Lo que ocurrió este lunes en Colombia no tiene antecedentes recientes en la región. Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió al país entero durante la tarde del 10 de agosto de 2026, sembrando el pánico desde las costas del Pacífico hasta las calles de Bogotá, y dejando una cifra que todavía duele pronunciar: al menos 111 muertos.
El epicentro fue localizado en San José del Palmar, una pequeña localidad del departamento del Chocó, ubicada a unos 280 kilómetros al oeste de Bogotá. Una zona históricamente vulnerable, de geografía selvática y acceso complicado, lo que desde el primer momento complicó las tareas de rescate y la llegada de los equipos de emergencia.
El movimiento sísmico se sintió con fuerza en prácticamente todo el territorio colombiano. En la capital, los edificios oscilaron durante largos segundos y miles de personas salieron a las calles en medio de la confusión. Las imágenes que empezaron a circular en redes sociales mostraban estructuras derrumbadas, polvo en el aire y vecinos buscando a sus familiares entre los escombros. Una postal que, lamentablemente, el mundo ya conoce demasiado bien.
¿Cuánto puede aguantar una región que históricamente convive con la amenaza sísmica sin la infraestructura necesaria para hacerle frente? Colombia está ubicada en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. El país registra decenas de sismos por año, pero un evento de esta magnitud —7,4 grados es considerado un terremoto mayor según la escala de Richter— no ocurre con frecuencia y sus consecuencias son devastadoras.
Las autoridades colombianas activaron de inmediato los protocolos de emergencia nacional. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) desplegó equipos hacia las zonas más afectadas, aunque el acceso a Chocó —uno de los departamentos más pobres y con menor infraestructura vial del país— representó desde el inicio un obstáculo crítico para los socorristas.
El número de 111 víctimas fatales confirmadas es, casi con certeza, provisorio. En este tipo de catástrofes, las cifras suelen crecer en las horas y días posteriores al evento, a medida que los equipos de rescate logran acceder a las zonas más remotas y se contabilizan los heridos que no logran sobrevivir. Los hospitales de las ciudades cercanas reportaron una llegada masiva de pacientes con traumatismos de diversa gravedad.
Desde Argentina, el gobierno nacional expresó sus condolencias y se puso a disposición de las autoridades colombianas para colaborar con asistencia humanitaria, en línea con los protocolos regionales de respuesta ante desastres naturales.
La magnitud del golpe todavía se está midiendo. Pero lo que ya es seguro es que Colombia enfrenta una de sus peores tragedias sísmicas en décadas, y que el mundo tiene la obligación de no mirar para otro lado.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Dios mío, 111 muertos y contando. Uno ve estas noticias y no puede creerlo. Toda mi solidaridad con el pueblo colombiano, ojalá llegue ayuda rápido a esa zona.
El Chocó es una zona paupérrima, sin infraestructura, sin hospitales decentes. Cuando pasa algo así ahí, la gente queda literalmente sola. Es una tragedia dentro de la tragedia.
7,4 es un número que asusta. El de Ecuador 2016 fue de 7,8 y dejó 650 muertos. Acá con 111 confirmados y zonas inaccesibles... el número final va a ser mucho peor, lamentablemente.
Y Argentina ofreció 'asistencia humanitaria'. Bien, pero que sea real y no solo un comunicado de prensa. Ya sabemos cómo termina eso.
No seas tan cínico, algo es algo. Mejor que no digan nada.
No es cinismo, es experiencia. Ojalá me equivoque esta vez.
Tengo familia en Cali y me dijeron que se sintió muy fuerte allá también, aunque el epicentro estaba lejos. Imaginate en San José del Palmar cómo habrá sido. Horrible.
Colombia tiene una historia sísmica muy seria. El terremoto del Eje Cafetero del 99 todavía lo recuerdan con terror. Ojalá esta vez la respuesta internacional sea más rápida.
Paren con el 'ojalá llegue ayuda'. La ayuda tiene que LLEGAR, no 'ojalá'. Los gobiernos de la región tienen que moverse ya, no en tres días.
Totalmente de acuerdo, pero el problema es el acceso. Chocó no tiene rutas decentes. Eso no lo resuelve ningún gobierno en horas.
mi primo estaba de viaje en bogota y dice que la gente salio corriendo a la calle llorando. debe haber sido un caos total
Mientras tanto acá nos preocupamos por pavadas. Esto es una catástrofe real. Fuerza Colombia.
111 muertos confirmados con zonas todavía inaccesibles. El número final me da miedo pensarlo. Que el mundo no se olvide de esto en dos días como pasa siempre.