio implica que la Fiscalía considera que el crimen fue cometido por un hombre contra una mujer en el marco de una relación de pareja, con la brutalidad adicional de haberla atacado mientras dormía, en el único lugar donde cualquier persona debería sentirse segura: su propia cama.
El expediente ahora avanza en la Justicia santafesina. El imputado enfrenta una pena que en estos casos puede llegar a prisión perpetua. Pero ninguna condena devuelve a Naiara. Ninguna sentencia borra lo que pasó en esa casa del sur de Santa Fe en la madrugada de la semana pasada.
Treinta y tres femicidios en menos de nueve meses. Si ese número no alcanza para que algo cambie de verdad, hay que preguntarse seriamente qué número hace falta.

Comentarios (13)
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Me quedo sin palabras. Dormía. Estaba durmiendo en su propia casa y la prendieron fuego. No hay forma de procesar algo así. Descanse en paz Naiara.
33 femicidios en lo que va del año y los funcionarios siguen con los mismos discursos vacíos. ¿Cuándo van a hacer algo de verdad?
Hay que ver bien qué pasó antes de juzgar. La Justicia tiene que investigar a fondo.
¿Qué hay para ver, Marcos? La prendieron fuego mientras dormía. El 90% del cuerpo quemado. ¿Qué más necesitás investigar para entender lo que pasó?
No dije que no pasó nada, dije que la Justicia tiene que hacer su trabajo. No soy defensor de nadie.
Siempre hay alguno que sale con 'hay que ver qué pasó'. Pasó un femicidio, eso pasó.
Trabajo en el área de género y estos números son devastadores. 33 casos en menos de 9 meses en Santa Fe sola. Necesitamos más refugios, más líneas de atención, más presupuesto. No alcanza con las campañas.
El barrio 12 de Octubre no tiene ni un centro de atención a víctimas cerca. Eso también es responsabilidad del Estado.
Qué horror. Una chica durmiendo en su casa. No existe lugar más seguro que tu propia cama y aun así... No puedo creerlo.
La pena tiene que ser perpetua, sin vueltas. Y que se cumpla de verdad, no que salga a los 20 años.
Y encima hay que escuchar a los que dicen que la perspectiva de género es un invento. 33 muertas en Santa Fe este año. Que lo expliquen ellos.
Mi más sentido pésame a la familia de Naiara. Ojalá haya justicia rápida y real, no una de esas que tarda años y termina en nada.
Buen artículo, bien escrito. Pero me pregunto si en una semana esto ya no lo recuerda nadie y seguimos igual. Ojalá me equivoque.