Lo que pasó en Fray Luis Beltrán en la madrugada de este miércoles no fue un crimen al azar. Ayelén Ramos, de 32 años, fue asesinada a tiros dentro de su propia casa, en Saavedra al 900, mientras los atacantes escapaban en moto como si nada. Una ejecución con firma.
Según los primeros datos de la investigación que conduce la fiscal Victoria Vigna, los agresores llegaron en motocicleta. El acompañante descendió, entró al domicilio, efectuó los disparos y volvió a subirse al vehículo para huir. Un operativo rápido, quirúrgico, que habla de premeditación. El cuerpo de Ramos fue hallado con cinco impactos de bala: tres en el tórax, uno en una axila y uno en la espalda. Los peritos trabajaron en la escena y levantaron seis vainas servidas calibre 9 milímetros y un plomo encamisado.
Pero el contexto de este crimen no empieza esta madrugada. La vivienda de Saavedra al 900 tenía historia. Fue allanada dos veces en menos de dos meses: una a mediados de julio y otra el 28 de agosto, ambas en el marco de una investigación por venta minorista de droga a cargo del fiscal provincial de Microtráfico César Pierantoni. En el último procedimiento, la brigada de Microtráfico de la Policía de Investigaciones secuestró 17 bochitas de cocaína, tres celulares, 124 mil pesos y un billete de un dólar.
Para colmo de males, la pareja de Ramos se encontraba detenida al momento del crimen, precisamente por microtráfico. Es decir: la mujer quedó sola en una casa marcada, con antecedentes de allanamientos y en el radar de una organización que claramente no perdona. ¿Alguien le avisó que estaba en peligro? ¿Alguien la protegió? Las preguntas no tienen respuesta todavía.
Lo que sí está claro es el patrón. No es la primera vez que en el Gran Rosario una persona vinculada —directa o indirectamente— al microtráfico termina siendo el eslabón más débil de la cadena cuando la estructura empieza a caer. Los que mandan no van presos. Los que venden en la esquina, o los que conviven con los que venden, pagan con la vida.
La causa quedó en manos de la fiscal Vigna, que deberá determinar si el crimen responde a una venganza, a un ajuste de cuentas por la caída de la pareja de Ramos, o a algún otro conflicto dentro del circuito narco local. La línea entre víctima y partícipe en estos casos suele ser difusa, pero una cosa es cierta: Ayelén Ramos tenía 32 años y esta madrugada alguien decidió que no iba a tener 33.
Fray Luis Beltrán, a pocos kilómetros de Rosario, vuelve a aparecer en el mapa de la violencia narco que no para de expandirse hacia los municipios del cordón metropolitano. El problema no es solo de la ciudad. Hace rato que desbordó.

Comentarios (13)
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Una chica de 32 años. Que tristeza enorme. No importa el contexto, no importa nada. Tenía toda la vida por delante y la mataron como a un animal dentro de su propia casa.
Perdon pero si la casa fue allanada DOS veces por droga, algo sabia. No es inocente del todo.
Eso que decis es una barbaridad. Aunque hubiera sabido, no merecia morir. Nadie merece eso. Ademas, cuantas mujeres viven con tipos que hacen cosas ilegales y no tienen salida? No es tan simple como lo pones vos.
No dije que merecía morir, dije que no era inocente. Son dos cosas distintas. Lean bien antes de atacar.
La casa allanada dos veces, el novio preso, y nadie la reubicó, nadie la protegió. El Estado brilla por su ausencia como siempre. Después se sorprenden.
Exactamente. Si la fiscalía sabía que esa casa era un punto de venta y que la pareja cayó presa, ¿por qué no contemplaron que ella podía estar en riesgo? Esto tiene responsabilidades institucionales también.
Fray Luis Beltrán está cada vez peor. Yo vivo acá y te juro que la situación cambió mucho en los últimos años. Antes era tranquilo. Ahora hay miedo.
El narcomenudeo destruye todo lo que toca. Las familias, los barrios, las vidas. Y los que están arriba de la cadena nunca pagan. Siempre caen los de abajo.
Y Pullaro dónde está? Tanto discurso de seguridad y esto pasa a 25 km de Rosario en plena madrugada. Basta de marketing político.
Che, no todo es culpa del gobernador. El narcotráfico es un problema estructural de décadas. Tampoco seamos simplistas.
Estructural sí, pero alguien tiene que hacerse cargo. No puede ser que siempre sea culpa de 'décadas' y nadie responda por nada.
Que Dios la tenga en su gloria. Y fuerza para su familia en este momento tan duro.
cinco tiros. cinco. eso no es un robo que salió mal. eso es un mensaje. alguien la mandó a matar.