Lo que empezó como una tarde de sábado tranquila en Fisherton terminó con columnas de humo negro sobre la zona noroeste de Rosario. Un incendio se desató este sábado por la tarde en un almacén ubicado en Sánchez de Loria al 1200 bis y causó importantes daños en la propiedad antes de que los bomberos pudieran controlarlo.
El fuego tuvo su origen en el entrepiso de la vivienda, cuya planta baja funciona como local comercial. Lo que aceleró la situación fue la presencia de materiales altamente inflamables: papel, cartón y madera, artículos propios de una sección de librería que el almacén tenía incorporada. Ese combo fue combustible ideal para que las llamas se expandieran con rapidez.
Una dotación de Bomberos Voluntarios fue alertada y se movilizó de inmediato hacia el lugar. Al llegar, los efectivos confirmaron lo que el humo ya anticipaba: el fuego avanzaba rápido y había que actuar sin demoras. Los bomberos ingresaron al inmueble para extinguir las llamas y, una vez controlado el siniestro, realizaron tareas de ventilación y enfriamiento para evitar que el fuego se reavivara en algún punto oculto de la estructura.
La dueña del almacén, una mujer de 62 años, no sufrió heridas. Ese es, sin dudas, el único dato que permite respirar en una tarde que pudo haber terminado mucho peor. Porque cuando el fuego encuentra papel y madera en cantidad, los márgenes se achican rápido.
¿Cuánto tiempo más tardan en instalarse detectores de humo y sistemas básicos de prevención en locales comerciales de barrio? La pregunta no es nueva, pero cada incendio como este la vuelve urgente. Los daños materiales fueron significativos, y aunque la causa exacta del siniestro no fue informada de manera oficial, la investigación queda en manos de las autoridades competentes.
Fisherton es uno de los barrios más tranquilos y residenciales del noroeste rosarino, con una fuerte presencia de comercios de proximidad como este almacén. Que un siniestro de esta magnitud ocurra en plena tarde de sábado, con vecinos en la calle y actividad en el barrio, habla de lo fino que puede ser el límite entre un susto y una tragedia.

Comentarios (11)
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Menos mal que la señora no se lastimó. Eso es lo más importante. Los materiales se reponen, una vida no.
Yo vivo a tres cuadras y el humo se veía desde lejos. Pensé que era algo mucho peor. Los bomberos llegaron bastante rápido, hay que reconocerlo.
Los Bomberos Voluntarios de Rosario son un ejemplo. Trabajan con lo que tienen y siempre están. Merecen más presupuesto y reconocimiento del que reciben.
los bomberos voluntarios son unos cracks, siempre ahí bancando sin que nadie les pague como corresponde
Con todo respeto, pero en el 2026 seguimos sin obligar a los comercios a tener matafuegos en condiciones y detectores de humo. Es una vergüenza.
Muchos comercios de barrio sí tienen matafuegos, el problema es que no siempre están cargados o el dueño no sabe usarlos. La capacitación es clave.
Exacto, y eso es responsabilidad del municipio también. No alcanza con exigir el equipo, hay que controlar que funcione. Cuándo fue la última vez que un inspector pasó por un almacén de barrio?
Pobrecita la señora, perder el trabajo de años en una tarde así debe ser devastador. Ojalá pueda recuperarse pronto.
Hay que ver si el seguro le cubre algo a la dueña. Estos comercios chicos muchas veces no tienen cobertura completa y quedan en la calle literalmente.
Fisherton es zona tranquila pero estos incidentes pasan en todos lados. Lo del entrepiso con papel y cartón es una bomba de tiempo, cualquier chispa y listo.
Suerte que no fue de noche con gente durmiendo arriba. Eso sí hubiera sido una tragedia.