Un periodista acreditado para cubrir la actividad del Congreso de la Nación fue detenido ayer en la Ciudad de Buenos Aires, luego de permanecer casi dos años prófugo de la justicia-suspendio-el-remate-de-los-activos-de-sancor-denunciado-por-falta-de.html" class="auto-link">justicia. Se trata de Gustavo Gabriel Hamilton, de 61 años, quien cargaba con una condena firme de 4 años de prisión por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante contra su expareja.
El operativo de captura se concretó en la intersección de la Avenida Asamblea y Avenida La Plata, en el barrio de Parque Chacabuco, y estuvo a cargo de personal de la División Delitos Contra la Integridad Sexual de la Policía de la Ciudad, con la coordinación de la Secretaría de Captura de Prófugos (SeCaP), que encabeza Juan Pablo Bello.
La SeCaP funciona en el ámbito de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (UFECRI), a cargo del fiscal José María Campagnoli, bajo la dirección general de Romina Del Buono. Fue justamente esta unidad la que, desde julio de 2024, llevó adelante una exhaustiva búsqueda que incluyó consultas al Registro Nacional de las Personas, empresas de telefonía, bases de datos personales y el rastreo de perfiles en redes sociales donde Hamilton continuaba mostrando su actividad profesional como periodista parlamentario.
La historia judicial de Hamilton arranca con los hechos ocurridos en marzo de 2012, cuando según la sentencia abusó de su entonces pareja en el departamento que compartían en el barrio porteño de Balvanera, "mediante la aplicación de violencia e intimidación". Más de una década después, en octubre de 2023, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº1 lo condenó a cuatro años de prisión.
La defensa intentó revertir el fallo cuestionando la credibilidad del testimonio de la víctima —argumentando su consumo de estupefacientes y sus ataques de pánico— y solicitando la absolución. Pero el 28 de junio de 2024, la Sala 1 de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional rechazó el recurso y confirmó la condena con una resolución que se convirtió en un pronunciamiento contundente sobre la perspectiva de género en la justicia.
Los camaristas Jorge Luis Rimondi, Gustavo Bruzzone y Mauro Divito fueron categóricos: "Desacreditar la palabra de una mujer víctima por medio de la utilización de estereotipos de género configura un supuesto de violencia simbólica", señalaron, citando la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres. Sobre los argumentos de la defensa respecto a la vulnerabilidad de la denunciante, los jueces invirtieron el razonamiento: "Esos indicadores de vulnerabilidad son barreras que la víctima superó para poder exponer los hechos que la damnificaron".
El 3 de julio de 2024, el tribunal ordenó la detención de Hamilton a pedido del Ministerio Público Fiscal. Nueve días después, la Fiscalía General Nº1 solicitó la intervención de la SeCaP para localizarlo. Desde entonces, el periodista estuvo prófugo durante exactamente un año, hasta que el cruce de información y la vigilancia de sus movimientos permitieron dar con su paradero.
El caso pone en evidencia una realidad que los organismos de derechos humanos vienen señalando hace años: la brecha que existe entre las condenas judiciales y su efectivo cumplimiento en casos de violencia de género. Según datos del Registro Nacional de Femicidios y organizaciones especializadas, una proporción significativa de condenados por delitos contra la integridad sexual logra eludir la detención durante períodos prolongados, lo que prolonga el calvario de las víctimas y sus familias. Hamilton ya se encuentra a disposición del tribunal que dictó su condena.

Comentarios (15)
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Un año prófugo y encima publicando en redes sociales como si nada. La impunidad en este país no tiene límites. Menos mal que al final lo encontraron.
Lo que me parece importante destacar es la respuesta de los camaristas sobre los estereotipos de género. Eso es jurisprudencia que sienta precedente. La defensa intentó el recurso más viejo del manual: desacreditar a la víctima.
¿Y tardaron DOS AÑOS en agarrarlo? Mientras tanto la víctima sabiendo que el tipo andaba suelto por ahí. El sistema judicial es un chiste.
Coincido con El Pipa, pero también hay que reconocer que la SeCaP hizo su trabajo. El problema es que no debería haber tardado tanto en emitirse la orden de detención después de la condena.
Che, pero la condena fue en octubre 2023 y la orden de detención recién en julio 2024. ¿Qué pasó en esos 9 meses? Eso también hay que preguntarlo.
Cubría el Congreso. O sea que tenía acceso a legisladores, a información sensible, y estaba condenado por abuso. ¿Nadie en el Congreso sabía esto? ¿Cómo seguía acreditado?
igual no entiendo como un tipo condenado seguia trabajando de periodista en el congreso. alguien tiene que dar explicaciones de eso
Muy bien por la División de Delitos Contra la Integridad Sexual. Estos casos son los que más cuestan resolver porque los tipos saben moverse. Que quede preso y cumpla la condena.
Lo que dice la Cámara sobre la violencia simbólica es muy importante. Cuántas veces vemos que la estrategia de la defensa es destruir a la víctima en el estrado. Que los jueces lo nombren explícitamente como violencia es un avance.
Espero que ahora sí vaya preso de verdad y no le den algún beneficio raro. Porque con estos casos siempre aparece algún abogado que encuentra la vuelta.
Hay que ver si la condena es firme o si todavía puede apelar. Porque si hay recursos pendientes esto puede seguir dando vueltas años más.
La nota dice que la Cámara de Casación ya rechazó el recurso en junio 2024. O sea que la condena está confirmada. Ya no hay más instancia ordinaria.
La víctima esperó más de 10 años para que hubiera justicia. Los hechos son de 2012. Eso también hay que decirlo. 14 años para que el tipo termine detenido.
Ojalá este caso sirva para que otras víctimas se animen a denunciar. Sé que el proceso es larguísimo y agotador, pero la condena llegó. Eso importa.