Después de dos meses de parálisis, el Gobierno Nacional volvió a activar el grifo de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y Santa Fe fue una de las cinco provincias que recibió fondos en las primeras dos semanas de julio. $5.000 millones para cada beneficiaria: Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Misiones y la provincia que conduce Maximiliano Pullaro. La noticia llega en un momento en que las arcas provinciales sienten el doble apretón de la caída en la recaudación propia y la sequía de transferencias discrecionales que caracterizó los primeros meses del año.
El dato lo relevó la consultora Politikon Chaco, especializada en finanzas públicas subnacionales, y el timing no es casual ni inocente. El oficialismo nacional necesita votos en el Congreso para avanzar con dos proyectos que considera centrales: la reforma de la carta orgánica del Banco Central y el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Los ATN, históricamente el mecanismo más discrecional del federalismo fiscal argentino, vuelven a cumplir su función de lubricante político. No es la primera vez que pasa. No será la última.
Un dato que no pasa desapercibido: Córdoba recibió ATN por primera vez en la era Milei. La provincia de Martín Llaryora, que viene de una relación tensa con la Casa Rosada, aparece ahora en la lista de beneficiadas. Jujuy, en tanto, tiene fondos devengados pero aún no pagados por el mismo monto, lo que indica que el proceso de desembolso sigue siendo selectivo y escalonado.
En términos agregados, los envíos automáticos a gobernadores en este período se mantuvieron estables respecto al año anterior, alcanzando los $3 billones. Pero el número que realmente importa está en los fondos no automáticos: $32.693 millones acumulados, de los cuales los ATN representan el 76%. Es decir, casi tres cuartas partes de lo que el Estado nacional transfiere por fuera de la coparticipación automática pasa por este mecanismo que el Poder Ejecutivo maneja a discreción.
El contexto fiscal provincial agrava el cuadro. El Impuesto a los Ingresos Brutos, principal fuente de recaudación propia de las provincias, cayó un 3,4% real entre enero y mayo. Para Santa Fe, que viene ejecutando un presupuesto ajustado bajo la gestión Pullaro con énfasis en seguridad y obra pública, cada peso que llega de Nación tiene impacto directo. La pregunta es si estos $5.000 millones van a infraestructura o a cubrir gastos corrientes, y esa respuesta la tiene el Palacio de los Leones.
Lo que incomoda de este mecanismo —y lo digo con veinte años de mirar cómo funciona el poder por dentro— es que los ATN nunca fueron un instrumento técnico. Son política pura. Cuando fluyen, hay acuerdo. Cuando se cortan, hay tensión. Los dos meses de parálisis que precedieron a esta reactivación no fueron un accidente administrativo: fueron una señal. Y la reactivación de julio también lo es. Santa Fe recibe los fondos en un momento en que el bloque de diputados provinciales tiene peso en la negociación legislativa nacional, y eso no es una coincidencia que se pueda ignorar.
Para la gestión de Pullaro, el desafío es doble: aprovechar los recursos sin quedar atado a la agenda del gobierno nacional, y seguir construyendo la autonomía fiscal que Santa Fe históricamente reclama. La provincia lleva décadas siendo contribuyente neta al sistema de coparticipación —aporta más de lo que recibe— y cada vez que tiene que esperar que Milei, Macri o Kirchner decidan si le mandan ATN o no, esa asimetría queda expuesta en toda su crudeza.
El federalismo fiscal argentino sigue siendo, en 2026, un sistema donde las provincias dependen de la voluntad política de la Nación para cerrar sus cuentas. Los ATN son el síntoma más visible de esa enfermedad estructural que ningún gobierno, de ningún signo, se animó a curar de verdad.
Con información de: El Ciudadano / Politikon Chaco

Comentarios (15)
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Siempre lo mismo: te mandan la plata cuando necesitan tu voto. Esto no es federalismo, es extorsión disfrazada de transferencia. Y lo peor es que los gobernadores la aceptan y se callan.
Sandoval tiene razón en el diagnóstico pero se olvida que si Pullaro no acepta los ATN, los santafesinos pagamos el costo. No es tan fácil decir que no cuando tenés que pagar sueldos.
Tano, entiendo lo que decís, pero esa lógica es la que perpetúa el sistema. Si todos aceptan porque 'algo es algo', nunca vamos a tener un federalismo de verdad. Alguien tiene que plantarse.
¿Y Pullaro va a salir a agradecer? Ojalá que no. Santa Fe pone más de lo que recibe hace décadas y encima tenemos que esperar que Milei nos haga el favor.
Che, pero algo es algo. Si la plata llega y se usa bien en obra pública o seguridad, bienvenida sea. El problema es si se la comen en gasto corriente y no queda nada visible.
Lo de Córdoba recibiendo ATN por primera vez en la era Milei me parece el dato más importante de la nota. Llaryora negoció bien o cedió algo, porque antes no le llegaba nada.
Mariana, obvio que Llaryora cedió algo. ¿O pensás que Milei le mandó plata a Córdoba de puro buenito? En política nadie regala nada.
Kirchner hacía lo mismo, Macri hacía lo mismo, Milei hace lo mismo. Los ATN son el verso de siempre. Cambia el presidente, el mecanismo es idéntico.
cuervo_central tiene razón, pero igual hay que reconocer que Pullaro al menos no sale a hacer campaña con la foto del cheque como hacían otros. Algo es algo.
Que la recaudación de Ingresos Brutos caiga 3,4% real es una señal de alerta enorme. Las provincias están cada vez más atadas a lo que decida el gobierno nacional. Eso no es sostenible.
Ojalá esos $5.000 millones vayan a seguridad. Rosario los necesita urgente. Pero me temo que se van a perder en algún lado como siempre.
El artículo lo dice claro: los ATN son política pura. Dos meses sin mandar nada y de repente abren el grifo justo cuando necesitan votos. La transparencia fiscal en Argentina es un chiste.
Pullaro viene manejando bien las cuentas provinciales dentro de lo que se puede. Ojalá use estos fondos para algo concreto y no los dilapide. La gestión hasta ahora da para confiar un poco.
¿Alguien sabe si ya confirmaron en qué se van a gastar estos fondos? Porque si no hay destino claro, en seis meses no vamos a saber ni adónde fueron.
Lo que me preocupa es la dependencia estructural. Si la recaudación propia cae y dependemos de que Milei nos mande ATN cuando le conviene, estamos en un problema serio a largo plazo. Eso no lo resuelve ningún gobernador solo.